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Deseos no cumplidos

¿Fin de ciclo?

Fuentes: Rebelión

2014  En este 2014 se vive la política argentina como si no tuviera un valor propio, como si sólo fuera un camino necesario de transitar para arribar a 2015, más precisamente a octubre de 2015, cuando se produzcan las elecciones presidenciales. El hecho de que la presidente no puede ser nuevamente reelecta y que no […]

2014 

En este 2014 se vive la política argentina como si no tuviera un valor propio, como si sólo fuera un camino necesario de transitar para arribar a 2015, más precisamente a octubre de 2015, cuando se produzcan las elecciones presidenciales. El hecho de que la presidente no puede ser nuevamente reelecta y que no está aún definido, desde el Frente para la Victoria, el candidato a postular para continuar con el proyecto vigente, hace que en el marco opositor quieran hacer ver a este año que transitamos, como un recorrer hacia un «fin de ciclo». Sin embargo desde el Gobierno Nacional y desde miles de argentinos que viven el período iniciado el 25 de Mayo de 2003 como un camino que no se piensa abandonar, no se vive ningún final sino una continuidad de lucha y crecimiento en todos los postulados imprescindibles constituyentes del proyecto: Verdad y Justicia, Inclusión e Igualdad como único reaseguro de la libertad, Soberanía y pertenencia a la Gran Patria Latinoamericana.

Los intentos 

Hay muchos acontecimientos que se suceden uno tras otro en el transcurrir de estos primeros meses del año. Los ataques al gobierno desde la oposición partidaria y mediática no cesan en su afán de mostrar este período como caótico, y para eso no le esquivan a la mentira, muchas veces rodeada del ridículo, sostenida a conciencia por los medios hegemónicos y no cuestionada por los políticos opositores.

Una gran polémica se suscitó tras el documento de la jerarquía de la iglesia argentina. Una frase contundente del escrito: «La Argentina está enferma de violencia» fue utilizada, como siempre lo hacen, por los opositores, como una constatación de que esta Argentina, la del gobierno de Cristina Kirchner, está quebrantada por la violencia. También se habló de la corrupción en el documento, refiriéndose al tema como «cáncer social», pero los interpretadores nocivos omitieron la referencia a la «corrupción empresarial» y solamente se llenaron la boca de la palabra corrupción dirigida al sector a perjudicar.

Respuestas 

Más allá de si es importante o no un documento de la iglesia (que casualmente o no, fue emitido el día que se cumplían 40 años del asesinato del padre Carlos Múgica), la utilización de cualquier hecho para denostar el desempeño del gobierno, hace necesario aclarar y desmentir versiones e interpretaciones falsas expresadas. No se ocuparon de ver, además de la desafortunada palabra utilizada «enferma», el contenido del mensaje que utilizaba la frase de la militancia «el amor vence al odio», ni la recomendación de cesar con el consumismo licencioso que trae necesariamente desigualdad y violencia. La presidente contestó, para poner claridad en el contenido general del documento y en la interpretación sesgada: «Hoy no tenemos una sociedad enfrentada en forma violenta, por suerte». Los argentinos sabemos muy bien lo que es una sociedad violenta. ¿Podemos calificar de esa manera a lo que estamos viviendo ahora? ¿Solamente el oficialismo tiene que salir a contestar a los medios que trabajan para provocar divisiones y luego hablan de violencia? ¿No sería más digno de parte de todo el arco político contestar a las acusaciones de que Argentina está enferma de violencia y que la corrupción que se vive es un cáncer, con el recordatorio del papel que ha jugado la iglesia en la represión en la época realmente más violenta que el país ha vivido, y de la protección que han hecho a los curas pedófilos? ¿No sería éste un deber de todos aquellos políticos que dicen estar a favor de la democracia? Solamente se suben a las peores interpretaciones que hacen los grandes medios de cualquier acontecer en el país y callan mientras las disquisiciones afecten negativamente al gobierno.

El Proyecto no se detiene 

En el afán de desconocer lo que se sigue haciendo, refutando la idea que se pretende instalar que en este año lo único que se hace es resistir, se incurre en contradicciones difíciles de explicar. Los legisladores de izquierda cuestionan la recuperación de YPF a manos del Estado Nacional. Los miembros del FIT (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) votaron en contra del acuerdo con Repsol oponiéndose a la renacionalización de YPF. También, como lo hace la derecha, actúan en función de atraer a los anti kirchneristas que incluye, aunque no únicamente, a los anti peronistas (gorilas que le dicen). ¿Cómo explicar que los izquierdistas más combativos, los que corren por izquierda, no se sumen a la recuperación de los ferrocarriles y a la renacionalización de la industria petrolera, que son hitos trascendentes en la autonomía, realizados precisamente en esta etapa que quieren describir como ocaso? Los medios opositores que no coinciden en nada con la izquierda, le dan un lugar no visto en nuestra historia porque les conviene el anti kirchnerismo desgastante que ejercen.

De La Cámpora, que creció mucho en el transcurrir de esta década con la incorporación de jóvenes militantes abocados a la intervención en política y otras agrupaciones juveniles participantes, surgieron dirigentes para la función pública. Algunos de ellos fueron avanzando a posiciones de máxima responsabilidad. Estos profesionales, constituyéndose en cuadros políticos, no parecen indicar que se está en un final de ciclo. Mas, se diría que se preparan para la continuación remozada del proyecto en marcha.

A pesar de la fuerte presión contra la expansión de la economía, el gobierno impuso una vez más su carácter incluyente. Dictó más medidas que contribuyen a su calidad constitutiva: se aumentó la AUH, se implementó el Plan Progresar, la Ley de reducción del trabajo no registrado.

Dos sucesos actuales, la invitación a Argentina para participar de una reunión del bloque BRICS (que conforman Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), y el acuerdo con el Club de París, demuestran la consideración que se tiene de Argentina en el concierto internacional y serán fundamental de cara a financiamientos futuros. Lo notable y diferente, respecto de épocas anteriores, es que los recursos liberados provenientes del acuerdo, deberán ser utilizados en desarrollo, industria, infraestructura y tecnología y estimularán las inversiones en esos rubros. No se negoció ni soberanía ni autonomía ni se consideró la intervención del Fondo Monetario Internacional en el acuerdo. Grandes logros para nuestra Argentina vigente.

La lucha por la igualdad es el motor de este proyecto 

En esta continuidad de lucha que no cesa y da muestras de estar viva, en la construcción hacia el futuro habrá que ir dilucidando algunas cuestiones no triviales. Una de ella, muy importante, es cómo se resolverá la inquietante relación kirchnerismo-peronismo: conocemos que del peronismo ha surgido el kirchnerismo, pero también sabemos que el peronismo no es solamente este espacio progresista, sino que contiene en su interior gran parte de la oposición conservadora. No es fácil prescindir de la estructura que brinda el peronismo por su amplia incidencia desde las gobernaciones, intendencias y movimientos sindicales, pero de ningún modo para contar con esa territorialidad se debería cambiar la dirección y sentido que el kirchnerismo trazó desde 2003. Como muy gráficamente dijo Cristina en su discurso del 25 de mayo, queremos la unidad pero no aquella que nos lleve al pasado. Este gobierno tiene experiencia en hacer grandes transformaciones que no necesitaron ser discutidas y aceptadas por el PJ.

El gran desafío es poder seguir sin retroceder. Está más vigente que nunca lo que se dio en llamar «transversalidad» para consolidar la mayor unidad de los que quieren reforzar el gobierno nacional y popular. Por ahora, los deseos de «fin de ciclo», no son cumplidos. Para seguir, las palabras acuñadas tienen más validez que nunca: «Ni un paso atrás», «Sintonía fina», «La Patria es el otro», «Gobierno Nacional y Popular».

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.