Pareciera que, al interior del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, y aliados PT, PVEM, no han entendido que la actual Presidenta de México se llama Claudia Sheinbaum Pardo. Y es que resulta inamisible para los tiempos democráticos que dicen enarbolar, que la propia iniciativa constitucional de la Presidenta Sheinbaum Pardo, contra el Nepotismo, la herencia de cargos electorales, reelección inmediata de senadores, alcaldes, diputados y gobernadores, entre otros, haya sufrido modificaciones en el Senado de la República, para aplazar dicha reforma –que fue eslogan de campaña presidencial- y no se aplique a partir de 2027, sino en 2030, lo que permite a varios disque aliados de la presidenta dentro y fuera de Morena y el gobierno, tener posibilidad literalmente de “heredar” a familiares cargos de elección popular en el futuro inmediato. Si esos son los amigos de Claudia y aliados, para qué quieres enemigos.
No se sabe a ciencia cierta si también la promesa de quitar plurinominales vaya en el paquete, lo que, de ser así, seguramente también se iría al 2030, una vez que pase a la Cámara de Diputados para su modificación, regreso a su originalidad o aprobación tal cuan va. La Presidenta de México cumplió con su promesa de enviarla tal y como lo planteó, y por cierto no está de acuerdo en la aprobación que modificó la reforma, pero “sus disque aliados en el poder legislativo”, le han dado a la propuesta presidencial una estocada mortal, que solo muestra dos cosas; que no hay respeto de muchos para la figura presidencial y; que sus intereses políticos y electorales que se traduce en negocios y dinero, son su carta de presentación ante el pueblo de México. De nada sirve que se rompan las vestiduras contra legisladores opositores al régimen que critican a la Presidenta, si en los hechos demuestran lo contrario, mezquindad y deslealtad.
Pareciera que su Presidenta no es su presidenta y que responden a otros intereses que en la oscuridad hacen mella a la figura presidencial actual, que ha demostrado en materia de Seguridad Pública con un aliado de verdad, Omar García Harfuch, que el rescate de las calles, la tranquilidad de los mexicanos y sus vidas y patrimonio, va en serio.
Los medios nacionales han dado cuenta de lo que llaman traición a la Presidenta respecto a esta reforma, lo raro es que no se den cuenta que la Ejecutivo Federal, es precisamente Claudia Sheinbaum Pardo, y que tarde o temprano, quienes tienen un doble discurso para con ella, esperando se tropiece todos los días, la vida entre otros, les cobrará la factura.
En política en México decimos que hay que comer sapos, yo digo que hay que licuarlos y beberlos bien fríos con popote, chocolate y miel de agave, eso seguramente está pasando, sin que se den cuenta los detractores internos del régimen o por lo menos sin llenadera alguna, que el pueblo de México los llevó al poder, pero también con apoyos o sin apoyos los puede quitar y la moneda está en el aire.
Ya existen discrepancias al interior de MORENA y aliados, en la determinación de afiliar a quienes dicen no deben hacerlo, acusaciones de propios gobernadores actuales sobre sus pasados del mismo partido, señalados de corrupción, denuncias administrativas y solvataciones sin solventar.
Estos tiempos nos recurra los de las tribus del PRD que terminaron con ese partido, aquí parece no son tribus, pero si pareciera que ya los partidos no son entidades de interés público, sino agencias de colocaciones y de negocios personales. Lo que me queda claro es que la dama Claudia Sheinbaum es presidenta de México, y tarde o temprano, muchos le dirán…usted discúlpeme y perdóneme señora Presidenta… y dudo lo haga. Ella quiere dejar su legado como primer mujer presidenta de México. Al tiempo.
Rafael Marín Marín es Secretario General del Frente Nacional Jurídico en Defensa de la Constitución y el Estado de Derecho.
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