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Cinco ojos que son seis

Fuentes: Rebelión

Me gustaría hacer una coda a la interesante apostilla que Pedro Echeverría ha publicado en con el título «Cinco gigantescos ojos». En rigor, una apostilla a la apostilla. Los cinco ojos a los que certeramente apunta Echeverría son los de los países firmantes del pacto fundador de Echelon, en 1947. EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia […]


Me gustaría hacer una coda a la interesante apostilla que Pedro Echeverría ha publicado en con el título «Cinco gigantescos ojos». En rigor, una apostilla a la apostilla.

Los cinco ojos a los que certeramente apunta Echeverría son los de los países firmantes del pacto fundador de Echelon, en 1947.

EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelandia diseñaban entonces una red de control informativo planetario, en aquel momento asentado en teléfonos, telégrafos, teletipos y correo postal… dedicada a la «lucha contra el comunismo».

Esa red retomó importancia capital cuando el proceso de computarización planetaria fue tomando vuelo en las últimas décadas del siglo XX y con ello se produjo un aumento formidable y sin precedentes de los flujos informativos.

Y fue con base en Echelon que se desplazó el eje ideológico de la lucha contra el comunismo −cuando sobrevino el colapso soviético− a la lucha contra el Islam…

Pero no constituía sólo un arma ideológica. Echelon le servía a las dirigencias anglófonas para controlar los grandes negocios planetarios. Lo cual dio lugar a repetidas quejas de empresarios alemanes y franceses, sobre todo, que vieron naufragar jugosos contratos con países de la periferia, aventajados por quienes tenían control de las comunicaciones mediante la formidable red Echelon.

Que, como ya se sabe, trabajaba sobre todo con corr-e y llamadas telefónicas, mediante palabras claves o «cargadas», repasando los flujos a velocidades increíblemente altas: a fines del siglo XX, 718 400 000 000, casi un billón, de operaciones por segundo (datos del criminólogo sueco J. Flyghed)… imaginen quince años después…

Los cinco ojos que controlan a toda la periferia planetaria y que han humillado a otros primermundianos como los poderosos mencionados de Francia o Alemania, habrían tenido, significativamente, una ampliación que no ha sido, ciertamente Francia ni Alemania y tampoco Japón o China, o algún otro BRIC.

Me parece valioso completar la nota de Echeverría con lo que se ha sabido de ese sexto ojo: las agencias de inteligencia de EE.UU. y de Israel, recibieron advertencias desde el sistema de espionaje de Echelon respecto de un ataque inminente. Se detallaba que se iban a usar aviones comerciales en lugar de explosivos convencionales y que iban a ser lanzados contra símbolos de la cultura de EE.UU. o de Israel. Eso, muy a principios del siglo XXI. Así se publicó en el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung.

Esta significativa «comunidad informática» nos hace pensar que Echelon amplió su membresía, al menos de hecho, con el Estado de Israel.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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