Desde el mes de febrero del año en curso se desató una nueva campaña de desprestigio en contra de los trabajadores de base del SME (Sindicato Mexicano de Electricistas) que desde 2009 no han dejado de movilizarse tras el injusto e ilegal decreto de extinción de la compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC). La campaña en cuestión, sostenida con singular furia por TV Azteca y luego replicada en los medios de comunicación de mayor alcance en el país, busca presentar a los electricistas en resistencia como un grupo “privilegiado” y “haragán” que fue beneficiado económicamente mediante acuerdos políticos con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Dicha afirmación tiene como sustento el libelo Ni venganza ni perdón. Una amistad al filo del poder, de Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez en el que se dice, sin prueba alguna que lo sustente, que los trabajadores del SME recibieron, gracias a la gestión de Jesús Ramírez –quien fungió como Coordinador General de Comunicación Social y vocero de la presidencia durante la administración de AMLO–, un “fideicomiso” de 27 mil millones de pesos a cambio de que los electricistas se desempeñaran como grupo de choque y respondieran clientelarmente a los llamados del partido en el poder y de Jesús Ramírez en particular.
Al respecto es importante señalar lo siguiente: el panfleto de marras, ampliamente promocionado por la televisora del Ajusco, es un buen ejemplo de lo que el periodismo no debe ser y representa a cabalidad el odio de clase hacia los trabajadores y el desprecio de los grandes empresarios hacia quienes no cesan de pelear por sus derechos. Más aún, es una muestra elocuente de cómo se construye una mentira con total descaro; mentira que, conviene aclararlo, tiene la finalidad de presentar a la clase trabajadora, y muy particularmente a los electricistas rebeldes del SME, como parasitaria, deshonesta y corrupta, mientras contrapone a los empresarios como los paladines de la transparencia y la honestidad. La promoción hacia el libro no es casualidad: uno de los autores es Jorge Fernández Menéndez, a la sazón colaborador de TV Azteca. El 9 de febrero de 2026, en una cápsula “informativa” que puede consultarse en el sitio web de la televisora, se afirma que “el ex-vocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas utilizó un decreto presidencial que beneficiaría a ex-trabajadores de Luz y Fuerza del Centro como instrumento de operación política y construcción de redes clientelares” y para ello se toma como base el libro mencionado. Pero además, la nota “periodística” que acompaña al video está escrita, nada más y nada menos, por el propio Fernández Menéndez y Felipe Vera. Es, por decir lo menos, el colmo del descaro.[1]
Los trabajadores electricistas ofendidos convocaron a una manifestación a las afueras de la televisora para el día 20 de febrero exigiendo su derecho a la réplica. La indignación y el enojo de la empresa televisiva no se hizo esperar, “periodistas” y comentaristas volvieron a la carga. Sin embargo, llama poderosamente la atención que el propio Ricardo Salinas Pliego, a través de una de sus redes sociales, se diera a la tarea del linchamiento. “Jesús Ramírez manda vandalizar T.V. Azteca”, escribió el magnate de los abonos chiquitos. Conviene preguntarse entonces por qué tanto enojo de Salinas Pliego y el porqué de la mentira que le sirve de pretexto para su cruzada.[2]
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La mentira urdida por TV Azteca tiene como base la creación de un oponente ficticio: Jesús Ramírez Cuevas. Sin embargo, el político también es el pretexto para llegar al verdadero enemigo de clase, es decir, la agrupación de trabajadores que continúa movilizándose de manera sostenida e independiente desde el año 2009. Para desprestigiar a los electricistas se intenta vincularlos al ex-vocero presidencial, y viceversa, y con ello pergeñar un discurso que invalide las movilizaciones. En ese sentido, los vocingleros de la televisora pretenden restarle legitimidad y justeza, tanto a los logros obtenidos por la incesante pelea de más de dieciséis años de lucha electricista como a la demanda de restitución de la fuente de trabajo. Para ello tachan de ilegal y como fruto de negociaciones con intereses oscuros el Decreto de “Compensación Vitalicia” por justicia social a personas extrabajadoras de la extinta Luz y Fuerza del Centro.[3]
Para dimensionar la importancia del decreto es necesario entender que la extinción de LyFC fue del todo violatoria de los derechos elementales de los trabajadores. Para empezar la extinción fue ilegal e ilegítima, y para continuar, ante tal suceso no se les pagó debidamente su liquidación, y quienes tuvieran más de 20 años de servicio debieron ser jubilados, pero ninguna de las dos cosas ocurrió. Por otro lado, el programa de compensación es eso, una compensación ante lo injusticia cometida y es en reparación a la jubilación que debió ser entregada tras la extinción de LyFC y se obtuvo trece años después, gracias a la lucha de los trabajadores de base, abandonados a su suerte por la dirección sindical encabezada por Martín Esparza y Humberto Montes de Oca que obtuvieron jugosos negocios y prebendas de diversa índole en beneficio propio y el de sus allegados. La compensación tiene como parámetro los salarios del año 2009, es decir, salarios congelados que no pueden tildarse de onerosos pues la mayoría de los trabajadores recibe entre 3500 y 20 mil pesos al mes, dependiendo de las funciones que ejercían, de la antigüedad y su último salario de 2009. Dicho de otro modo: los trabajadores perciben apenas una parte mínima de lo que verdaderamente merecen.[4] Además, esos recursos fueron generados por ellos mismos durante todos sus años de servicio y que no se les entregó en 2009. ¿Cuál es el problema con devolverles, trece años después, su dinero en porcentaje de acuerdo a su antigüedad y congelado desde 2009? ¿Cuál es el problema con devolverles lo que se les robó tras la decisión de Felipe Calderón de desaparecer LyFC? ¿Cómo explicar la furibunda campaña de TV Azteca en contra de un grupo de trabajadores de base que insisten en no bajar la guardia y exigen el cumplimiento cabal de una demanda tan justa y necesaria como el del regreso a su empleo?
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El enojo de Salinas Pliego tiene una raíz profunda: el odio de clase. El quinto hombre más rico del país y el setecientos treinta cuatro a nivel mundial, según el último reporte de FORBES, hace tremendo berrinche por lo que considera una “dádiva” del gobierno a los electricistas. Por lo demás, esos 27 mil millones de pesos resultan de una proyección hasta 2086, no es un pago anual corriente, es un recurso por ejercerse en los próximos treinta años, si es que los ocho mil beneficiados vivieran. La absoluta mayoría tienen más de 60 años ¿Vivirán otros sesenta años más? Pero al magnate le parecen un derroche si de beneficiar a los generadores de la riqueza se trata. Su exacerbada ira sólo puede explicarse por su afán de acumulación y el desprecio hacia aquellos a los que explota. En los hechos, el “fideicomiso” –sus merolicos califican así al Decreto, sin ningún cuidado en los términos utilizados– no perjudica las arcas gubernamentales, ni mucho menos ninguno de los rubros en los que Salinas tiene inversiones. No obstante, para el dueño del Grupo Salinas cualquier medida que contribuya a la mejora mínima de la vida de los trabajadores significa la mayor de las afrentas. El dinero, desde su perspectiva, no es para hacer “beneficencia” sino para invertirlo, reproducirlo, acumular poder y decidir el destino de millones de personas.
En este caso existe un elemento que no es menor en la ofensiva mediática. El millonario del Ajusco considera que el rubro de la generación de energía eléctrica es o debe ser suyo y nadie más puede gozar de ningún beneficio que de allí provenga, mucho menos los trabajadores. Según lo han explicado los smeitas movilizados, Salinas Pliego extendió sus negocios hacia el sector energético y es dueño de Grupo Dragón cuyo giro es, como puede leerse en el portal Energy 21, la “generación y comercialización de energía eléctrica” y ofrece “soluciones integrales que abarcan construcción de centrales, subestaciones, líneas de transmisión y servicios de operación y mantenimiento”. En otras palabras: Salinas Pliego pretende convertir a Grupo Dragón en el monopolio de generación y distribución de energía eléctrica.[5] Para ello, le resulta algo más que conveniente deshacerse de la única oposición real a sus objetivos. De ese modo se explica porque centra sus energías en el linchamiento de los trabajadores electricistas que no se rinden ante el decreto liquidador de Calderón ni ante la traición de Martín Esparza: eliminarlos mediáticamente es terminar con la agrupación de trabajadores que a lo largo de más de tres lustros ha demostrado capacidad de movilización y resistencia sin parangón, a pesar de los enemigos a los que enfrenta (dentro y fuera del propio SME) y de la indolencia del actual gobierno.
El decreto de Compensación Vitalicia data de 2022. Para 2026 hay más de mil electricistas en espera de ser incorporados a dicho esquema, debido a la lenta e inexplicable tardanza de la burocracia gubernamental.
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En esta nueva cargada no hay inocencia posible. El que paga manda y dicta el discurso a seguir. En los medios de comunicación se ha repetido una idea que cierra la pinza del linchamiento: el Decreto de Compensación Vitalicia es un privilegio que, además, hace más onerosas las jubilaciones “doradas” de los trabajadores. En ese sentido, es imprescindible señalar que no es lo mismo hablar de los directivos de la extinta LyFC que de los trabajadores, así como tampoco de la dirección sindical encabezada por Martín Esparza y de los electricistas movilizados. Que desde los medios se nieguen a distinguir entre ex directivos, dirección sindical y electricistas que luchan tiene como meta la confusión hacia la opinión pública y minar así la simpatía hacia los trabajadores de base movilizados.
El odio de clase expresado por los medios de comunicación y Ricardo Salinas Pliego es reflejo inequívoco de que, aunque difícil y escarpado, el camino seguido desde hace más de dieciséis años por los electricistas es el correcto.
Notas:
[1] La nota en cuestión puede verse en el siguiente enlace: https://www.tvazteca.com/aztecanoticias/jesus-ramirez-cuevas-y-el-decreto-que-dejo-27-mil-millones-deuda-publica/
[2] Al respecto, véanse esta nota https://www.tvazteca.com/aztecanoticias/bloqueo-en-periferico-sur-sme-y-jesus-ramirez-afectan-cdmx-por-fondo-ilegal-27-mil-millones-pesos/
[3] El decreto completo puede consultarse en https://www.dof.gob.mx/index_111.php?year=2022&month=08&day=25#gsc.tab=0
[4] Sobre el tema y los montos de las liquidaciones, así como la necesaria distinción entre éstas y las jubilaciones “doradas”, véase el video realizado por los trabajadores en resistencia https://www.facebook.com/reel/25999922696301009
[5] Véase https://energy21.com.mx/grupo-dragon-y-typhoon-la-apuesta-energetica-de-salinas-pliego/
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