Desde la red internacional SOVINTERN, unimos nuestra voz a la denuncia desesperada sobre la crítica situación de salud que atraviesa la lideresa indígena argentina Milagro Sala.
Su estado actual es de una gravedad extrema, tal como lo ha declarado públicamente el prestigioso médico argentino Dr. Jorge Rachid, quien advirtió de manera contundente:
»Se siente abandonada y, sin libertad, no puede manejarse con autonomía para administrar su vida.»
El profesional de la salud ha sido claro al describir el ensañamiento que sufre la dirigente social, señalando la responsabilidad institucional sobre su integridad física y psicológica:
»Vive una encerrona trágica. El Poder Judicial jujeño la condenó de hecho a cadena perpetua y ahora a muerte.»
Ante esta alarmante realidad, que compromete de forma inminente la vida de Milagro Sala, SOVINTERN exige un gesto humanitario urgente al poder judicial y político de la provincia de Jujuy, así como al Gobierno Nacional argentino.
No se puede permitir que el lawfare y la persecución política se conviertan en una condena de muerte silenciosa. Exigimos la inmediata liberación y un trato humanitario digno para Milagro Sala.
¡Para que no se muera en el encierro!
¡Libertad a Milagro Sala ya!
Primeras firmas de apoyo:
Adolfo Pérez Esquivel – Premio Nobel de la Paz
Manuel Zelaya – Expresidente de la República de Honduras
Xiomara Castro – Expresidenta de la República de Honduras
Rixi Moncada – Excandidata a presidenta de Honduras
Evo Morales Ayma – Expresidente del Estado Plurinacional de Bolivia
Fernando Lugo – Expresidente de la República del Paraguay
Gabriela Rivadeneira – Presidenta del Movimiento Revolución Ciudadana (Ecuador)
Fidel Castro Smirnov – Académico Titular de la Academia de Ciencias de Cuba
Lois Pérez Leira – Coordinador Regional para América Latina y el Caribe
César Montes – Comandante guerrillero internacionalista (Guatemala)
Ileana Jiménez – Comisión Ejecutiva del Partido del Trabajo (México)
Francisco «Paco» Olveira – Movimiento de Curas en Opción por los Pobres (Argentina)
Mario Mazzitelli – Secretario General del Partido Socialista Auténtico de Buenos Aires
Daniel Jadue – Exalcalde de Recoleta (Chile)
Hugo Gutiérrez – Exdiputado del Partido Comunista de Chile
Javier Madrazo – Exconsejero del Gobierno Vasco (España)
Dr. Jorge Rachid – Médico de Milagro Sala y sanitarista (Argentina)
Carlos Aznárez, periodista, Director de Resumen Latinoamericano, (Argentina)
Preocupa la salud de Milagro Sala
Por Celeste del Bianco
Su
médico, Jorge Rachid, contó que la referenta de la Tupac Amaru empeoró
su cuadro de salud y responsabiliza a la justicia jujeña y a la Corte
Suprema.
“Me quiero quedar así, acostadita, no me quiero levantar. Me
quiero quedar así, sin comer”. Esas fueron las palabras que Milagro
Sala le dijo el lunes 8 de julio a su médico Jorge Rachid cuando la fue a
visitar a su casa en Gonnet, donde cumple prisión domiciliaria. Milagro
Sala casi no habla, apenas responde, quiere estar aislada. Eso es lo
que las personas que están a su alrededor comentan.
Se pasa los días
en la cama, “está entregada”, dicen. La referenta de la Tupac
Amaru repite que quiere “reunirse con su hijo” Sergio Cholque, que murió
hace más de tres años. “Es la primera vez que apaga el teléfono y se
queda aislada”, repite el médico.
“Se quiere morir”, cuenta Jorge
Rachid, que fue a hacerle el control médico y luego decidió escribir un
posteo en X contando su situación. “Está mal en términos psicológicos y
físicamente deteriorada. Acosada por el gobierno de Jujuy y por la
Corte, que ha reafirmado la condena”, agrega en referencia al fallo del
máximo tribunal de mayo de 2025 que dejó firme la pena única de 15 años
de prisión e inhabilitación absoluta.
“Como profesional de la salud
mental quiero que quede claro que eso no es depresión, es una profunda
tristeza por las condiciones de injusticia en las que le toca transitar
estos últimos años”, dice Gabriela Dueñas, la doctora en Psicología que
la asiste. “Son años en los que también perdió a su hijo y a su pareja.
En un contexto donde vos ves las maldades que pasan y nadie va preso,
mientras que lo que ella hizo fue tratar de empoderar a los compañeros
de la Tupac para que tengan mejores condiciones de vida”, agrega.
Gabriela
Dueñas estuvo con Milagro el jueves. Hablaron poco, lo suficiente para
contarle que ya no tiene ganas de vivir, que quiere dormir,
desconectarse de la realidad. “No soporta más, no tolera más tanta
injusticia, es demasiado tiempo”, agrega.
Además de su hijo, en el
tiempo que lleva presa también murió su marido, Raúl Noro. “Para ella,
son 10 años de una pesadilla de la que no puede despertar. Cuando salga a
la calle no va a encontrar a amigas y compañeros que fallecieron por el
Covid. Cree que ha sacrificado a su familia y lo lamenta mucho. Es como
una mochila que lleva puesta por la pérdida de su hijo y su marido”, le
contó su hija Claudia a este diario cuando se cumplieron diez años de
su detención.
El diagnóstico de Milagro Sala es una trombosis
profunda en el miembro inferior izquierdo y el síndrome de May-Thurne,
que complejiza su cuadro. “Vive disparando una sintomatología que
asusta”, explica Rachid.
“Es una persona sobre la cual han ejecutado
todos los encarnizamientos posibles”, agrega Rachid y cuenta que a eso
se le suma que no puede elaborar duelo de su hijo muerto. “Ella se
siente sumamente culpable, me dice que se quiere ir a encontrar con él”,
relata.
“El sistema la quiere muerta”, dice Rachid en relación a la
justicia jujeña y la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y agrega
que Milagro Sala es la “rehén máxima del sistema para disciplinar a los
dirigentes que puedan surgir a futuro, para que vean lo que les va a
pasar si hacen lo que ella ha hecho: construir viviendas, construir
centros de salud, escuelas”.
Pasó más de una década desde la
detención de Milagro Sala cuando acampaba frente a la Casa de Gobierno
de Jujuy. En el medio, pasaron 15 causas y varios debates orales y
públicos. En ese tiempo, el máximo tribunal confirmó los 15 años de
prisión efectiva por la causa “Pibes Villeros” y por otra sobre amenazas
telefónicas a una comisaría del Barrio Alto Comedero en el 2014.
Pasó
el gobierno de Mauricio Macri –aliado del exgobernador de Jujuy Gerardo
Morales–, el de Alberto Fernández y ahora transcurre el de Milei.
Muchos integrantes de la Tupac Amaru fueron detenidos con acusaciones
similares a las de Milagro y ella es la única que sigue presa. Pasaron
pedidos internacionales y pronunciamientos de Naciones Unidas, la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de los
Estados Americanos (OEA) que reclamó su “inmediata liberación”. Pasó el
tiempo, pasaron los reclamos y Milagro Sala se va silenciando.
El Gobierno solicitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que cese la prisión domiciliaria de Milagro Sala
Mientras
tanto, desde 2023 la activista jujeña reside en la ciudad de La Plata,
luego de que la Justicia de Jujuy aprobara su traslado para recibir
atención médica especializada debido a una trombosis que le provocó
edema generalizado y obstrucción venosa.
En los últimos días de
diciembre 2025 el equipo médico que asiste a Sala encabezado por Jorge
Rachid informó que había sido internada en el Hospital Interzonal
General de Agudos “San Roque” de Gonnet, en La Plata, tras sufrir una
descompensación. El episodio generó polémica ya que al no ser
debidamente notificado, se conoció por el aviso de la tobillera
electrónica.
La Subsecretaría de Derechos Humanos del Ministerio de
Justicia de la Nación informó que reiteró ante la CIDH el pedido de que
revise su decisión de que la ex diputada de la provincia de Jujuy cumpla
la pena de 15 años de prisión en la modalidad domiciliaria.
El
organismo nacional consideró que Sala «debería estar cumpliendo su
condena en la cárcel sin privilegios, con el resto de los delincuentes».
«Esta
medida de la CIDH se transformó en un claro beneficio que mantiene en
la comodidad de su hogar a un criminal que robó a los pobres, pese a
tener una condena firme», aseguró el Gobierno central y recordó que la
líder de la Organización Barrial «Túpac Amaru» fue condenada «por
delitos vinculados a asociación ilícita, fraude a la administración
pública, extorsión y amenazas».
El Ejecutivo, además, rechazó las
denuncias de «hostigamiento judicial» planteadas por la defensa de la
dirigente social y sostuvo que existen «hechos objetivos» que justifican
las medidas adoptadas por la Justicia.
Recientemente la referente
del Frente Unidos y Organizados (FUyO) por el cual llegó a ocupar una
banca en la Legislatura de Jujuy, se había mudado a otra casa en La
Plata, ya que el propietario de la anterior vivienda decidió no renovar
el contrato de alquiler. La mudanza y su traslado se hicieron sin contar
con autorización formal de la Justicia.
Según el comunicado oficial,
«Sala violó las condiciones de la prisión domiciliaria al cambiar de
ubicación sin autorización del juez. Eso activó alertas del sistema de
monitoreo electrónico y motivó medidas de verificación y control propias
del régimen de ejecución penal».
«El Estado argentino cumple con sus
obligaciones internacionales», sostuvo el texto oficial, y añadió que
«los derechos humanos están para proteger a las personas, no para
blindar a condenados y garantizar su impunidad».
La Corte Suprema de
Justicia de la Argentina confirmó en 2022 la condena de trece años de
prisión -que, al unificarse con otras penas, llega a quince años-
impuesta a comienzos de 2019 a Sala por su autoría, entre 2003 y 2015,
de delitos de asociación ilícita, fraude a la administración pública y
extorsión.
La dirigente fue detenida en enero de 2016 en Jujuy, poco
más de un mes después de la asunción del expresidente Mauricio Macri
(2015-2019), cuando fue acusada de instigación al tumulto durante una
protesta contra el entonces gobernador provincial, Gerardo Morales.
Fuentes: Resumen Latinoamericano, Página 12
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