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Algunas apreciaciones ante la incertidumbre dominante

Fuentes: Rebelión

El contexto internacional reinado por las ya conocidas guerras comerciales y el dominio político neoliberal -enfatizado por los últimos resultados electorales brasileños- la financiarizacion económica cuyo desenlace puede provocar una próxima crisis financiera -que afectara todos los rincones del mundo- es el escenario presente para pensar las alternativas en el país. A menos de un […]

El contexto internacional reinado por las ya conocidas guerras comerciales y el dominio político neoliberal -enfatizado por los últimos resultados electorales brasileños- la financiarizacion económica cuyo desenlace puede provocar una próxima crisis financiera -que afectara todos los rincones del mundo- es el escenario presente para pensar las alternativas en el país.

A menos de un año para las próximas elecciones presidenciales, todos los indicadores señalan la continuidad de la recesión -cuasi estanflación- y el continuo endeudamiento externo que puede llegar a una cifra de 170.000.000 millones de dólares para fines de 2019.

El flujo de dólares es pasible de ser discontinuado -por varios motivos externos- lo que invita a prever una posible cesación de pagos.

Sin dejar de considerar un tipo de cambio ya atrasado ante los indicadores inflacionarios lo que agrava el cuadro a cualquier próximo gobierno que deberá actualizarlo quizás en un parámetro de 60 pesos por dólar para fines del año próximo.

Otro duro golpe para el poder adquisitivo popular donde una extensa franja poblacional no hay respuesta ni el Gobierno actual ni el anterior, según lo que marcan las distintas encuestas en el rubro indecisos o no sabe/no contesta.

Por lo tanto, el partido no está todavía definido y uno de los actores -el Macrismo- aun no ha mostrado sus verdaderas cartas de juego.

El comando de los medios de comunicación le permite armonizar criterios a la hora de conformar conciencia popular y de la presentación parcial de sonados casos de corrupción y de la acusación persistente sobre el Kirchnerismo ante los mismos, más allá si estos sean finalmente verídicos o tengan un proceso judicial firme.

Por otra parte, la política hacia los grupos sociales y sus representantes ha sido de cooptación de voluntades alejando la hipótesis de conflicto social inminente.

Paralelamente, obrar sobre el sentido común ha sido una constante en estos últimos años, quizás trastocando la historia sociopolítica de los argentinos.

No hay una traslación directa entre economía y voto, sino que las experiencias como la española que sufrió -y sufre- depresión económica no han surgido hasta este año gobiernos alternativos al mainstream dominante.

Sin ir mas lejos y a pesar de la difícil situación de la economía brasileña, el ala más dura se alzó con su gobierno.

La variopinta oposición peronista todavía demarca divisiones, mas notorias entre el Kirchnerismo y un surtido grupo de referentes y gobernadores, no muy propicios a lograr un proceso de unidad con la otrora expresidenta Cristina Fernández que obra como una divisoria de aguas.

Meses en Argentina son años en términos políticos pero el mes de marzo quizás sea definitorio para consagrar una alternativa peronista o dos variantes de esta con un resultado electoral incierto.

La afirmación de la adecuada estrategia dará la victoria esperada de lo contrario la perpetuación del ciclo neoliberal será persistente.

Ezequiel Beer. Geógrafo UBA y analista político. Doctorando en Cs Económicas Universidad Nacional de la Matanza.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.