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Un destino para Argentina

Fuentes: Rebelión

Ver la película y no la foto aconseja un amigo al tratar de pensar o discutir nuestro acuciante presente.

Desde donde tomar ese corte y con que variables es una decisión arbitraria o encerraría una decisión política de donde partir para hacer un análisis.

Los mejores cuatro de los últimos 20 años fueron los que se corresponden a la presidencia del Dr. Néstor Kirchner donde se evidencio un crecimiento del producto y un acelerado aumento del poder adquisitivo de la población bajo el hábil manejo macroeconómico de su Ministro de Economía Roberto Lavagna.

Con dichos resultados la elección de 2007 estaba cantada bajo una doble conducción estatal que termino trágicamente con el deceso del Ex Presidente.

En términos políticos considero que no hubo recuperación hasta hoy pues el era el cantante de un proyecto popular y progresista – quizás el único junto con el del Gral. Perón – que pudo congraciar a la difícil sociedad argentina.

La crisis económica mundial de 2008 dio por debilitado notoriamente el ingreso de divisas al país y se comenzó una curva descendente en materia de engrosamiento del ingreso nacional al tiempo que las erogaciones- fruto de una política expansiva- iba descalzando la ecuación financiera, hasta los ajustes financieros y devaluatorios que profundizaron la crisis dando lugar al ascenso de Mauricio Macri al poder.

La supuesta credibilidad del flamante presidente fue la carta para volver al proceso de endeudamiento externo bajo un gobierno promercado alineado entre los dogmas de un neoliberalismo ya añejado y un conservadurismo popular.

La ecuación duro medio mandato y la desconfianza externa empujaron no solo a una abrupta devaluación sino a la reinstauración de la cesación de pagos que continua y ¿continuara? hasta nuestros días.

Los datos objetivos demuestran un doble mostrador de toma y fuga de los recursos por parte de varios conglomerados corporativos aliados al Ex Presidente quien solo prometió promesas vagas que jamás cumplió pero que en realidad produjo exactamente adverso.

La división del Peronismo y una cargada agenda mediática le permitieron gobernar sin que ningún espacio intentara realizar alguna zancadilla para no denostar que sin el “ Movimiento “ no se puede gobernar.

Los resultados electorales están a la vista y aun ante lo que fuera vivido durante su periodo de gestión obtuvo un poco mas del 40% de los votos algo que debe ser leído como un signo de atención por todos los militantes y analistas.

Lo que fuera la breve campaña presidencial de Néstor Kirchner se habían direccionados unos cuadernillos coloridos de casi 50 carillas sobre el proyecto de gobierno algo que en este última elección fue denotada esa ausencia descansando los esfuerzos en breves lemas cibernéticos o imágenes de Cristina Fernández de Kirchner.

De la victoria en las elecciones PASO hasta la elección definitiva y la toma de poder se sucedieron largos meses donde esa ausencia progreso más allá de ciertos encuentros técnicos cuyo resultado en relación a la formación de los finales equipos de gobierno disto.

Sobre todo contando con una experiencia política previa que en términos generales tuvo un norte económico y político que signo al país definitivamente.

La Pandemia nos encuentra sin Proyecto de Estado o de Nación que haya sido explicito, se corre atrás de innumerables urgencias sociales – que es más han emergido de manera notable para el conjunto de la sociedad – sin contar con los recursos necesarios para absorber eficientemente dicha demanda.

Ahora se debería reparar lo dañado que en supuestas iba a ser transformado según los deseos de amplias mayorías sociales que ven deslizar entre los dedos del presidente el esfuerzo militante de la victoria que ahora es funcional a los mismos sectores que se signó como los responsables de la debacle.

La Argentina necesita saber a donde va a ser dirigida.

De lo contrario el espiral de descenso será continuo.

Ezequiel Beer es geografo UBA y analista político