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La pobreza fue del 31,6% en el primer semestre y alcanza al 45,4% de las infancias

Fuentes: Rebelión

El organismo de estadísticas publicó el jueves 25 de setiembre los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares. La pobreza alcanzó al 31,6% de las personas con una canasta básica de $1.065.691. La indigencia afectó al 6,9%. La medición se realizó con canastas que se actualizaron por debajo de la inflación.

La pobreza fue de 31,6% en el primer semestre de 2025, de acuerdo al informe de la Encuesta Permanente de Hogares publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en tanto que la cantidad de personas por debajo de la línea de indigencia fue de 6,9%. Los datos implican similares niveles a los del macrismo en el año 2018, y contrastan con la realidad que viven las mayorías trabajadoras que no llegan a fin de mes y cada vez deben endeudarse más.

Teniendo en cuenta el porcentaje relevado en 31 aglomerados, la cifra que se conoció equivale a 15 millones de personas bajo la línea de la pobreza, proyectado a todo el país. El informe del Indec calculó que sólo en los 31 aglomerados viven 9,5 millones de personas pobres.

A su vez, se destaca que para las niñeces la pobreza afecta al 45,4% de las personas de 14 años o menos, o a casi 5 millones en todo el país. En el resto de los tramos de edad, la pobreza fue del 37% en las personas de 15 a 29; de 27,7% de las personas de 30 a 64 años; y del 10,8% de las mayores de 65 años, de acuerdo al Indec.

A su vez, la región con mayor incidencia de la pobreza en las personas durante el 1° semestre de 2025 fue el Noreste (39%); y la de menor, la Patagonia (27%).

El nivel de pobreza en el primer semestre representa una baja de 21,3 puntos porcentuales respecto al mismo semestre del año 2024, cuando ese número llegaba a 52,9%, y una baja de 8,5 puntos respecto a 2023, cuando el índice era de 40,1%. A pesar de ello, la «explicación» reside más en la forma de medición del índice que en una mejora real de las condiciones de vida.

Las canastas alimentaria y de pobreza se vienen incrementando por debajo del índice de inflación

Así, por ejemplo, en los primeros siete meses del año el índice de precios al consumidor (IPC) que mide la inflación promedio tuvo un incremento acumulado de 17,3% a julio, en tanto que la canasta básica total (CBT) que mide la línea de pobreza se incrementó 12,2% y la canasta total un 14,7%.

Los trabajadores de la Junta Interna de ATE-Indec difundieron un comunicado en el que expresan que Milei no sacó a 12 millones de trabajadores de la pobreza, es «un planteo que no resiste el más mínimo análisis». Y señalan que los números difundidos hoy por el Instituto no tienen «nada que festejar, mucho para preocuparse».

La pobreza se disparó a más del 50% el año pasado luego de la brutal devaluación realizada por el gobierno de Milei a inicios de su gestión en diciembre de 2023, que hizo saltar aún más los precios, licuó salarios y jubilaciones, junto con un plan de ajuste que incluyó despidos y recortes fiscales. Si bien la inflación se desaceleró posteriormente, los ingresos no se recuperaron a la misma velocidad y aún hoy presentan pérdidas de poder adquisitivo muy graves. Una cristalización y profundización del ajuste impulsado por Macri y no revertido en el gobierno de Fernández.

En jubilaciones, Milei congeló el bono a la mínima en $70.000 y los haberes con bono perdieron 5,4% respecto a noviembre de 2023. Consolidaron una pérdida de 34% respecto a 2015 y hasta 50% para haberes sin bono. En salarios, bajo el gobierno libertario perdieron en términos reales un 5,5% y en los últimos diez años la pérdida de poder adquisitivo fue entre 24% (sector privado registrado) y 40% (sector público).

Entre otro de los factores que incidieron en el índice, se agrega que el gobierno mantuvo los aumentos de la Asignación Universal por Hijo (AUH) en niveles similares a la inflación (cuando las canastas actualizaron por debajo), lo que impacta los números de indigencia, que resultaron en 6,9% en el primer semestre de 2025. En 2024 había llegado a 18,1%, mientras que en el segundo semestre de 2023 fue del 8,7%.

Para la medición de pobreza se elabora una Canasta Básica Total (CBT), no de acuerdo a lo que recomiendan especialistas (nutricionistas, sociólogos, médicos, etc.) a qué bienes sean deseables o necesarios para la población, sino a patrones de consumo. La CBT actual se forma con los bienes y servicios consumidos, que se desprenden de la Encuesta Nacional de Gastos de Hogares (ENGHo) de 2004/2005, con algunas correcciones en 2016 aplicadas al cálculo de Índice de Precios (IPC), el índice de inflación, el cual se nutre de la misma canasta.

Existe una ENGHo 2018 con patrones de consumo más similares a los actuales que deliberadamente no se usan. En ella, el peso de los servicios en la «torta» de consumo de los hogares es mayor. Actualmente, la desregulación de tarifas que disparó las boletas de los hogares, hace que el rubro servicio se lleve aún más parte del ingreso percibido por los hogares, por lo cual su peso está subestimado.

Cuestionamiento al anuncio de baja de la pobreza del Gobierno

Trabajadores/as de la Junta Interna de ATE INDEC rechazaron la última medición de la pobreza del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), según la cual la pobreza habría bajado al 31,6% y la indigencia al 6,9%. “La afirmación según la cual este gobierno habría sacado más de 12 millones de personas de la pobreza es un planteo que no resiste el mínimo análisis”, remarcan. Y advierten que el ex ministro del Interior, Lisandro Catalán, “reconoció que es el presidente de la Nación quien bloquea la actualización del IPC”.

En tanto, el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) confirmó que “el descenso de la pobreza del INDEC está sobrerrepresentado” y es “impreciso”. Mientras que el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) también advirtió que el organismo incurrió en una “subestimación de la medición de la pobreza” por “falta de actualización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares”. Por su parte, Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, señaló: “hay una utilización electoralista del INDEC y de sus publicaciones. La pobreza es el doble de la publicada y llega al 62%”.

Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el índice de pobreza fue del 31,6% en el primer semestre de 2025, en comparación con el 52,9% de igual período de 2024, y la indigencia llegó al 6,9%, con lo cual hay 14,5 millones de pobres en el país, de los cuales 3 millones son indigentes.

Rápidamente, el Gobierno de Javier Milei salió a festejar los números con bombos y platillos, asegurando que se trata del nivel más bajo de pobreza desde 2018 y que habría sacado a más de 12 millones de personas de la pobreza.

En un comunicado titulado “Nada que festejar, mucho para preocuparse”, las y los trabajadores de ATE INDEC denunciaron: “miembros del Ejecutivo nacional han difundido una interpretación errónea y maliciosa del trabajo realizado por nuestro organismo, que pone en ridículo las estimaciones publicadas y desacredita la labor de los más de 1.000 trabajadores del instituto ante la sociedad. En particular, nos referimos a la afirmación según la cual este gobierno habría sacado más de 12 millones de personas de la pobreza, un planteo que no resiste el mínimo análisis”.

En primer lugar, rechazaron los resultados de la última medición “porque parte de una utilización maniquea de los períodos de referencia: se compara el valor actual del indicador con el correspondiente al primer semestre de 2024, omitiendo deliberadamente la suba de 12 puntos porcentuales registrada posteriormente a la asunción del actual gobierno, provocada por la devaluación de diciembre de 2023, y la consecuente aceleración de la inflación. Fue este gobierno el que nos arrastró a un índice de pobreza semejante a la crisis del 2001″, señalan.

En segundo lugar, destacan que, “aún bajo este marco temporal forzado, la cifra resulta incorrecta”: “la EPH posee una muestra representativa de alrededor de 30 millones de personas, que habitan los 31 aglomerados en los que se realiza la encuesta. Abarca las áreas más densamente pobladas del país y las capitales provinciales. Esto significa que para que en base a la EPH se pudiera interpretar una salida de más de 10 millones de la pobreza, la caída debería ser superior al 33% y eso no sucedió. Extrapolar lo que ocurre en las zonas más densamente pobladas al conjunto del país constituye un procedimiento metodológicamente incorrecto. Aun así, incluso bajo esa premisa equivocada, de ningún modo puede sostenerse que más de tal cantidad de personas hayan salido de la pobreza”.

Asimismo, apuntan que “deliberadamente se soslayan distintos indicadores negativos: los pocos empleos que se generan son empleos precarios. La presión sobre el mercado de trabajo se encuentra en niveles similares a los de la pandemia”. También indican: “el crecimiento del ingreso de una parte de la población no se traduce en una distribución uniforme: los asalariados formales del sector público nacional hemos tenido una pérdida muy significativa en nuestros ingresos. A esto se suma el crecimiento de la desocupación que, sin ser extendido a todo el territorio, tuvo un impacto importante en algunas áreas industriales como el Conurbano bonaerense y San Nicolás – Villa Constitución. De aquellos que poseen ocupación anterior, el 72% son ex empleados del sector privado, por lo que no sería correcto interpretar que solo el sector público está sufriendo ajuste. Si se observa por rama, el sector más afectado es la construcción. La relativa y precaria mejora en el indicador de pobreza, no se sostiene en una mejora general de los indicadores de mercado de trabajo, ni en un crecimiento de la economía”.

También aprovecharon la ocasión para recordar la situación de ajuste que enfrentan quienes trabajan en el organismo: “así como sucede en gran parte del Estado nacional, la salida de técnicos calificados debido a los magros salarios es permanente. Fue noticia en las últimas semanas la salida de dos directores, pero el problema excede en mucho a estos dos casos”.

“El gobierno quiere utilizar el organismo y sus publicaciones con fines electorales, denostando el trabajo realizado y degradando su calidad a través de un ajuste permanente que expulsa trabajadores con décadas de experiencia. Lo utiliza también para defender su plan económico que solo se sostiene mediante la toma de deuda permanente. Exigimos: ¡Un INDEC independiente de los gobiernos de turno! ¡Urgente aumento salarial para todas las modalidades de contratación! ¡Apertura de la mesa de negociación paritaria! ¡Planta permanente para todxs! ¡BASTA de precarización laboral! ¡Bono de $180.000 para todxs! ¡Ningún despido en el Estado, reincorporación de lxs compañerxs despedidxs!”, finaliza el comunicado.

“Un descenso sobrerrepresentado de la pobreza en Argentina”

En tanto, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), expresó sobre la última medición del INDEC: “estas cifras implican una reducción significativa respecto del 52,9% y 18,1% registrados un año atrás, descenso que se habría concentrado principalmente a partir del tercer trimestre de 2024. Esta buena noticia debe interpretarse en el marco de un proceso de estabilización macroeconómica caracterizado por la desaceleración de la inflación y por un menor incremento en los precios de los bienes que integran las canastas básicas de consumo en comparación con el índice general. Este cambio en los precios relativos alivió el gasto de los hogares más vulnerables y favoreció una recuperación estadísticamente verificable en los indicadores de ingresos y pobreza frente a la crítica situación de finales de 2023 y comienzos de 2024″.

Sin embargo, aclaró: “es importante diferenciar entre el fenómeno de la pobreza y su instrumento de medición. En contextos de alta volatilidad, tanto por fuertes incrementos en los precios como ante la desaceleración inflacionaria, la medición de la pobreza por ingresos tiende a ser menos precisa. Un análisis más cuidadoso de la serie estadística oficial sugiere que, aunque la caída de la pobreza es real, su magnitud se encuentra sobrerrepresentada. Ello se explica, en primer término, por una mayor captación neta de ingresos laborales y no laborales por parte de la Encuesta Permanente de Hogares (INDEC), derivada tanto de cambios en el cuestionario como de un mejor registro en un escenario de menor inflación. Este avance metodológico, que debe ser valorado positivamente, condiciona, no obstante, la comparabilidad con series de ingresos, indigencia y pobreza previas”.

Con argumentos similares, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) también advirtió que el INDEC incurrió en una “subestimación de la medición de la pobreza” por la falta de actualización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo): “en la actualidad el INDEC hace uso de la ENGHo 2004/05 cuando tiene disponible la realizada en 2017/18”, señaló el centro. Desde el CEPA indicaron que “las alzas y bajas bruscas de la tasa de incidencia de la pobreza despiertan las dudas en torno a la metodología de su medición”.

“El peso de lo no alimentario, en particular los servicios y el transporte, en la estructura de consumo de los hogares está muy por debajo de su peso real actual –concluye el CEPA– Estos rubros han tenido, durante la administración libertaria, incrementos sistemáticamente por encima al de los alimentos, pero este cambio no se refleja adecuadamente en el coeficiente que determina la Canasta Básica Total (CBT)”.

“No existe alivio, el drama social continúa: la pobreza es el doble de la publicada y llega al 62%”

En tanto, en línea con el comunicado de ATE INDEC, desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) cuestionaron la versión oficial no solo por contener una interpretación errónea y maliciosa de los datos, sino además por pretender una tergiversación de la realidad. En ese sentido, Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, señaló: “por estas horas hay una utilización electoralista del Indec y sus publicaciones. No hay alivio, el drama social continúa. Hay una interpretación maliciosa por parte del Gobierno al comparar con el primer semestre del 2024. De manera deliberada se están omitiendo los 12 puntos de pobreza registrados con posterioridad al 10 de diciembre de 2023. Ese pico de pobreza es responsabilidad de este Gobierno, fruto de la devaluación que aplicaron y la consecuente aceleración de la inflación”.

“Con sus festejos el presidente pretende confundirnos y ocultar indicadores negativos, como son que la desocupación crece, los pocos empleos que se han creado son precarios y la pérdida del poder adquisitivo de todos los sectores es significativa», señaló Aguiar. Por lo tanto, esta supuesta mejoría en los niveles de pobreza no se traduce en una mejora general del mercado de trabajo. En la estructura de consumo que mide el Gobierno no se contempla el peso real que tienen los servicios y el transporte, están muy por debajo. Tampoco se miden los gastos en alquileres cuando en realidad estos se llevan, en algunos casos, hasta el 64% de los salarios”, remarcó el dirigente.

Unicef admite la caída de la pobreza en la Argentina

Unicef ha publicado un completo y nuevo informe este mes de noviembre sobre Argentina, en el que admite la caída de la pobreza en el país gobernado por Javier Milei, un descenso que, además, se ha producido en todas las dimensiones estudiadas por el informe.

Según se desprende del informe de Unicef, el 31% de los hogares con niñas, niños y adolescentes de Argentina tiene ingresos mensuales que no alcanzan para cubrir sus gastos corrientes. Este dato supone una caída de 17 puntos porcentuales respecto al anterior estudio: «Este porcentaje refleja, sin embargo, una recuperación respecto del año pasado, cuando la cifra alcanzaba 48%, de acuerdo con una nueva encuesta de UNICEF Argentina. El alivio en los ingresos se registra especialmente en los sectores más vulnerables», destaca el informe.

El análisis también revela una mejora en la capacidad de las familias para afrontar gastos vinculados a la infancia, como útiles, vestimenta y salidas. También se observa una mejora en el acceso a servicios básicos. El documento señala que la proporción de hogares que no puede asistir al médico o dentista por falta de recursos bajó 8 puntos, mientras que el consumo de alimentos muestra una recuperación, con una reducción del 52% al 30% de hogares que deben restringir comidas por falta de dinero.

Estos avances se dan en un contexto en el que la pobreza infantil alcanza al 46,1% de los chicos y chicas, a pesar de haberse reducido 21 puntos porcentuales en el primer semestre de 2025 en comparación al mismo período del año anterior. Mientras, la pobreza extrema llega al 10,2% (EPH-INDEC), cayendo 17 puntos, de acuerdo con los datos oficiales más recientes.

«La Encuesta Rápida a hogares con niñas, niños y adolescentes, que UNICEF realiza desde 2020, constituye una herramienta clave para comprender la evolución de las condiciones de vida de la infancia y adolescencia en el país», asegura el Representante de UNICEF en Argentina, Rafael Ramírez Mesec. Además, este experto admite que los resultados de esta nueva gran encuesta ponen de manifiesto los avances a partir de la reducción de la pobreza, aunque también los desafíos que deben abordarse con prioridad en la agenda pública para consolidar y acelerar esa tendencia.

Además, el informe admite que la clave de esta mejora notable en la pobreza es producto del fuerte proceso desinflacionario que vive la economía argentina, que en dos años ha pasado de presentar una inflación mensual superior al 20% (muy cerca del riesgo de hiperinflación) a un IPC mensual del 2% (de media) en los últimos meses.

Según el estudio, persisten todavía desigualdades y nuevas alertas. El informe, pese a admitir la mejora de la pobreza infantil y la pobreza general, cree que hay que prestar atención al incipiente endeudamiento de algunos hogares. Por otro lado, aunque la situación ha mejorado, Argentina sigue presentando tasas de pobreza que son altas en comparación con los países avanzados.

Fuentes: ANRed, La Izquierda Diario, Resumen Latinoamericano, El Economista

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