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Asambleas y movimientos sociales toman la posta

Fuentes: Rebelión

Este martes, organizaciones piqueteras, de Derechos Humanos, estudiantes, sindicatos y asambleas barriales se movilizarán al Congreso de la Nación para expresar su “rechazo a la Ley de Bases” –también conocida como Omnibus»– pedirán a las centrales obreras que “llamen” a un nuevo paro nacional.

Entre los convocantes, se encuentran la Unidad Piquetera, el Polo Obrero, el Sindicato Unico de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), las Comisiones Internas de los hospitales Garraham e Italiano y la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP), entre otras.

La movilización y la implementación de un plan de lucha «para derrotar el plan de Milei y el Protocolo represivo«, en referencia a las medidas implementadas por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también será anunciado este lunes en una conferencia de prensa desde las escalinatas del edificio legislativo.

Asambleas del Oeste convocan al Congreso

Reproducimos a continuación comunicado de las asambleas de Oeste del Gran Buenos Aires que votaron movilizarse el martes al Congreso, ante el posible tratamiento de la Ley Ómnibus.

Comunicado de las Asambleas de la Zona Oeste del Gran Buenos Aires:

Martes 30: Asambleas populares de Zona Oeste convocan a movilizarse a las puertas del Congreso Nacional para rechazar toda la Ley Ómnibus

Después de la participación en el paro se realizaron asambleas en Morón, Ituzaingó, Hurlingham, Merlo, San Antonio de Padua, Ramos Mejía, Laferrere y General Rodríguez. En los próximos días se reunirán Ciudad Evita, Rafael Castillo y Marcos Paz. Moreno lo hizo previamente. En todas ellas resolvieron democráticamente convocar a la puerta del Congreso el martes 30 y los días que se trate la Ley Ómnibus para rechazarla en su totalidad.

También se pronunciaron contra el DNU que sigue vigente, contra el protocolo antiprotesta, antipiquete y antihuelga de Bullrich, contra el ajuste de Caputto y que es necesario y urgente aumento de salarios, jubilaciones y planes sociales. Les exigen a las centrales sindicales que es necesario continuar el plan de lucha, empezando por un paro activo el día que sesione el Congreso.

Las asambleas populares de la Zona Oeste del conurbano bonaerense que se organizan en diversas localidades, durante el último paro nacional marcharon de manera coordinada y ya se están organizando de cara al martes.

Frente a la falta de convocatorias de la CGT y la CTA, las asambleas del oeste buscarán la articulación y acción en común el martes con Unidos por la Cultura, las asambleas barriales de CABA, Sur, Norte y La Plata junto a las organizaciones sindicales, sociales, de Derechos Humanos, políticas, ambientales, feministas, que se propongan manifestarse el día en que sesione el Congreso para rechazar la totalidad de la Ley Ómnibus.

Posterior al comunicado, resolvieron también convocar al Congreso las asambleas de Ciudad Evita y Ciudadela. En Rafael Castillo se reúnen el lunes.

Las asambleas barriales votaron marchar contra la Ley Ómnibus

Por Laura Vales

La Ley Ómnibus, el DNU, el protocolo antiprotestas y, en especial, la pretensión del presidente Javier Milei de que el Congreso le delegue facultades legislativas generaron un resurgimiento de las asambleas barriales. Vecinos de la Ciudad de Buenos Aires y el AMBA se vienen autoconvocando para oponerse a estas iniciativas del gobierno nacional. El 24 de enero, día del paro nacional convocado por las centrales obreras, participaron de la marcha al Congreso. Y para esta semana resolvieron que volverán a movilizarse si la Cámara de Diputados sesiona para tratar la megaley impulsada por el oficialismo o si el Senado se reúne a discutir el decreto 70/2023.

En alerta

Milei reactivó el ejercicio defensivo de la clase media de juntarse en las plazas o en la calle. Los miércoles en las esquinas de CABA son días de ruidazos o cacerolazos. Además, sábado de por medio hay una asamblea de asambleas en Parque Centenario.

A un costado del mástil, con dos parlantes, un micrófono y una mesita donde apoyar volantes, este sábado se juntaron vecinos de unas treinta asambleas. Para muchos fue la oportunidad de conocerse; es que los grupos mantienen casi toda su comunicación por WhatsApp.

Algunos contaron que sus asambleas son muy recientes, que se armaron hace quince días. Salvo algún caso realmente excepcional de una o dos asambleas que vienen del 2001, los grupos llevan apenas un mes y unos días de existencia, ya que se empezaron a encontrar en la calle en los ruidazos, a raíz de los primeros anuncios económicos del gobierno de Milei.

El recorrido es el siguiente: “Todos los miércoles hacemos cacerolazos en la esquina de Entre Ríos y San Juan. Cuando la gente pasa de vuelta a sus casas nos pregunta, y así se van sumando al grupo de WhatsApp. Crecemos semana a semana”, contó una de sus integrantes.

Apuntó también que son “gente muy variada: artistas afectados por el recorte a la cultura, personas que ya estuvieron en las asambleas del 2001, otros que participaron de los cacerolazos contra el gobierno de Mauricio Macri”. En el interior de los grupos, naturalmente, también hay militantes políticos de la izquierda y personas que participan activamente en el mundo sindical. 

Tras el paro del 24, en la mayoría de las asambleas hubo juntadas para ver cómo seguir. El criterio que todas llevaron al encuentro de Parque Centenario fue oponerse a que el Congreso delegue sus facultades al Poder Ejecutivo. Esa es la principal preocupación ahora, el centro de las campañas de difusión y el motivo por el que quedaron en alerta para movilizarse. ¿Cuándo? Cuando sesionen los diputados. ¿Dónde? Frente al Congreso. 

Clase activa

En Parque Centenario, la mayoría de los reunidos eran mayores de 45. Incluso más arriba: personas de la franja etaria que ya vivió gobiernos neoliberales y, por eso, como diría propiamente Milei, «la ven». La sufrieron. Había jóvenes, claro, pero no eran tantos; y adolescentes no se veía ni uno.   

Los reunidos -hubo una lista para usar la palabra- hablaron mucho sobre qué hacer para sumar. La asamblea de Parque Patricios, por ejemplo, contó que organizó un festival de la cultura, con artistas y bandas, y eso les permitió empezar a hablar con los más pibes.

De otras asambleas apuntaron que en estos días estuvieron volanteando en los subtes y en la entrada de supermercados. «Nosotros vamos a activar el puerta a puerta», apuntó un integrante de las asamblea de Floresta y Monte Castro, que recordó orgullosamente pertenecer «a un barrio que encontró sitios de detención y los señalizó, que tiene una historia y sabe de dónde viene».    

También sobrevoló en la juntada de Parque Centenario la idea de ir al encuentro de otros grupos: de trabajadores, de las multisectoriales ya formadas, de los jubilados -los jubilados vienen haciendo seguido manifestaciones frente al Congreso contra un cambio en la fórmula de actualización de sus haberes, que finalmente el viernes el Gobierno retiró de la ley ómnibus, junto con todo el paquete fiscal-. 

Liniers, Paternal, Constitución, Parque Chacabuco, Monserrat, San Telmo y Almagro son algunos de los barrios con asambleas conformadas. Las hay también en barrios impensados, que se podrían suponer de votantes de LLA, zonas llenas de «personas de bien», como Olivos, Belgrano y San Isidro. Y hay asambleas del conurbano oeste.

Como es inevitable, pasar de la palabra a la acción fue comprobar las dificultades de vivir. En la marcha al Congreso del miércoles pasado, muchas asambleas lograron juntarse previamente en la Plaza Once, confirmar que eran muchos y que podían sumarse. Pero camino a la plaza del Congreso se partieron. Algunos lo vivieron como un drama, otros más curtidos lo atribuyeron a las tensiones propias de los espacios asamblearios (el debate pasó por si sumarse a la columna de la CGT o si mostrar independencia, no una cuestión tan relevante), otros dieron la explicación de que la zona del Congreso estaba tan desbordada que debieron seguir un recorrido diferente al prefijado.

Corto y largo plazo 

Jonatan Baldiviezo, conocido militante del Observatorio del Derecho a la Ciudad, integra la asamblea de asambleas. Cuenta que ya hicieron tres encuentros y estima que existen unas treinta asambleas en CABA y otras treinta en el AMBA. 

«Lo que consensuamos hasta ahora es una línea de acción para rechazar el DNU y la Ley Ómnibus, medidas con las que el Presidente busca la suma del poder público», define Baldiviezo. Agrega que el rechazo se extiende a la desregulación de la economía y a la pretensión de Milei de eliminar derechos laborales y sociales, «derechos que fueron construidos por generaciones». 

Baldiviezo añade que las asambleas «también son espacios de reflexión sobre objetivos a más largo plazo, con respecto a las debilidades institucionales que tenemos en la Argentina». Concretamente, para que “la democracia representativa se democratice, que tengamos una democracia más profunda y que caminemos o transicionemos hacia una democracia participativa”.   

En busca de confluir con otros sectores organizados, este lunes, las asambleas del AMBA participarán de una reunión multisectorial de estatales, docentes, ferroviarios y sectores de la cultura. Será a las 17 horas, en la sede del Incaa, en Moreno 1199 (CABA). El encuentro, convocado por la Junta interna de la Asociación de Trabajadores del Estado en el Incaa, tendrá como punto central organizar la movilización del día en que se trate la Ley Ómnibus. 

Fuente: Página 12

Reclamo de movimientos sociales

Luego del paro y la movilización del 24 de enero impulsada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la «ley ómnibus»,movimientos sociales anunciarán movilizaciones y protestas en las puertas de distintos supermercados de la provincia y la ciudad de Buenos Aires para visibilizar la «demora en la entrega de alimentos» en los comedores.

Así lo habían adelantado este viernes voceros de la UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular), quienes informaron que mantendrán una reunión en la sede de la organización, ubicada en el barrio de Constitución. «Estarán todos los movimientos sociales, del amplio espectro de las organizaciones», dijeron.

En búsqueda de definir y lanzar un «plan de lucha nacional», de manera preliminar los movimientos marcharán este jueves 1° de febrero a supermercados y la Copal (Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios), al mismo tiempo que realizarán ollas populares, sumado a la entrega de petitorios en dependencias nacionales, provinciales y municipales.

En la reunión de este lunes estarán presentes agrupaciones piqueteras cercanas al peronismo y al kirchnerismo, como el Movimiento Evita y el Movimiento Somos Barrios de Pie, y algunas de izquierda, como Libres del Sur, el Frente de Organizaciones de Lucha (FOL), entre otras.

El objetivo es el reclamo ante el «ajuste» y las reformas que lleva adelante la administración del presidente Javier Milei, a través del mencionado proyecto de ley y el «Mega DNU» desregulador de la Economía, pero también la solicitud de alimentos al Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello.

«La devaluación y la desregulación de los precios que lleva adelante el presidente sólo trajo más hambre en los barrios, tenemos las ollas vacías y cada vez más gente pidiendo un plato de comida«, comentó días atrás Norma Morales, secretaria adjunta de la UTEP.

En la confederación de movimientos populares manifestaron que la situación es «desesperante» y que aún no comenzó la compra de mercadería mediante los fondos provenientes de Naciones Unidas y del Banco Mundial.

La cartera a cargo de Pettovello quiere llevar adelante un programa de «transferencias directas» hasta los comedores y merenderos en lugar de «bajarles alimentos» a las organizaciones como en el pasado. Sin embargo, han reconocido problemas de abastecimiento y responsabilizaron a la gestión del gobierno anterior por no realizar las licitaciones pertinentes para la compra de comida en noviembre pasado.

Fuentes: Página 12, Resumen Latinoamericano, La Izquierda Diario, Perfil

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