En comunicación con Radio Formosa, el psicólogo social Nicolás Schamne brindó un análisis sobre lo ocurrido y advirtió que estos hechos responden a una combinación de factores que deben ser abordados de manera integral e interdimensional; Con una crisis económica, sin igual en toda su historia argentina. Sumándole que nuestro representante la mayor autoridad que es el presidente Javier Milei, hace apología al discurso de odio.
“Los chicos hoy se sienten huérfanos, sin contención y sin un horizonte claro”, sostuvo.
Según explicó, uno de los principales problemas es la falta de acompañamiento en el ámbito familiar, muchas veces atravesado por dificultades económicas que obligan a los adultos a pasar gran parte del día fuera del hogar.
“La primera contención está fallando. Los padres trabajan muchas horas y no siempre pueden acompañar o detectar cambios en el comportamiento de sus hijos”, indicó.
A esto se suma, señaló, el fuerte impacto de las redes sociales y el consumo de contenidos violentos desde edades tempranas.
“Están hiperconectados, pero la mayoría de lo que consumen es contenido tóxico. Eso influye directamente en su desarrollo emocional y en la forma en la que reaccionan”, explicó.
En relación al caso puntual, Schamne mencionó que el bullying podría haber sido uno de los desencadenantes, ya que circularon registros de situaciones de acoso hacia el agresor.
“Cuando llevás a una persona al límite, sobre todo a alguien en desarrollo, puede reaccionar con daño hacia terceros o hacia sí mismo”, advirtió.
Además, remarcó la importancia de detectar a tiempo señales de alerta, como amenazas o cambios bruscos de conducta, y cuestionó la falta de intervención en algunos entornos educativos.
“Si los compañeros escuchan amenazas y los adultos no actúan, hay una responsabilidad compartida. No se puede mirar para otro lado”, afirmó.
El especialista también hizo foco en la violencia dentro del ámbito familiar, incluso desde lo verbal, como comparaciones constantes o descalificaciones, que impactan en la autoestima de los niños.
“La forma en que se les habla también puede generar daño psicológico. Todo eso se acumula”, señaló.
Finalmente subrayó que la clave está en fortalecer el vínculo con los niños y adolescentes, promoviendo el diálogo y la escucha activa.


