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Bolivia 2009: nueva Constitución, año electoral y prueba de fuego del gobierno de Evo Morales

Fuentes: Rebelión

En esta recta final del año, en el ambiente político no se avizoran nubarrones en el horizonte, después del último «acuerdo» o «pacto» entre el gobierno y la oposición que dio como resultado apaciguar los ánimos de moros y cristianos. Existe una tregua frágil que ambas partes necesitaban después de la arremetida de la derecha […]

En esta recta final del año, en el ambiente político no se avizoran nubarrones en el horizonte, después del último «acuerdo» o «pacto» entre el gobierno y la oposición que dio como resultado apaciguar los ánimos de moros y cristianos. Existe una tregua frágil que ambas partes necesitaban después de la arremetida de la derecha boliviana contra el gobierno legalmente establecido y que no tubo éxito, gracias a las movilizaciones del pueblo y la capacidad negociadora del gobierno y de una fracción de la derecha en el Congreso Nacional, que en aras de intereses políticos, acordaron la realización del referéndum dirimítorio y aprobatorio de la nueva Constitución Política del Estado, que como esta establecido por ley se deberá llevar a cabo el 25 de enero del año 2009. En vista a dicho evento electoral, tanto el gobierno en sus diferentes estamentos, así como varias organizaciones sociales, gremiales y profesionales se encuentran en plena campaña de «socialización» de la Constitución que ira al indicado referéndum por el sí. Para no desentonar y ser consecuentes con su actitud, los prefectos y cívicos comprometidos con la sedición contra el gobierno, también hacen lo propio, en contra de su aprobación pero sin mayores argumentos, pues ellos fueron parte del «acuerdo» o «pacto», ya que en esa nueva constitución, está lo que tercamente pedían «las autonomías,» aun así van en contra, pues tendrían que declararle a sus parciales a quienes manipularon, que no les interesa en realidad las autonomías, sino que su problema es la tenencia de la tierra y sobre todo tumbar al gobierno de Evo Morales, en su afán de preservar sus intereses de clase y obedecer ciegamente las instructivas de sus amos del norte. Como van las cosas y la época de navidad que se avecina junto a la gran campaña que suelen desplegar las empresas privadas de comunicación, para hacer sus mejores y pingues negocios a sus pares comerciantes de la fe y de las creencias religiosas, hasta fin de año aparte de lo problemas cotidiano, todo estará tranquilo.

Parece estar escrito que el próximo 25 de enero, se aprobará la nueva Constitución y a la pregunta sobre la cantidad de hectáreas máxima de un latifundio a partir de la fecha, serán 5.000 y no 10.000, como pretenden los acaparadores de tierra, no se trata de pretender ser adivino, sino que, queramos o no la Constitución fue consensuada con todos los sectores del país, como toda nueva carta magna, por lo menos en lo declarativo expresa su hegemonía de clase y sus intereses de todos los excluidos de este país. Además, la nueva constitución, como debe ser, contempla a todos los bolivianos y bolivianas en sus diferentes estamentos, así que su aprobación por amplia mayoría, se da por descontado. El problema mayor será su implementación y sobre todo que las leyes que surjan de ella sea en beneficio de las mayorías. Esta Constitución expresa en su contenido cambiar la concepción de nación, de nacionalidades de estructuras económicas, culturales, educativas, sobre todo la incorporación de amplias mayorías marginadas por mucho tiempo en su visión ancestral de tierra y territorio en armonía con el desarrollo sostenible y respeto al medio ambiente, necesita de leyes precisas en cada enunciado, no que interprete a la constitución, pero si que la establezca y estipule, respetando el espíritu de quienes la concibieron por mandato popular y que el soberano tenemos que refrendar. El pueblo tiene la esperanza de que la nueva Constitución es cambio real y palpable que beneficiará principalmente a la clase hegemónica en el poder, contemplando además a las minorías, de lo contrario no tendría sentido una nueva Constitución.

Agoreros y resentidos de la política que fueron parte de gobiernos pasados y aun del presente, actúan como los futbolistas de la política que patean contra el arco que les conviene de acuerdo a su comodidad y conveniencias personales, sesudos analistas, vaticinan que la nueva constitución disgregará el país en 36 mini-estados, que se necesitaran como 200 leyes para implementarla y sobre todo no diferencia su discurso de la mas recalcitrante derecha en su afán oportunista de sabelo todo, con el único fin de permanecer disponibles en el mercado del oportunismo, ofertando sus servicios para sugerir recetas que no dieron resultado en el pasado y menos servirán para el futuro. Esta nueva Constitución, no es ni la salvación definitiva del país, pero tampoco será la desgracia de la nación, solo es parte real y expresión de las luchas victoriosas y fallidas de todo un pueblo en busca de derroteros que la encaminen a salir del atraso en que se ha venido debatiendo, merced al sometimiento de las clases dominantes que gobernaron este país y que hoy decidió hacer escuchar su vos y que de no alcanzar sus aspiraciones dentro de esta nueva constitución , seguirá luchando siempre hasta alcanzar sus objetivos históricos, para conquistar, eso que les causa desvelo y angustias a las clases dominantes y sus sirvientes LA REVOLUCION SOCIAL.

El nuevo texto constitucional reza textualmente en sus DISPOSICIONES TRANSITORIAS lo siguiente:

Primera.1. «El Congreso de la Republica en el plazo de 60 días desde la promulgación de la presente Constitución, sancionará un nuevo régimen electoral para la elección de la Asamblea Legislativa Plurinacional, Presidente y Vicepresidente de la Republica; la elección tendrá lugar el día 6 de diciembre de 2009.»

Sin duda alguna, aquí comenzará nuevamente una nueva etapa en la vida política del país, pues estamos hablando que el primer mandato de la nueva constitución, lo debe cumplir el congreso actual, considerando que la oposición tiene mayoría en el Senado nacional y el gobierno no tiene por si solo los dos tercios que se necesitan para aprobar leyes. Así que no se necesita ser brujo para avizorar lo que significará la pugna dentro del Congreso Nacional en la aprobación de la nueva ley que rijan las elecciones ya mencionadas, además teniendo en cuenta la actitud entorpecedora que ha venido desarrollando la oposición, que no dio tregua al gobierno y siempre actuando con actitudes de chantaje, para que aprueben algunas medida, no en beneficio del gobierno, sino al pueblo todo, que el Congreso tendrá que aprobar dicha ley, deberá hacerlo obedeciendo el mandato de las mayorías, pero el costo, eso esta por verse. Este es el primer escollo muy difícil que tendrá que encarar y sortear el gobierno de Evo Morales. Los prefectos sediciosos, y los parciales al gobierno, así como alcaldes y concejales, no irán a las elecciones de diciembre, su mandato a sido postergado hasta abril del año 2010, lo que le permitirá a los opositores junto a los cívicos tener el tiempo necesario para seguir con sus actitudes golpistas por una parte y por la otra parte legal, apoyando sus candidatos a la nueva Asamblea legislativa plurinacional. Se prevé un frente unitario de la derecha tanto para el ámbito sedicioso como para el espacio legal.

Como año electoral, junto a lo que significará el reclamo de los sectores, que esta ves si están incluidos en la nueva constitución, será una nueva prueba de fuego para el gobierno del Presidente Morales, considerando que además de todo lo que significará la implementación que ya lo expresó el Presidente en varias oportunidades indicando que será «muy difícil y que hay que discutir», seguro será muy difícil, considerando el costo político, y económico y sobre todo el proceso de empoderamiento que tendrá que asumir quienes nos encontramos reflejados en dicha constitución. A la par de estas dificultades, continuará el acoso externo, no olvidemos que el nuevo gobierno de los EUA su presidente solo a cambiado de color y no se avizoran cambios significativos en las políticas intervencionista del norte y junto a la crisis del sistema que seguro nos afectará.

Hay tareas pendientes que el gobierno debe reiniciar, dando fin a la pausa obligada que tuvo que hacer ante la defensa armada de terratenientes, cuando quiso implementar la ley No. 3545 sobre la Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria el año pasado en el sur del Departamento de Santa Cruz y que ocasionó el punto de partida de la desobediencia civil de la Derecha del país. Dicha Ley, principalmente establece el saneamiento legal de tierras, pero sobre todo la reversión de tierras mal adquiridas y que no cumplan la función económica social, medidas legales que los terratenientes han demostrado que resistirán; o el gobierno acomete esta tarea en este año electoral o lo deja para el próximo periodo gubernamental cuando la correlación de fuerza en la nueva Asamblea legislativa le sean mas favorables.

Agilizar la nueva ley de pensiones que se encuentra durmiendo el sueño de los justos en el parlamento Nacional, así como en forma seria de gestión gubernamental ir dando soluciones al problema del desempleo en el país, en la creación de mano de obra intensiva, tanto en la industria como en la agricultura, fomentando la creación principalmente de empresas estatales y comunitarias, como sostén seguro para acabar con la empresa privada generadora genuina de las desigualdades del sistema imperante.

Transparentar en forma definitiva si las inversiones que deberían haber hecho las transnacionales del sector de hidrocarburos de acuerdo a contratos que se han efectuado, para así garantizar el suministro de carburantes para el consumo nacional, como para los compromisos internacionales y si no fuera así, aplicar todo el rigor de las leyes contra los infractores. Sobre todo es el tiempo de afinar el discurso utilizando las categorías mas correctas respecto a las reivindicaciones del pueblo a quien se representa, por su papel dentro de la economía, como condición de clases y no por su extracción racial o cultural, que son demasiado importantes, pero que son subyacentes primero en consolidar una verdadera revolución llamando a los explotados y marginados en general por su verdadero nombre, aquí la lucha es entre explotados y explotadores, entre ricos y pobres pareciera simple ver este problema desde este punto de vista, no, de ninguna manera, esta es la esencia de toda lucha revolucionaria es decir LA LUCHA DE CLASES. Lo demás es un subterfugio que ayuda al confucionismo ideológico que siempre hemos advertido.

Es en este contexto que mediante los hechos y los discursos, se haga el esfuerzo de seguir unificando a todos los asalariados y explotados en general acortando las distancias entre campo ciudad, para así continuar consolidando un frente común que tome en cuenta a ese sector, que de darse cuenta del poder que tiene en sus manos y dotándose de direcciones correctas, LA CLASE OBRERA , y CAMPESINA y ASALARIADOS EN GENERAL unidos en torno a LA CENTRAL OBRERA BOLIVIANA, como garantía cierta de lucha y defensa para que este proceso liberador siga por el camino correcto.

Lo que haga o deje de hacer el c. Morales este año de este primer mandato, servirá como plataforma electoral para los próximos 5 años de gobierno, plataforma que deberá ajustarse, por que este periodo recortado si bien tubo grandes logros y cambios en la vida nacional, ya son insuficientes para continuar enamorando al pueblo para una nueva gestión gubernamental, el apoyo masivo que tendrá la nueva constitución junto al apoyo creciente que el pueblo prodiga al proyecto en curso, son la mejor garantía para encarar los desafíos del presente y el futuro y así lograr una mayoría en la nueva Asamblea Legislativa plurinacional, como otra alternativa para asegurar los cambios en revolución. La dirigencia tendrá que estar a la altura de este nuevo desafío histórico.

Hay un pueblo dispuesto a insurgir en caso de que la derecha boliviana y sus patrones del norte, continúen no respetando las decisiones mayoritarias , solamente hay dos opciones, DEMOCRACIA O INSURRECCION POPULAR, la derecha marcará la pauta, el pueblo estará presente ante cualquier cita de la historia. VOTEMOS SI POR LA NUEVA CONSTITUCION Y PROFUNDIZAR LA REVOLUCION.

José Justiniano Lijerón es ex Miembro de la Central Obrera Boliviana (COB)