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El covid sube y la economía baja, no perder la esperanza

Fuentes: Rebelión

Estamos recorriendo en Argentina lo que se supone son los momentos más críticos de esta pandemia.

De todos modos -en materia sanitaria y hoy por hoy- estamos en el pelotón de los países que menos contagiados y fallecidos. En América del Sur solo nos superan Paraguay y Uruguay. De todos modos no es tiempo de cantar victoria y las próximas semanas son cruciales.

Es de esperar que los sacrificios realizados y los que hay por delante -en estas dos semanas- sean eficaces. Aunque no hay que descartar que después del 17 de julio continúen fuertes medidas restrictivas, porque el frío invernal y la progresiva reducción de camas de terapia disponibles lo van a obligar.

La dura política de aislamiento y cuarentena, hasta ahora seguida, ha sido –en esta materia- positiva. De todos modos hay una impresión generalizada que hay un aspecto en el que –aún en la cuestión sanitaria- no se ha hecho lo suficiente.

Se trata del testeo que se tendría que haber realizado en todos aquellos lugares donde hubieran aparecido “focos”, circulación del virus o resida población en condiciones de mayor riesgo o vulnerabilidad. Ese testeo permite una detección precoz del virus y con un adecuado aislamiento hubiera facilitado otras respuestas. Este déficit ha hecho que muchas veces se pudiera observar que las políticas nacionales dan la impresión de estar corriendo detrás de la pelota.

En las últimas semanas, la cuestión del virus se ha complicado mientras que el tema de la evolución de la actividad económica es aún más grave.

Las cifras del mes de abril, proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), son catastróficas. Esos datos se corresponden al primer mes que transcurrió íntegramente durante un período de cuarentena con un alto índice de cumplimiento.

Es por eso que los mismos no son un buen antecedente para saber lo que puede pasar durante este año que, de todos modos, pinta muy negro. La caída de la actividad de abril fue un récord histórico. Alcanzó el 26,4% respecto al mismo mes del año pasado, que tampoco fue una maravilla, siendo 1,3% menor que el correspondiente al 2018.

Un Informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace saber que –en horas trabajo- se perdieron en el segundo trimestre de este año un 14%, el equivalente a 400 millones de empleos.

El Banco Mundial dio a conocer sus previsiones para el corriente año. Estiman que la baja de la actividad económica mundial será del 8%, con una recuperación de poco más del 1% para el 2021. Otros datos de la misma fuente dan los siguientes números específicos de caídas, durante este año: Europa 9%; EEUU y Japón 6,1%.

Para la Argentina, el Banco Mundial evalúa una reducción  del 7,3%. Otros organismos e instituciones, como la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), han previsto que esa cifra anual puede superar al 10% y el FMI la estima en el 9,9%.

Juan Guahán. Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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