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Declaración de la jornada de intercambio regional sobre accesibilidad a la educación superior de estudiantes en situación de discapacidad

Fuentes: Rebelión

Con la presencia de estudiantes, docentes y personal administrativo de las Universidades Nacionales del Comahue y de Rio Negro (Argentina) y la Universidad de la Frontera (Chile) que estuvo presente a través de un representante de la Asociación de Estudiantes con Discapacidad (AEDIS), se realizó la Jornada de Intercambio Regional sobre Accesibilidad a la Educación […]

Con la presencia de estudiantes, docentes y personal administrativo de las Universidades Nacionales del Comahue y de Rio Negro (Argentina) y la Universidad de la Frontera (Chile) que estuvo presente a través de un representante de la Asociación de Estudiantes con Discapacidad (AEDIS), se realizó la Jornada de Intercambio Regional sobre Accesibilidad a la Educación Superior de Estudiantes en Situación de Discapacidad en la sede la Facultad de Turismo del Comahue el día 18 de septiembre de 2015.

En función a la aprobación de la Convención Internacional para los Derechos de las Personas con Discapacidad por parte del Congreso Nacional en 2008 que adquirió rango constitucional en 2014 y de otras normativas vigentes que incorporan los derechos de las personas en situación de discapacidad, los/as participantes en este encuentro acordamos tras una jornada de intercambio y debate continuar con el reclamo para exigir que se aseguren las condiciones de accesibilidad a medio físico y social consagrados en la legislación.

Conscientes de que no se puede cumplir con un derecho si no se cuenta con un presupuesto acorde al mismo, consideramos que la lucha por la accesibilidad de todos/as los/as estudiantes en situación de discapacidad no puede separarse de la lucha por el aumento del presupuesto universitario. Con un presupuesto acorde a las necesidades será posible incorporar los recursos necesarios para asegurar la accesibilidad al medio físico: rampas, intérpretes en lengua de señas, subtítulos en las exposiciones para personas con hipoacusia que no sean hablantes de lengua de señas, escritorio de baja estatura para personas con acondroplasia u otras formas de enanismo, cañones para la proyección de imágenes, aros magnéticos, carteles gigantes y en braille, baño accesible, etc. Como señalaron en el encuentro «lo ideológico se ve en lo edilicio «, por lo que una Universidad que cuente con todas las obras de accesibilidad necesarias reflejará una ideología inclusiva y de respecto a los derechos humanos de las personas en situación de discapacidad.

Al mismo tiempo exigimos que se cumplan con las leyes laborales para los/as trabajadores/as que se desempeñan en estas áreas, poniendo fin a la precarización laboral. Para el caso de los/as intérpretes en lengua de señas, se debe regular la cantidad de horas en que desempeñan su función, que reciban el salario adecuado y que tengan asegurado su fuente de trabajo, lo que también redundará en beneficio de los/as estudiantes con discapacidad auditiva que hagan uso de este recurso humano.

Junto con las barreras físicas, se deben derriban también aquellas barreras mentales que perjudican el acceso de la educación para estudiantes y docentes en situación de discapacidad. La postura conservadora de algunas cátedras impide que se realicen las adecuaciones correspondientes. También hay cátedras que se dictan en las plantas superiores cuando hay personas con discapacidad motriz que se van a ver privadas de poder participar. Otras veces son cuestiones burocráticas lo que impiden la accesibilidad cuándo se cuenta con presupuesto, materiales y recursos humanos. Las campañas de conscientizacion, cursos o jornadas pueden ser un paso para el derribamiento de estas barreras, y las personas que participan podrían actuar como agentes multiplicadores. Este trabajo no se debe limitar a las universidades sino también realizarse en los colegios secundarios, terciarios, centros culturales y otras instituciones. 

Entendemos a estas barreras mentales como herencia de un pensamiento normalizador propio de la eugenesia, el darwinismo social o la frenología de los siglos XIX y XX que tienen como objetivo homogeneizar la población de acuerdo a los parámetros de los considerados «normales». Esta ideología debe ser superada en pos de un pensamiento que considere la diversidad, la igualdad y la equidad en el marco de los Derechos Humanos y la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Tanto las barreras físicas como las mentales repercuten negativamente llevando en muchos casos a que las personas que requieran de las adecuaciones para hacer frente a ellas terminen abandonando la institución. Como señaló un estudiante de la Universidad de la Frontera presente en el encuentro «nadie estudia si no está cómodo «. También las pequeñas conquistas que se han ido ganando con los reclamos de los/as estudiantes comienzan a perderse cuándo estos abandonan la institución (por haberse graduado o por imposibilidad de ser retenidos) y no hay ingreso de nuevos estudiantes en la misma situación de discapacidad en los años inmediatamente posteriores, perjudicando a quienes puedan acceder mas adelante. Cabe señalar aquí, como mencionó una compañera estudiante de la Universidad Nacional del Comahue, que » no es necesario esperar a que haya un estudiante en la misma situación, para hacer las adecuaciones necesarias, deben hacerlas para estar preparados para futuros estudiantes que las puedan requerir».

Todos estos cambios que proponemos solo se podrán llevar a cabo si las personas con discapacidad toman la lucha en sus manos. Una de las formas es participar en los espacios de co-gobierno de la Universidad como son los Consejos Directivos y Superior y los centros de estudiantes para que no sean otras personas quienes hablen en su nombre sino que sean ellos/as mismos/as por ser quienes conocen cuáles son sus problemáticas y que es lo que necesitan. La movilización y la solidaridad de otras organizaciones de la sociedad (partidos, sindicatos, movimientos sociales) puede servir para inclinar la balanza del lado de los derechos.

Por lo antes expuesto y que reunidos en el ámbito de la Universidad Pública y Nacional, que consideramos que debe ser el espacio para la solución de los problemas de la sociedad, reclamamos a las autoridades correspondientes (universitarias, nacionales) el cumplimiento de todas las adecuaciones necesarias para asegurar a todos/as el acceso al derecho a la educación y al conocimiento.

Hacemos nuestra la frase de Ernesto «Che» Guevara incorporada por la Comisión de Accesibilidad al Medio Físico y Social de la Universidad Nacional del Comahue en una de las carteleras del encuentro: «La Universidad debe ser flexible, pintarse de negro, de mulato, de obrero, de campesino, o quedarse sin puertas, y el pueblo la romperá y el pintará la Universidad con los colores que le parezca «, con los colores de la diversidad.