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Bolivia es una nación comunitaria, afirma su vicepresidente

Fuentes: Prensa Latina

El vicepresidente, Alvaro García, afirmó el pasado seis de agosto que Bolivia es un país esencial y profundamente comunitario y asociativo, lo que excluye el liberalismo y debe ser respetado por el mundo. Somos un país comunitario y asociativo, indígena y popular, sintetizó el destacado académico que secunda la gestión del presidente Evo Morales, a […]

El vicepresidente, Alvaro García, afirmó el pasado seis de agosto que Bolivia es un país esencial y profundamente comunitario y asociativo, lo que excluye el liberalismo y debe ser respetado por el mundo.
Somos un país comunitario y asociativo, indígena y popular, sintetizó el destacado académico que secunda la gestión del presidente Evo Morales, a tiempo de plantear que ese rasgo distingue a Bolivia en el concierto internacional.
En un discurso en la instalación de la Asamblea Constituyente, García señaló que llegó la hora de las mayorías indígenas hasta ahora marginadas y que los pueblos originarios, siempre excluidos, tienen la posibilidad de revindicar derechos elementales, negados hace 500 años.
Los excluídos, los que estaban escondidos en el sótano, hoy salen a la luz, expresó, a tiempo de señalar que en su país se forja una revolución pacífica y demócrata, tras años de represión y crímenes.
Debemos resolver nuestros problemas con ideas, con propuestas, y en ese afán involucrar a la labor de los 255 asambleístas, expresión de lo más representativo de nuestra sociedad, señaló.
Según García, el actual proceso de cambios que vive Bolivia es posible gracias al liderazgo del movimiento indígena, que ahora extiende sus brazos para incorporar a todos los bolivianos, sin discriminación.
De acuerdo con el vicepresidente, con la instalación de la Constituyente, Bolivia enfrenta ahora varios desafíos, entre ellos el de eliminar la desigualdad política y el de de la coexistencia pacífica.
También el país apuesta por un estado multinacional, en el cual se integren unas 36 culturas y pueblos, apuntó.
Otros de los retos de la nación andina, según García, es cambiar las estructuras injustas de la economía y acabar con el centralismo.
En otra parte de su discurso, señaló que el país debe avanzar en un esquema de rigurosa administración, para que nada ponga en duda la autonomía de la revolución que -afirmó- vive Bolivia, sin violencia.
«Refundemos la Patria nueva en el marco de una casa común que se llama Bolivia», exhortó, a tiempo de rechazar eventuales intentos divisionistas de «descuartizar» el país, que el gobierno y el pueblo enfrentarán con decisión.
García abrión el acto central de la instalación de la Asamblea Constituyente, que preside la luchadora campesina Silvia Lazarte, del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS).
A su turno, Lazarte llamó a la unidad de hombres y mujeres de Bolivia en el seno de la Asamblea para cumplir a cabalidad las tareas de redactar la Carta Magna, sin discriminaciones.
Agradeció la confianza depositada por millones de mujeres indígenas y representantes de sectores campesinos y originarios, marginados durante siglos.
En una emotiva intervención, recordó su humilde origen y aludió a los ataques derechistas contra su elección, al señalar que carece de profesión por haber sido discriminada, pero tiene gran experiencia como dirigente sindical campesina.