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Fútbol femenino profesional: has recorrido un largo camino

Fuentes: Rebelión

El viernes 12, en el Nuevo Gasómetro, se dio un hecho histórico: Macarena Sánchez Jeanney, junto a otras 11 jugadoras, firmaron por primera vez un contrato profesional en el fútbol femenino. Con este hito, y luego de la creación de la Liga Profesional de Fútbol Femenino, cientos de jugadoras dejarán el amateurismo y continuarán haciendo […]

El viernes 12, en el Nuevo Gasómetro, se dio un hecho histórico: Macarena Sánchez Jeanney, junto a otras 11 jugadoras, firmaron por primera vez un contrato profesional en el fútbol femenino. Con este hito, y luego de la creación de la Liga Profesional de Fútbol Femenino, cientos de jugadoras dejarán el amateurismo y continuarán haciendo historia.

Pese al avance que representa esta medida, la lucha no fue fácil y Macarena Sánchez lo sufrió en carne propia. El 5 de enero, luego de intimar al club UAI Urquiza para que la reconozcan como trabajadora de la institución, fue alejada del equipo.

Por su pelea en pos de la profesionalización, la jugadora llegó a recibir amenazas: «Maca, hay muchas personas enojadas por tus denuncias. Hay bastante dinero por tu cabeza, vas a morir muy pronto».

Las cabezas del fútbol argentino no toleraban que una jugadora pusiera en jaque su entramado de machismo y negocios. Macarena no se quedó atrás y salió a denunciar las amenazas. Unos días después, Ricardo Pinela, vicepresidente del club que la había echado, renunció a su cargo en la comisión de Fútbol Femenino de AFA.

Las denuncias de Macarena llevaron a develar los padecimientos que sufrían sus compañeras. En una nota publicada en la revista Anfibia, la periodista Analía Fuks detalla que las jugadoras: «tienen que pagarse la cancha para entrenar, que pierden el presentismo en sus trabajos por los entrenamientos, que pagan de su bolsillo la indumentaria, que afrontan los gastos de árbitros, ambulancia y policía que por reglamento, son obligatorios durante los partidos».

En poco tiempo, la prensa internacional se hizo eco de la denuncia de la jugadora. Medios como la BBC, el New York Times y El País cubrieron su caso.

El 16 de marzo, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el Secretario General de Futbolistas Agremiados, Sergio Marchi, firmaron el acuerdo que le dio inicio a la Liga Profesional de Fútbol Femenino en nuestro país. El acuerdo prevé la creación de una copa federal y el desembolso a los clubes de 125.000 pesos mensuales durante un año.

«La profesionalización del fútbol es un primer paso muy importante»

La futbolista Macarena Sánchez se refirió a la lucha y los reclamos de las jugadoras para lograr mejores condiciones laborales en el deporte y señaló en relación a la medida tomada por la AFA: «La profesionalización del fútbol es un primer paso muy importante porque no hay marcha atrás». La profesionalización del fútbol femenino en la Argentina, finalmente se concretó el 16 de marzo con el anuncio oficial de la AFA. El anuncio en concreto es la asignación de entre 8 y 11 contratos mensuales para las futbolistas de cada uno de los 16 planteles que conforman la actual Primera División femenina. Por otra parte, en el aspecto tal vez más positivo, se confirmó que todas las jugadoras de esos clubes contarán con obra social y atención médica.

El compromiso de AFA es aportar $ 120.000 por mes a cada uno de esos clubes, con lo cual el ingreso que correspondería por ejemplo a cada una de 11 jugadoras sería de menos de $ 11.000, por debajo de los $ 12.500 que componen el actual Salario Mínimo, Vital y Móvil.

Por otro lado, un plantel profesional de fútbol se conforma en promedio con al menos 23 personas entre titulares y suplentes: la remuneración sería solamente para la mitad de un plantel. ¿A qué jugadoras rentar y a cuáles no? Sería un dilema extra para clubes y cuerpos técnicos. Ni hablar de que existe todo un universo de fútbol femenino que queda afuera: los clubes que todavía no militan en la máxima categoría y aquellos que desarrollan el fútbol femenino pero que no tienen plantel masculino o que ni siquiera están afiliados a la AFA (teniendo en cuenta lo dificultoso que es conseguir la afiliación para clubes nuevos).

Todos estos datos develan que en la realidad se trata de un primer paso: más bien una semiprofesionalización. Pero al anuncio ya es en sí mismo un triunfo y un reconocimiento, y preanuncia un futuro para el fútbol femenino.

Pese a que la voz cantante la llevó el Presidente de la institución de la calle Viamonte, en redes sociales y en el ámbito futbolístico en general, el principal reconocimiento y los aplausos se dirigieron hacia una protagonista central: Macarena Sánchez, la jugadora de UAI Urquiza (el club más fuerte a nivel fútbol femenino) que desató el reclamo de profesionalización a partir del anuncio del club de que ya no la tendría en cuenta para el primer equipo.

Pese a que la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA) está embarcada en darle impulso al desarrollo del fútbol femenino -sobre todo a partir de la llegada de Gianni Infantino- porque ve un nicho de negocios a futuro en esta actividad, lo que explica a su vez la buena predisposición que pasaron a mostrar en AFA, en un sentido este primer logro es producto de un fenómeno más profundo: el masivo movimiento de mujeres que desde 2015 se desarrolla en la Argentina (y en el mundo) y que tuvo hitos en los reclamos de #NiUnaMenos y por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito (no casualmente causas con las que están muy identificadas las principales impulsoras de la profesionalización del fútbol como Macarena Sánchez y muchas jugadoras y periodistas). Este primer logro es claramente percibido como un eco de ese movimiento en el machista ambiente del fútbol argentino.

Además, la jugadora recordó que todas las jugadoras tienen otro trabajo «porque con el fútbol solo no alcanza para vivir». Sánchez explicó: «Cuando jugaba en el UAI Urquiza me pagaban $ 400 por mes». A su vez enfatizó que las modificaciones en el fútbol femenino llevaron a una leve mejora en los salarios, pero aclaró que «con contratos profesionales por $ 15.000 tampoco alcanza».

En esta misma línea, sostuvo: «Ahora hay que ver qué pasa con las categorías juveniles, que eso no está muy claro todavía».

Por último, la jugadora y militante feminista habló sobre los problemas relativos a la falta de equidad en el fútbol y enfatizó: «Sin dudas hay que cambiar la mentalidad en la AFA y en los clubes, incluso en la sociedad».

Picadito mixto

Una semana después del anuncio de la profesionalización del fútbol femenino en la Argentina, en un ambiente de fiesta, se armó el picadito de fútbol mixto Me juego por la igualdad, organizado por Amnistía Internacional en el Polideportivo de San Lorenzo.

«Es una conquista de las mujeres y del movimiento feminista. Es el contexto social el que lo permitió, y gracias a eso estamos consiguiendo muchos derechos que históricamente nos fueron negados. Hace un par de años no sé si me hubiese animado a un reclamo de esta magnitud y de llevarlo a la justicia. Hoy lo pude hacer porque me siento acompañada», reconoce Maca.

En su equipo también está Bety García, la entrenadora de Norita fútbol club, pionera del fútbol femenino, integrante de la Selección que participó del Mundial de México 71 y que jugó un partido épico: fue el primer seleccionado argentino en ganarle a Inglaterra por 4-1. «Y vos imaginate que desde que yo jugué hasta ahora hay un cambio profundo: en el Mundial 71 no nos ayudaba nadie, jugamos solas. Pero más tarde o más temprano tenía que pasar: las mujeres nos merecemos ganar en este campo, nos merecemos ganar en todos los campos, de directoras técnicas, de árbitras, de jugadoras, de periodistas, todas. Nuestro empuje es la lucha feminista«.

En efecto, la lucha es histórica y alcanzó su primera victoria frente al negocio de este deporte cooptado por el patriarcado, aunque feminista por concepción. «El fútbol es un juego feminista porque reparte poder, nunca depende del o de la que hace bien todo; y el que hace bien todo también necesita de otros y otras. No tenemos que perder ese carácter de poder repartido y de horizontalidad, porque lo que salva es la lucha colectiva y eso lo demuestra esta batalla que acabamos de ganar«, dice Mónica Santino, ex jugadora y entrenadora de La Nuestra, un equipo de fútbol femenino que lucha por la igualdad en el deporte desde hace 12 años en la Villa 31.

Con la camiseta del equipo rojo -que comparte con Tomás Fonzi y las periodistas Ana Correa y Ayelén Pujol, entre otres-, agrega que el anuncio de la AFA es «el puntapié inicial de un partido que todas queríamos jugar»: «Un partido larguísimo, que no nació de un repollo, sino que surge gracias a cómo se fueron dando esos lazos entre generaciones, y que nos tiene que seguir encontrando a todas juntas para alcanzar todo lo que falta«.

Afuera está también Juan Pablo Sorín, ex jugador de la Selección Argentina y defensor de la igualdad en el deporte. «Festejamos el fútbol profesional femenino, pero esto recién empieza: se inicia en Buenos Aires y Capital, pero falta extenderlo a las provincias, a las categorías inferiores, buscar la mejor educación para las chicas a nivel futbolístico; o sea que aprendan y que tengan sus escuelitas, su manera de jugar, y que nunca más ninguna chica sea dejada de lado en ninguna cancha como ha pasado años atrás y hace días apenas«, dice, con su casaca del equipo verde, el mismo que comparte con la periodista Mariana Carbajal y con la actriz Thelma Fardín.

«Las pioneras tuvieron que inventarse para jugar en el Mundial 71, conseguirse sus materiales, pero eso le pasaba también a las jugadoras de nuestra selección hace unos meses. De hecho, el año pasado, en la Copa América, tuvieron que hacer una foto con su mano en el oído para que las escuchen, y nada de eso tenía repercusión. Muchas veces tuvieron que dormir en micros, no tenían materiales, no tenían ni viáticos . A partir de ahora solo queda mejorar y buscar los caminos para que el deporte sea visto y tenga el rédito de un gran espectáculo como lo es», agrega Sorín.

Afuera, alentando al equipo amarillo del que es entrenadora, Miss Bolivia se muestra conmovida. «Esto es para mí una especie de aquelarre, una fiesta, un clima de sororidad muy estremecedor. Ahora que se está profesionalizando el fútbol femenino es la punta del iceberg de la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades vinculados al género, que viene desde hace mucho, que activamente se militó y se puso el cuerpo«.

Para Thelma Fardín -que gracias a la contención del feminismo y de sus compañeras de Actrices Argentinas pudo llevar adelante la denuncia judicial y pública por violación contra Juan Darthés-, la clave está en el contexto histórico y en el carácter colectivo de cada lucha. «Es la única manera, porque estamos peleando contra un sistema que tiene poder y tiene una infraestructura armada que hace que sea imposible que una fuera sola con su alma a querer plantarse. La única manera posible es desde la colectiva, desde la unidad de nosotras, incluso con diferentes posturas. No hace falta tener un mismo lineamiento, no es que estamos enajenadas en una misma línea, somos todas personas autónomas con una causa en común».

El silbato vuelve a sonar. Las árbitras Bettina Cingari, Roberta Echeverría y Estefanía Pintos, que también lograron romper con los blindajes patriarcales y que hoy dirigen partidos de varones de la AFA, dan por terminado el torneo. No hubo un equipo ganador, hubo goles de todos los colores, y todes celebran hasta los tantos de sus contrincantes. De fondo se escucha un agite colectivo: ¡Se va a caer, se va a caer!

Copa América

Los reclamos por condiciones dignas y competitivas para practicar fútbol femenino en el país lo comenzaron las jugadoras del Seleccionado a mediados de 2017, denunciando la falta de indumentaria, viáticos y hasta la ausencia de entrenamientos y competencia desde 2015. La Selección protestó en medio de la Copa América 2018 y en noviembre lograron clasificar al Mundial de Francia, en un estadio de Arsenal repleto y tras doce años sin presencia en el torneo.

En septiembre de 2017 las jugadoras fueron a un paro levantando tres reclamos específicos: el pago de viáticos, entrenar en una cancha de césped natural y dormir en un hotel cuando viajan. Es propio de una desidia y un desinterés total el hecho de que una selección nacional tenga que reclamar hasta llegar a un paro para que le paguen el micro para ir a entrenar, siendo la AFA una entidad que embolsa hasta un millón de dólares solo en un partido amistoso de la selección masculina.

Las pibas levantaron la voz y esta hizo eco y retumbó hasta las oficinas de AFA. Gracias a este reclamo obtuvieron algunas mejoras. Sin embargo, el preparamiento para la Copa América de Chile de 2018 distó de ser el ideal. Solo hubo unos escasos entrenamientos, sin concentración del equipo y sin amistosos previos.

Así y todo, con una formidable actuación y abultadas victorias, la selección consiguió el tercer puesto de la competencia continental, lo que le posibilitó jugar el repechaje. Sin duda todo mérito de estas jugadoras que, gracias a la lucha constante y este gran resultado, lograron visibilizar el abandono en que estaba el fútbol femenino.

La AFA reaccionó de una vez por todas y para la preparación del repechaje las futbolistas pudieron entrenarse, concentrar y dormir en el predio de Ezeiza, utilizando las mismas instalaciones que usa la selección masculina. En su preparación, tuvieron amistosos con Uruguay, una gira por Centroamérica y amistosos contra distintos combinados locales, femeninos y masculinos.

Todo este trabajo se vio reflejado en la gran 4 a 0 que el conjunto nacional le propinó a su par panameño en la ida del repechaje. Por primera vez en Argentina se jugó en un estadio lleno de hinchas que las fueron a alentar y devolver todo el cariño, la garra y el amor que ellas demuestran dentro y fuera de la cancha.

No es casual que AFA haya tomado nota hoy y no antes de la necesidad de comenzar a desarrollar las condiciones necesarias para un fútbol femenino profesional. Fueron las mujeres las que empujaron a Tapia a esta situación a nivel local. En el plano internacional FIFA intensifica su política en esta dirección y ofrece financiamiento para las federaciones que tengan un proyecto. Fatma Samoura, la senegalesa que es Secretaria General de FIFA, afirmó que cuentan con 500 millones de dólares para el desarrollo del fútbol femenino hasta 2026.

La periodista Verónica Brunatti adelantó que AFA presentaría un proyecto sobre el que viene trabajando para que FIFA pueda financiarlo a través del programa Forward: «La mujer que construye desde adentro el futuro del fútbol femenino se llama Paola Soto, es integrante de Desarrollo de AFA. Llevan dos años trabajando en proyectos guiados por Cobmebol y FIFA», dijo la comunicadora en su cuenta de Twitter.

Fuentes: Revista Cítrica, Resumen Latinoamericano, La Izquierda Diario, marcha.org.ar, Tiempo Argentino, Clarín, Redacción La Tinta, Anred

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.