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José Antonio Sánchez Domínguez, director del ente público RTVE, el Goebbels del siglo XXI

Fuentes: Rebelión

No hay que ser un experto analista político para comprender que la situación que vive España es insostenible. El país se encuentra, ya no en una crisis política sin precedentes desde hace más de medio siglo, sino bajo una dictadura encubierta que anula de pleno derecho cualquier maniobra de acuerdos, pactos o conveniencias oportunistas que […]

No hay que ser un experto analista político para comprender que la situación que vive España es insostenible. El país se encuentra, ya no en una crisis política sin precedentes desde hace más de medio siglo, sino bajo una dictadura encubierta que anula de pleno derecho cualquier maniobra de acuerdos, pactos o conveniencias oportunistas que se acuerden entre los diferentes e inoperantes partidos políticos.

Esta caótica situación, absolutamente ingobernable, sólo se mantiene gracias a la sistemática mentira que mantiene vigente la clase dirigente. Según ellos, la situación económica va mejorando, la política está cada vez más estable y el sistema de gobierno -una monarquía deleznable basada en la Una Grande y Libre de Franco- está cada vez más firme. Para mantener vigente esa inconcebible situación del estado de la Nación, el gobierno posee un cerebro cuya misión es apuntalar con todo tipo de disparatadas elucubraciones esa imagen de equilibrio y estabilidad que, a todas luces, resulta cada vez más ficticia e inadmisible. El nombre de este cerebro es José Antonio Sánchez Domínguez y el cargo desde el que apuntala esta situación política insostenible es el de director general del ente RTVE.

Durante los últimos cuatro años, en los que el gobierno del PP ha hecho «de su capa un sayo», la televisión pública española ha vuelto a ganarse a pulso el papel de aparato político fascista cuya función primordial es ofrecer una imagen absolutamente falsa y maniquea de un país a punto de hundirse en el caos social, político y económico.

TVE 24 horas, la desinformación a la carta

Echando un vistazo a algunas de las programaciones de esta TV pública, se advierte que el programa mas desinformador y tendencioso que hoy tenemos en España es canal Noticias 24 horas, solo comparable con el «nodo» franquista o la ultraderechista cadena Intereconomía. Los parámetros que marcan la edición de sus diarios tienen detrás un eficaz equipo de profesionales de la comunicación que minuciosamente diseñan cada segundo uno de esos bloques informativos del programa de la televisión pública para servir al principio de desinformación general que persigue.

Se trata de diseñar un estricto modelo informativo a seguir, con porcentajes previamente regulados de lo que cada tema noticioso debe ocupar en el programa. De esta forma, el primer cambio que la TVE ha experimentado en estos últimos años ha sido el de aumentar hasta casi la mitad de su programación (aproximadamente un cuarto de hora) toda la información deportiva. Desde los tiempos más negros del franquismo, el deporte (especialmente el fútbol) ha servido como el sustituto de lo que el marxismo llamó «opio del pueblo», refiriéndose a la religión. Organismos oficiales como el Consejo Superior de Deportes y sus decisiones contra la violencia en el fútbol, ocupan igualmente preeminentes espacios en estos programas informativos de la TV pública. En contra de lo que aparentemente se pretende, el Estado busca precisamente fomentar la violencia en este deporte, ya que esta es una violencia gratuita, un odio visceral contra el contrincante deportivo, un fanatismo que instiga la irracionalidad de las masas y les sirve de válvula de escape a sus problemas de represión política. En este aspecto, estamos de nuevo en los tiempos de la dictadura franquista.

A la hora de enfocar las informaciones generales, existe igualmente un previo sistema informativo de distribución de temas que varía transitoriamente, según se agrave la degenerada situación política y el irremediable caos económico en que vivimos. Un equipo de sociólogos, profesionales de la noticia, comunicólogos e incluso comisarios políticos se reúnen a puerta cerrada cada día en un despacho del ente público para ajustar el contenido informativo a la situación coyuntural y a los intereses de la clase dominante en cada momento. Lo que en cada informativo de TVE vemos no es, para nada, producto de la casualidad, sino que responde a un ajustado y sistemático esquema de la respuesta social que se pretende.

Este hecho, que inevitablemente se da en todos los sistemas políticos, adquiere en las dictaduras un papel determinante.

Apuntalar un edificio en ruinas

A grandes rasgos, este equipo de siniestros programadores informativos elaboran una estricta selección de las noticias que se incluirán en el programa informativo, una forma concreta de redactarlas y ofrecerlas al receptor y una distribución precisa de los tiempos que tendrá cada una. Por ejemplo, la noticia de la condecoración a un perro policía que ha estado trabajando durante más de diez años localizando explosivos y droga y que, lamentablemente, había caído en acto de servicio, duró cerca de 3 minutos. La entrevista a unos supuestos «expertos en energía empresarial», que alabaron sin paliativos el buen rumbo que lleva la economía española, duró cerca de diez minutos.

Ante el inevitable aumento de las labores represivas de los cuerpos de orden público que se ha detectado en los últimos años (inevitablemente debido a las movilizaciones obreras y al aumento de grupos antisistema), TVE se ha aplicado en una continua labor de limpieza del prestigio de policías, guardias civiles y demás cuerpos de seguridad del Estado. La noticia de cómo un equipo de montaña de la Benemérita rescató a unos espeleólogos extraviados se estuvo emitiendo durante más de dos días en los informativos de TVE. Otro tanto ocurrió con el rescate de pescadores que sufrieron un naufragio en alta mar.

Hay que dar un protagonismo especial a las mujeres, ya que mueren con excesiva frecuencia asesinadas por sus parejas. De esta forma, TVE siempre retrasmite -muchas veces en vivo- todas las concentraciones silenciosas contra los crímenes de género que se comenten en España… Pero nunca se habla de la cómplice actuación de los jueces y fiscales, que ni promueven medidas efectivas para evitar estos crímenes, ni establecen condiciones para evitar que estas mujeres sean asesinadas.

El equipo informativo de TVE trata de apuntalar el deteriorado prestigio de un edificio en ruinas, un edificio corroído por la corrupción, la degeneración de valores y el oportunismo político que, tarde o temprano, se hundirá estrepitosamente y caerá sobre las cabezas de todos estos profesionales de la información sin escrúpulos.

Manipulación de la Cultura

La cultura y los espectáculos también son tratados bajo este prisma desinformativo con un especial tacto. Como una forma de aparentar que el Estado se preocupa de las necesidades intelectuales del pueblo, la TVE pública retrasmite entrevistas con cantautores desfasados que, si en otros tiempos fueron contestatarios, ahora han perdido ya el norte y colaboran abiertamente en este tipo de montajes informativos. Igualmente se promueven todo tipo de exposiciones y manifestaciones culturales asépticas, donde para nada se plantea la miseria cultural en que vive el pueblo. Para todos aquellos que se sacan los pies del tiesto (como a los titiriteros que fueron encarcelados por mofarse en su guiñol del sistema), el peso de la ley cae implacable sobre ellos.

Especial atención requiere la Justicia, un campo donde la corrupción, el favoritismo y la abierta complicidad con todo tipo de organizaciones mafiosas, criminales y estafadoras, ha llevado a los jueces y magistrados españoles a una posición de desprestigio social y degeneración absolutas. Sin ir más lejos, estos días estamos asistiendo al esperpéntico espectáculo de aparentar que se juzga a miembros de la familia real española, cuyas noticias en TVE ocupan un escaso tiempo y se ofrecen siempre tergiversadas. Las declaraciones del ex monarca Juan Carlos a favor de la Justicia española, estuvieron retrasmitiéndose más de 48 horas en la televisión pública. Otro tanto se hizo con las de su hijo Felipe, cuando tuvo la desvergüenza de afirmar que «todos somos iguales ante la ley» ante las pantallas.

Para reforzar esta insostenible institución que es la corrupta monarquía española, TVE no duda en recabar opiniones de todo es espectro social: toreros, cantautores, políticos conservadores y políticos progresistas, banqueros, empresarios, catedráticos, cocineros, actores, contrabandistas, estafadores públicos, sindicalistas y hasta escritores. Todos se apresuraron a felicitar públicamente al rey Felipe VI el día de su cumpleaños en un programa que duró más de 45 minutos. Todos se prestaron a colaborar en la depravada farsa de TVE para mostrar a un rey fascista -que encarceló a todos los que sacaron banderas republicanas a las calles el día de su coronación- como monarca tolerante, condescendiente y democrático.

Un ejemplo de hasta que punto se ha llegado en la manipulación de los informativos públicos, fue la noticia que se dio el pasado año sobre una plaga de moscas que invadió una localidad andaluza -sin ningún tipo de peligro de contagio epidémico o picaduras a la población afectada- y que ocupó el inimaginable tiempo informativo de 3 minutos en las noticias de TVE 24 horas… Mientras tanto, en la vida nacional se descubrían nuevos datos sobre la implicación de la infanta Cristina, de su marido y de su mismo padre, en la estafa de dinero público que nunca se incluyeron en ese informativo. Todo un record en el desesperado intento de desviar la atención pública del problema de corrupción generalizada que protagoniza la casa real borbónica.

Esperpento informativo

Como colofón, tenemos una noticia que ocupó media hora en los informativos de TVE: el convento de monjas «Hijas de la Caridad» de Madrid se ocupa de recoger mendigos de la calle (los mismos que los bancos han dejado sin casa y sin ningún tipo de recursos) y a cambio de rezar un poco, les dan un plato de sopa caliente… Por supuesto, el gobierno alaba su labor y las premia con modélicas subvenciones… ¿Es posible que un esperpento así pueda llamarse programa informativo?

En los años 30 hubo un personaje histórico que fue capaz de tergiversar completamente la realidad que vivía Alemania, hacerle creer algo absolutamente falso y lanzar al pueblo teutón a una guerra descerebrada que causó a la Humanidad cerca de 60 millones de muertos. Se llamaba Joseph Goebbles y es conocido en el mundo entero como el mago de la propaganda nazi. Su papel en la manipulación de la información y en la irresistible ascensión del psicópata Adolf Hitler fue determinante. A él y a su tratamiento informativo debió el führer su estremecedora atracción sobre las masas. A la vista de cómo actúa el equipo dirigido por el director general del ente público, José Antonio Sánchez Domínguez, no cabe duda el modelo informativo que este directivo de TVE sigue… ¿Logrará este Goebbels del siglo XXI su propósito y nos hará creer algún día que Rajoy es un político bendito?

Tomas F. Ruiz es periodista titulado (registro FAPE nº 11.397).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.