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#NiUnaMenos: el grito urgente en Mar del Plata y Córdoba

Fuentes: Lavaca

En un nuevo aniversario, las movilizaciones en Argentina no se detuvieron a pesar del aislamiento social, preventivo y obligatorio. En Mar del Plata, y con la presencia de las familias de Lucía Pérez y Agustina Fredes, la marcha fue con barbijo hasta Tribunales para también exigir justicia por los femicidios de Claudia Repetto y Belén Rivero. En Córdoba, el pedido de verdad y justicia por Cecilia Basaldúa, asesinada en abril, fue uno de los gritos más urgentes, en una movilización que recorrió todas las instituciones del Estado en el municipio. Marta Montero, mamá de Lucía, subraya a lavaca: “Que tengamos que salir a la calle para decir que no nos maten más es tristísimo”.

“La calle es el lugar en el que tenemos que estar”, afirmó a lavaca Marta Montero, mamá de Lucía Pérez, asesinada en Mar del Plata en el 2016, horas antes de concentrarse frente a los Tribunales marplatenses para después marchar hacia el monumento de la Plaza San Martín.

“Si los femicidas siguen transitando libremente la ciudad, nosotres estaremos en las calles exigiendo justicia”, fue la consigna con la que se convocó a movilizar con barbijo y con distanciamiento social este 3 de junio, nuevo aniversario del grito Ni Una Menos en Argentina. Marta llevó la foto de Lucía, mientras Guillermo y Matias, papá y hermano de Lucía, llevaron la bandera en la que se lee: “Lucía, tus pasos por esta vida quedarán marcados en nuestros corazones”. Blanca, mamá de Agustina Fredes, caminó con la foto de su hija en el pecho, mientras desde una campera estampada también se gritaba justicia por Nancy Segura, asesinada en 2017.

Fue Marta quien dio el contexto de la marcha: “Mar del Plata es una ciudad sumamente violenta con la mujer. Se caracteriza por ser un lugar de muchísima violencia, ¿Cuántos femicidios hubo antes y después de Lucía? Se la conoce como ciudad feliz, ¿feliz de qué?, porque no creo que una familia a la que le matan a una hija pueda seguir siendo feliz, es una ciudad feliz para algunos, porque acá el Estado no se hace cargo, ni la justicia se hace cargo”.

Frente a esa falta de respuesta, la propuesta fue encontrarse frente a Tribunales, para señalar así su responsabilidad. En lo que va del año, en la ciudad balnearia hubo, al menos, dos femicidios: Claudia Repetto, de 53 años, que estuvo desparecida 27 días y fue su familia la que terminó deteniendo al femicida, Ricardo Rodríguez, que caminaba por la ciudad; y Jordana Belén Rivero, de 28 años, arrojada desde un balcón por su pareja Bernardo Bara.

“Que tengamos que salir a la calle para decir que no nos maten más es tristísimo”, subrayó Marta, que aún espera la anulación del fallo por el cual el poder judicial dejó impune el femicidio de su hija. “Salir a pedir al Estado que se haga presente, que no nos maten, salir por nuestros derechos. Lo vamos a seguir haciendo porque nada ha cambiado: si algo hubiera cambiado no estaríamos en la calle”.

Capilla del Monte: la marcha que recorrió las instituciones estatales

“Soy Lucía y Micaela, soy Ada, soy Susana y soy Florencia, soy la niña que subiste por la fuerza, soy la madre que ahora llora por sus muertas y soy esa que te hará pagar las cuentas”, cantaron en San Marcos Sierra, Córdoba, las mujeres que salieron a marchar contra las violencias machistas.

“En Capilla cantamos el mismo tema, fue muy emocionante”, contó a lavaca Liliana Martín, del Movimiento Plurinacional de Mujeres de Capilla del Monte, que movilizó a las 11 de la mañana. Este 3 de junio, por tercera vez, pintaron un banco de rojo en el Jardín de la Memoria “para mantener la memoria de las víctimas de femicidio en nuestra localidad”. El banco rojo representa para ellas “un emblema universal del lugar ocupado por una mujer que fue víctima de femicidio por ‘aquellos que decían amarlas’”. Desde ahí arrancaron la marcha con postas en distintas instituciones: Comisaría y Juzgado de Paz, Hospital, Escuela, Municipio, Consejo deliberante y terminaron en el Servicio local de asistencia a víctimas de violencia.

“A pesar de que hace un frío brutal y hoy sin sol, estuvo muy concurrida, quedamos felices”, apuntó Liliana. “Recordamos todos los femicidios de Capilla que no son pocos. Lo que se siente estar con las compañeras es impresionante porque estamos convencidas que la red de mujeres es lo que nos sostiene y este Ni Una Menos fue notorio y muy importante”.

Y aseveró: “Ya no hay excusas para seguir escondiendo bajo la alfombra todo lo que pasó en Capilla y lo que sigue pasando. Sentimos que solo nosotras movilizadas logramos cosas. Por ejemplo, el intendente y los concejales se sienten obligados a participar, no nos coartaron en ningún momento y la marcha salió perfecta”.

En la marcha participaron familiares de Yamila Garay y Sabrina Ochoa, asesinadas por sus parejas; los hijos de Sabrina pintaron una bandera que fue una de las que encabezó la marcha. En cada posta reclamaron lo que era inherente a cada una de las instituciones y expusieron demandas propias de la localidad, que leyeron en voz alta, y que el Movimiento Plurinacional publicó en su cuenta de Facebook.

Sobre la situación actual, enfatizaron en el comunicado: “La pandemia profundizó todas las desigualdades estructurales que afectan principalmente a mujeres, niñes e integrantes del colectivo LGBTIQ. Sabemos que para las víctimas que conviven con su agresor, el hogar no es un lugar seguro. Los femicidios son los únicos delitos que no descendieron desde el inicio de la cuarentena, por eso es urgente que se declare la emergencia”.

Liliana explica que la sociedad de Capilla del Monte agradece la organización y las acciones del Movimiento, pero que por otra parte “de golpe sale gente que dice está todo bien pero no tenemos que ensuciar el espacio público porque hicimos unos esténciles en el piso”. Y subraya: “Es como si la gente no quisiera ver, y eso es lo peor que nos puede pasar”.

-¿Cómo hacen con esa negación de la sociedad que no quiere ver?

-Nos queda insistir y contestar que peor es que las calles estén manchadas de sangre. Es el mismo discurso de “tenía la pollera corta”, “por algo fue”, “con quien se juntaba” eso es parte de por qué ocurren los femicidios. En el fondo el pensamiento patriarcal siempre va a terminar en ese lugar, que la culpa en parte la tenía la víctima.

-¿Qué acciones tomar desde lo político para transformar lo social?

-Queremos avanzar en que el poder político nos escuche y los estamos haciendo cargo de un montón de cosas. Nos queda insistir y romper los ovarios y las pelotas de los que estén como funcionarios. Se derogaron ordenanzas que tenían que ver con las violencias contra las mujeres y pedimos que se restituyan. Les exigimos al Concejo y al Ejecutivo que trabaje con la comunidad, entre ellas con las escuelas donde no se está implementando la ley de Educación Sexual Integral. No se pueden meter en las escuelas pero sí pueden decir que nos están matando y están abusando de nuestras niñas, que hace falta la ESI. Es todo un entramado que lleva mucha energía.

Verdad y Justicia por Cecilia Gisela Basaldúa fue uno de los reclamos más fuertes en Córdoba de este Ni Una Menos 2020. La desaparición y femicidio de la joven viajera en abril, golpeó a toda la comunidad de Capilla del Monte. El único detenido es un joven de 23 años, pero la familia está convencida de que es un “perejil”. Además, el caso de Cecilia destapó una olla a presión: la violencia institucional de la Policía local y la inoperancia patriarcal del Poder Judicial, por la lentitud de la investigación y porque aún no están los resultados del ADN en el cuerpo de Cecilia. Además, el abogado de Lucas Bustos, Sergio Sánchez, declaró en una entrevista al medio local FM 91.7 Sierras de Córdoba que un presunto testigo incógnito sabría detalles del femicidio de Cecilia sobre cómo y quiénes la mataron, y que por esto se encuentra aterrorizado y duerme con una escopeta bajo el brazo por miedo a su integridad física.

Para la movilización en Capilla del Monte, Daniel Basaldúa, papá de la joven, mandó un audio desde Buenos Aires, en el que agradecía la vocación, el apoyo y el acompañamiento de la gente y en especial del Movimiento Plurinacional. Pero, además, enfatizó contra quienes fueron las últimas personas que vieron a Ceciliia, y apuntó contra la fiscalía de Cosquín a cargo de Josefina Gómez y las irregularidades en la investigación: “Nos hubiera gustado que la justicia se encuentre de nuestro lado, sintiéndonos desamparados por la ausencia del Estado. Nos encontramos con maltrato de la fiscalía, siendo mal recibidos y mal atendidos cuando fuimos en busca de respuestas, con nula empatía hacia nuestra persona que cargábamos con el dolor de una perdida tan significativa. Exigimos una investigación a la altura del caso y que se esclarezcan los procedimientos altamente viciados por parte del juzgado y de la policía, principal actor que se encargó de desviar nuestros reclamos”.

Fuente: https://www.lavaca.org/notas/niunamenos-el-grito-urgente-en-mar-del-plata-y-cordoba/

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