Recomiendo:
0

La estafa de Vicentín y la complicidad de Cambiemos

Fuentes: Rebelión

La cerealera Vicentín emitió un comunicado oficial donde reconoce que su Directorio sigue buscando una salida a la difícil situación económica por la que atraviesa este grupo empresario nacional y que, por el momento, no hay novedades para informar por lo que sus plantas industriales continuarán inactivas. Respecto a su personal, que permanece en calidad […]

La cerealera Vicentín emitió un comunicado oficial donde reconoce que su Directorio sigue buscando una salida a la difícil situación económica por la que atraviesa este grupo empresario nacional y que, por el momento, no hay novedades para informar por lo que sus plantas industriales continuarán inactivas.

Respecto a su personal, que permanece en calidad de «guardias pasivas», le informó que  continuará en esa condición más allá del lunes 3 de febrero, fecha en la que debían reintegrarse a sus puestos de trabajo. De hecho la determinación está planteada para todo febrero.

«Comprendemos lo difícil que es para cada uno de todos nosotros sobrellevar estos momentos, pero la realidad es que negociaciones tan complejas que permitan encontrar una solución requieren tiempo de trabajo y análisis, y es muy importante mantener la serenidad» , especifica el comunicado empresarial.

«A partir del 03 de febrero se renovarán las guardias pasivas en sus respectivos domicilios por todo el mes de febrero sin pérdida de remuneración, estando a disposición» , concluye la firma.

La exportadora cerealera que se endeudó con el Banco Nación por 350 millones de dólares, nunca pagó y se declaró en default el 6 de diciembre, no sólo preocupa por el arrastre que genera en la banca pública, sino por los puestos de trabajo directos que ahora tambalean.

Por ello, y luego de dejar pasar un mes desde el anunció de default de la empresa Vicentín, el Sindicato de Aceiteros de San Lorenzo inició gestiones para ser atendidos por el Ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni.

El secretario general del gremio Pablo Reguera en una asamblea con los trabajadores afirmó: «Pediremos al Ministro Moroni la intervención del Ministerio de Trabajo para que se protejan todos y cada uno de los puestos y los salarios de los trabajadores de esta empresa, independientemente de cómo se solucione el problema financiero de Vicentín, tiene que ser con todos los compañeros adentro y con su sueldo al día».

Reguera agregó: «Confiamos en que este nuevo gobierno protegerá más a los trabajadores que a las empresas y que le dará prioridad a nuestro pedido».

Vicentín fue el principal aportante de Cambiemos para las PASO 2019

El Banco Nación le prestó a la empresa que entró en default más de $18.370 millones durante la gestión de Javier González Fraga. En diciembre del año pasado, la empresa entró en quiebra y comenzó la polémica contra el funcionario macrista, por ignorar los análisis de riesgo crediticio y ampliar el préstamo a la firma que suspendió pagos por «estrés financiero».

El dato que se conoce ahora es que la agroexportadora Vicentín fue la mayor aportante privada de la campaña electoral de Juntos por el Cambio en 2019. De acuerdo a los registros en la página de la Cámara Nacional Electoral, Vicentín aportó a través de tres de sus empresas: Algodonera Avellaneda, FRIAR S.A y Oleaginosa San Lorenzo. Las tres pertenecen al holding agroexportador Vicentín.

Cada una de las compañías aportó para la campaña de Juntos por el Cambio la suma exacta de $4.500.000, dando un total de $13.500.000. Con esa suma, aparecen como uno de los principales aportantes privados a la campaña de Mauricio Macri. Lo hicieron algunos días antes de las PASO, entre el 6 y el 8 de agosto de acuerdo a los registros.

Es necesario recordar que fue el ex presidente Mauricio Macri el que impulsó en 2019 una ley exprés para permitir que las empresas privadas pudieran realizar aportes para la campaña electoral. Dicha práctica se encontraba prohibida por la reforma electoral que impulsó en 2009 el entonces gobierno de Cristina Kirchner.

Matías Tombolini, vice del Banco Nación, destacó: «No es común que el 20% de los créditos se den a una única empresa».

«Hoy tiene situación 4 y la empresa no ha presentado ningún plan de pago. A mí me preocupan los trabajadores de Vicentín, porque hay 5.000 empleados», afirmó en referencia a la situación que debe enfrentar Vicentín.

Claudio Lozano, integrante del Directorio del Banco Nación, cuestionó los beneficios recibidas por la agroexportadora durante el gobierno anterior tras la declaración de default de la compañía que acumula deudas con dicha entidad bancaria oficial y también con el Banco Provincia.

Esta situación pone en jaque al Banco Nación y se trata de unos de los robos más descarados al Estado argentino. Es necesario recordar que Javier González Fraga estaba al frente de la entidad oficial cuando se otorgaron dichos préstamos y también que Vicentín fue una de las principales compañías que aportaron a la campaña de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.

«Es una empresa importante que ha tenido un compartimiento positivo y expansivo durante todos estos años. Está entre las 200 primeras empresas y ocupaba el puesto 19 en 2015 y pasó a ocupar el puesto 6 en 2019. Era la cuarta cerealera y pasó a ser la primera. Su facturación no hizo más que crecer y creció por encima de las empresas más importantes del país. Una empresa que no ha tenido problemas de ninguna naturaleza. Y la política de Cambiemos vía devaluaciones, quita de retenciones no hizo más que beneficiarla. Y en ese marco tuvo una asistencia financiera importante para prefinanciación de exportaciones por parte del Banco Nación», detalló Claudio Lozano.

«Se pasó del límite que el ente regulador del BCRA establece para la normativa de grandes empresas. El Banco Nación no debía seguir prestándole ni refinanciando su deuda que Vicentín debió haber cancelado. Había una relación directa entre Vicentín y el gobierno anterior, que fue el primer aportante de la campaña de Cambiemos del año pasado», apuntó Lozano y remarcó que «Vicentín dejó de pagar después de la derrota del macrismo».

«Vicentín mantuvo una situación regular hasta las PASO y a partir del momento de la derrota de Macri dejó de cumplir y comenzó a declarar una situación financiera complicada que es un verdadero dibujo», agregó.

Respecto a las condiciones de los créditos otorgados por el Nación durante la gestión Macri, Lozano vinculó dichos empréstitos a «presiones» desde Casa Rosada.

En relación a cómo tratará la situación la nueva conducción del Nación, Lozano expresó que «una de las primeras definiciones del Directorio fue bajarle la calificación a la empresa, por tanto cubrir las previsiones para que esto no afecte al resto de las operaciones del Banco». Y añadió que viabilizarán una «estrategia común con distintos organismos del Estado, como Banco Provincia y AFIP, porque Vicentín está en condiciones de pagar, y sus activos son muy significativos».

La Bancaria criticó duramente el acuerdo Banco Nación-Vicentín 

El texto, que lleva la firma de Sergio Palazzo, y el directorio del gremio bancario, se suma a las denuncias afirmando que «son más que claras las evidencias públicas del intento de fraude» y responsabiliza al gobierno de Macri y al Directorio del Banco Nación de entonces.

Además, dicen desde el gremio bancario, que al haber sido el Grupo Vicentín-Glencore el principal aportante de las campañas de Mauricio Macri explica «visiblemente qué ha sucedido, la responsabilidad tanto de ese gobierno como del Directorio del Banco de la Nación».

Los trabajadores y trabajadoras de los bancos, a través de su gremio exigen entonces que se llegue a «las últimas consecuencias con los responsables políticos y empresarios de este accionar que afecta el patrimonio de todos los argentinos».

Para el Banco público la deuda de Vicentín significa tal exposición, que compromete el 20% de su responsabilidad patrimonial computable, un porcentaje que limita gravemente su capacidad prestable y pone en jaque sus finanzas.

Claudio Lozano, nuevo director del Banco Nación, había elaborado un informe afirmando que la deuda de la empresa Vicentín con el Banco Nación de unos $18.500 millones fue resultado de «una maniobra fraudulenta de la firma en complicidad con la anterior conducción política del país y de la institución financiera». El Grupo Vicentín-Glencore, ingresó en cesación de pagos justo luego de que Cambiemos perdiera los comicios.

«Esta es una cachetada para todos los argentinos que con esfuerzo considerable tratan de cancelar sus deudas y ven cómo esta gran corporación quiere lograr no cumplir con sus obligaciones por vía de la presión, rayana con el chantaje. Este grupo empresario tiene una magnitud en Argentina y en el mundo, con rentas extraordinarias y crecientes que le permiten hacerse cargo de los pagos correspondientes», añadió el sindicato de Palazzo.

Estos cuestionamientos se producen en momentos en los que, a raíz del escándalo, organizaciones campesinas y de la economía popular pidieron que la empresa se «estatice», lo que se consideró como una «oportunidad histórica».

Las organizaciones afirmaron que la estatización de la empresa por la deuda millonaria que tiene con el Estado constituye «una posibilidad histórica para estatizar un segmento de la producción, su distribución y la gestión de los alimentos por parte del Estado nacional». Firman el texto el Movimiento Nacional Campesino Indígena Vía Campesina (MNCI-VC) , la Asamblea Campesina Indígena del Norte Argentino (ACINA), el MTE-Rural, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), el Frente Agrario Evita (Rama Rural del Movimiento Evita), el Movimiento Campesino de Formosa (Mocafor), la Federación Nacional Campesina (FNC) y La Vía Campesina.

Opinión de un representante del movimiento obrero rosarino

Al respecto, entrevistamos a Carlos Ghioldi, secretario Gremial de la CTA-T de Rosario y referente de La Toma que nos decía: » ¿El comercio exterior puede quedar exclusivamente en manos de 7 oligopolios? ¿Puede quedar fuera de la intervención del Estado? ¿El Estado tal como lo conocemos debe o no debe intervenir? Nos parece una discusión importantísima y un proceso de movilización altamente positivo y correcto, si esto se llega a llevar adelante.

Hoy vemos que un puñado de señores que manejan Vicentín y que están muy ligados a la Bolsa de Comercio de cereales de Rosario han decidido llevarse el dinero que le pidieron al Estado y declarar un «paga Dios» que no puede quedar así, impune. Y que encima se entra en una situación de riesgo de caída de esas empresas, este mercado en el que es muy posible en que otro gigante se abalance sobre ellos y que ahí quede más concentrado todavía. Es una tendencia natural del Capital.

Nos parece que es una importante discusión para dar desde el movimiento obrero popular en una situación en la que asistimos a una feroz ofensiva de sectores liberales anti intervención del Estado agitándola de una manera muy llamativa desde que asumió este gobierno en una campaña de periodismo de guerra muy fuerte. Lo digo por lo mediático, la postura de los rentistas agrarios, es una discusión importante y el movimiento obrero no puede estar ajeno a la misma. Por eso la asumimos y la impulsamos. 

M.H.: ¿Y la posición del Gobernador Perotti?

C.G.: El Gobernador Perotti lamentablemente en las primeras medidas plantea una serie de cuestiones que no están tan en sintonía con el gobierno nacional. El gobierno nacional habla y plantea la necesidad de atender a los más humildes, de enfocar el gasto hacia los sectores más populares, un criterio más justo de aumento de los salarios para que el de abajo, el que está tan postergado pueda recuperar algo, con una absoluta insuficiencia en los montos que se terminan discutiendo pero una orientación distinta al ajuste que se hacía antes. Y acá lo único que se escucha en la provincia es el tema del «equilibrio fiscal» y nada más. Y eso suena a contramano, pero sobre este tema no se ha pronunciado, no tiene postura pública asumida.

Por eso nos parece que es importante poner esta discusión en danza. Igual es una discusión nacional. Vicentín es un gigante del comercio exterior que no pasa por la jurisdicción del Estado provincial.

M.H.: Aparte la deuda con el Banco Nación representa el 85% de la misma.

C.G.: Eso es unánime en todos los informes que se han hecho, es una deuda totalmente irregular.

M.H.: ¿Cuál es la posición de La Toma?

C.G.: Estamos poniéndonos a disposición de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) para que se pueda desarrollar la venta directa lo antes posible de la producción agrícola de pequeños productores que permita contrarrestar esta escalada remarcatoria que algunos sectores patronales están impulsando. En cuanto se habló de dar aumento a los trabajadores y a los jubilados, un sector oligopólico de la producción de alimentos ha salido a una feroz remarcación.

Si bien se está planteando esta cuestión de los Precios Cuidados, nos parece que hay que tomar una actitud más agresiva, nos parece que eso entraña peligros porque hoy la producción alimentaria está en manos de muy pocos, es mentira que hay intermediarios que encarecen. Eso no es así. No hay intermediarios. Dos o tres empresas manejan los alimentos. Una sola la leche, dos desde los enlatados hasta las galletitas, y no hay intermediarios que encarecen, son oligopolios que ponen precios arbitrarios y abusivos, que han dolarizado su producción y que es muy factible que si alguien intenta intervenir contra ellos apliquen políticas de desabastecimiento. Hay que estar muy atentos a eso, no sería la primera vez que pasa.

Es un momento en el que el movimiento obrero no puede estar ajeno a estas cuestiones, no puede quedarse en el lugar. Así como luchamos por el salario, por el pago en fecha o el mantenimiento de los puestos de trabajo, también hay que luchar por el control de precios, porque es un robo al poder adquisitivo de los trabajadores, es algo en lo que debemos involucrarnos. Las organizaciones populares tenemos que reunirnos, debatir propuestas y alertar sobre estos movimientos que se están dando.

El gobierno no podrá desoír la presión social si es fuerte. Por otro lado, hay que tomar muy buena nota de que cuando un gobierno, que no es del riñón del imperialismo y la oligarquía, intenta hacer tanta buena letra y tanta complacencia pasa lo que sucedió con Evo Morales, se lo llevaron puesto en muy poco tiempo. Lo sacaron del camino.

Entonces creemos que es un momento muy importante en el que hay que tener posiciones claras, no capitular a la tontería de «son lo mismo» que nos parece una aberración absoluta, un error tremendo, comparar lo que tenemos hoy, con la porquería que teníamos hasta el 10 de diciembre, totalmente enemiga de los sectores humildes, hoy tenemos en el gobierno un sector que no es enemigo de los humildes pero que debe ser apoyado o apuntalado por un proceso de movilización.

El rol del movimiento obrero debe ser movilizar contra la presión oligárquica reaccionaria que pretende doblegar y llevar a posturas antiobreras, y debe encontrar una barrera enorme de movilización. Por eso es muy triste plantear «son lo mismo», «luchamos igual contra este que contra el otro» no solo nos parece un grave error, sino que nos parece una forma inmensa de ayudar a que nunca podamos superar las limitaciones que inevitablemente el Frente de Todos tiene hacia los reclamos del movimiento popular.

Otra ayudita para los amigos de Cambiemos

A fines de enero se descubrió que el Gobierno de Mauricio Macri utilizó la intervención a la Cooperativa de Trabajo Portuarios Limitada del Puerto General San Martín para bajarle costos clave a las cerealeras, uno de los sectores más beneficiados de su modelo económico.

La institución, que manejó hasta su caída en desgracia el dirigente portuario santafecino Herme «Vino Caliente» Juárez, quedó en manos de un interventor designado por la Justicia federal a pedido del Instituto Nacional del Asociativismo y Economía Social (INAES): Juan José Schaer, un ex directivo de Telecom.

Se conoció que el cerebro detrás del plan que se gestó desde el ente cooperativo fue otro CEO: Marcelo Gabriel Bianchi, ex Gerente en Cargill. Bianchi quedó al mando de las operaciones comerciales de la Cooperativa.

Desde Puerto General San Martín sale el 50% de las exportaciones de soja y sus derivados. Allí están emplazadas algunas de las cerealeras y aceiteras más importantes de la Argentina, con terminales privadas de embarques desde donde exportan sus productos hacia diversas partes del mundo.

En los seis meses que lleva la intervención de Schaer, la Cooperativa fue perdiendo participación en el mercado de la estiba, pero lo más significativo fue que derrumbó los precios de mercado. Pasó a ofrecer un servicio más económico y no sólo bajó los ingresos de la organización por la que debía velar, sino que reguló a la baja la competencia.

Antes de la llegada de Schaer a la Cooperativa, la estiba manual en día hábil tenía un precio en 0.5 dólares la tonelada. Ahora la misma tarea ronda los 0,32 dólares. Es decir, un 35% menos.  Un abrupto retroceso. Otro ejemplo: la carga de semillas hace seis meses costaba 0,318 dólares la tonelada. Ahora esa misma tarea se cobra 15,10 pesos.

Además, un informe interno filtrado de la Cooperativa descubre que la institución tiene «inversiones en acciones de Bunge en la Bolsa de Comercio de los Estados Unidos de Norteamérica». Es decir, compró acciones de la firma a la que provee y a la que le bajó los costos perjudicando a sus propios socios.

La novedad es que, con Mauricio Macri derrotado en las urnas y fuertes rumores de salida de Schaer de la Cooperativa, Bianchi habría conseguido un nuevo destino laboral que sería justamente en Bunge.

Alberto Fernández apuntó a Arcor y Molinos por aumentos «sin necesidad»

El presidente Alberto Fernández le apuntó a Molinos y Arcor por «aumentos injustificados» de precios de los alimentos, en un contexto de congelamiento de tarifas y nafta, y donde no hay subas del dólar. Las dos alimenticias que concentran el 60% del mercado de consumo de productos alimenticios del país.

«Son las constantes remarcaciones de precios por parte de dos de las máximas productoras de alimentos en el país las que han puesto en una situación de ajuste permanente a la economía en su totalidad», dijo el presidente Alberto Fernández.

Para el Gobierno ambas empresas son centrales en su estrategia de bajar la inflación ya que se encuentran monopolizando el 70% de las góndolas de supermercados y son señaladas por acordar subas de precios «a puertas cerradas».

«Eso lo hemos visto en los constantes controles y seguimientos que venimos haciendo desde la Secretaría de Comercio», dijo Fernández.

«Existen empresarios que no acompañan y pareciera que quieren que fracasemos», dijo el presidente.

En tal sentido, manifestó que «nuestro intento es ayudar al pueblo a que su sueldo les alcance».

Subas injustificadas

«Hoy no hay motivos; el dólar está parado, no hay alzas de combustibles, no hay aumentos de tarifas, los peajes están congelados; las paritarias no se han dado. Entonces, estos muchachos están poniendo palos en la rueda», deslizó el presidente de la Nación a periodistas acreditados en Casa de Gobierno.

Fernández expresó: «Estamos siguiendo de cerca la evolución de precios, es una pelea que vamos a dar de cualquier modo. No se pueden seguir indexando los precios».

También dio a entender que existe una muy mala costumbre del empresariado argentino que quiere ganar por arriba de las pautas normales.

Sobre ello dijo que van a actuar con las nuevas leyes que irán al Congreso en sesiones extraordinarias como la Ley de Góndolas.

En otras declaraciones, el presidente Fernández dijo que: «Con Precios Cuidados hemos logrado contener mucho los precios pero vemos a muchos empresarios que están aumentando. Es una pelea que vamos a dar de cualquier modo porque no podemos seguir indexando la economía y los precios de los productos básicos que consumen los argentinos del modo en que se hace», continuó el mandatario.

Así, todas las miradas están puestas en Luis Pagani, propietario de Arcor, y reconocido macrista. También en Pérez Companc que es la familia propietaria de Molinos Río de la Plata.

Ambos apoyaron la reelección de Mauricio Macri.

Alimentos más caros

El próximo 13 de febrero, el INDEC va a dar a conocer la inflación de enero. Sería más baja del nivel que se registró en diciembre (3,7%). En la desaceleración del indicador de la inflación influye el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos como también la estabilidad del dólar. Como elemento impulsor de las subas, juega la quita de la exención del IVA a 13 productos de la canasta básica. De hecho, éste es el rubro de mayor crecimiento.

La lista acordada con las grandes cadenas de supermercados y las fábricas se mantuvo, pero los productos que están por fuera del entendimiento continuaron con la misma dinámica ascendente de los precios que se expresaron en los últimos años y en 2019 en particular.

Los alimentos y bebidas acusaban subas del 5,5% en promedio, durante las tres primeras semanas de enero, según un relevamiento privado. Los panificados, cereales y pastas subieron un 5,6%, las carnes 4,3%, los aceites y grasas 10%, los productos lácteos y huevos un 6,7%, las frutas 8%, las verduras 11% y las infusiones 13,8%.

Según Consumidores Libres, la carne picada incluida en programa nacional Precios Cuidados tuvo una suba del 19,13%. El té un 12,71% y el pollo 11,69%.

IPC Online que releva precios en Bahía Blanca detectó subas de 29,88% en el vacío; 21,32% en el arroz blanco; 19,18% en el pan rallado; 19,16% en la mermelada; 11,32% en el pollo y 11,24% en el aceite de maíz, entre otros.

Por el tema hubo movilizaciones de Libres del Sur y el Movimiento Evita, entre otras organizaciones sociales, a sucursales de comercios en CABA y el Conurbano.

Fuentes: Resumen Latinoamericano, El Destape, Infogremiales, Tiempo Argentino, Clarín.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.