A finales de abril de este año, mediante el portal https://hondurasgate.ch y la publicación española Canal Red, se difundieron una serie de audios en los cuales el ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández Alvarado, conocido como JOH, el actual presidente de ese país Nasry Asfura, ambos del derechista Partido Nacional, y otros políticos de la misma tendencia ideológica, conversan sobre la creación de una unidad regional para desestabilizar gobiernos considerados de izquierda, entre ellos Colombia y México como principales objetivos.
La divulgación de los audios
El portal hondurasgate.ch es anónimo. Sus integrantes arguyen que ese anonimato se debe a la necesidad de preservar la integridad personal de todos ellos, pues de conocerse sus nombres, serían objeto de atentados en su contra.
En tanto, Canal Red es un canal de televisión que emite abiertamente en español por internet y por TDT (Televisión Digital Terrestre) en Madrid, y ha sido dirigido desde su creación, en marzo de 2023, por Pablo Iglesias Turrión. Según lo manifiesta su director, se sostiene con financiamiento colectivo (crowdfunding), mecanismo por el cual muchas personas o entidades afines colaboran con pequeñas cantidades de dinero para mantener el proyecto.
Sobre los audios y su validez, existen diferentes opiniones. Mientras los involucrados y personajes cercanos a ellos niegan rotundamente su veracidad, son muchos los opositores e incluso analistas internacionales que creen en la autenticidad de los mismos, que fueron examinados por la empresa checa Phonexia, empleando el software de propio desarrollo Phonexia Voice Inspector.
Los
protagonistas
Respecto a su contenido, se ha publicado en extenso, por lo cual nos limitaremos a señalar los puntos clave: generar un plan de desestabilización de gobiernos no afines al proyecto global de la ultraderecha comandada por Donald Trump y por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, con el presidente argentino Javier Milei, siempre obediente a sus “amigos” de la ultraderecha, como furgón de cola.
Como “líder ejecutivo” del proyecto, estaría el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, indultado por Donald Trump, liberándolo de una condena de 45 años por narcotráfico. Cabe recordar que, durante la primera presidencia de Trump, JOH era el primer mandatario de su país y ambos se llevaron muy bien, pues el hondureño se alió decididamente con el norteamericano.
En el presente trabajo, nos centraremos en lo que ocurre en Honduras respecto a este caso y al desarrollo de políticas internas e internacionales del gobierno de Asfura.
Tito Asfura y una incómoda posición
El presidente Nasry Asfura, conocido como Tito y como “Papi a la orden”, se encuentra en una difícil situación. Asfura no ha emitido declaraciones públicas, desmentidos ni comunicados oficiales sobre el Honduras gate, manteniéndose en silencio frente a la polémica suscitada por esa filtración. Su silencio obedece, en parte, a su propia personalidad, y en parte, a la necesidad de preservar algo de su influencia sobre la población catracha, mote con el que se conoce a los hondureños.
A su pesar, Asfura debió pasar por dos tragos amargos: viajar a Estados Unidos a manifestarle su “fidelidad” a Trump y, peor aún, desplazarse a Israel y posar para las fotos dándose la mano con Netanyahu.
Asfura es de ascendencia palestina, como la mayoría de la oligarquía hondureña, cuyos integrantes descienden de árabes. Su gesto fue repudiado por familiares residentes en Chile y por una parte del alto empresariado catracho, aunque éstos no lo hicieron de manera personal, sino a través de la Unión Palestina de América Latina (UPAL).
Debe tenerse en cuenta que el gran empresariado de origen árabe de Honduras, además de estar todos emparentados, lo que dificulta que los enfrentamientos políticos sean de dominio público, están más interesados en los buenos negocios que en eventuales reivindicaciones de origen.
Un incómodo indulto
Asfura tiene una personalidad atípica entre los multimillonarios catrachos. Es una persona que se siente cómoda con jeans, botas y camisa. El uso de sacos y corbatas es, para él, poco menos que una tortura. Además, es alguien que siempre ha estado en contacto con la gente de base, desde mucho antes de ser alcalde de la capital.
Es alguien que ha recorrido caseríos y barrios sumamente pobres, que se ha embarrado y ha conducido sus propios camiones o realizado labores manuales sin ningún problema.
Por eso, al ser electo, intentó mantenerse al margen de muchos de sus correligionarios del Partido Nacional, incluyendo, en primer lugar, a los que siguieron a JOH en su momento y que no han enfrentado acusaciones directas y concretas. Asfura nunca opinó públicamente por la extradición, juicio y condena de JOH.
Solamente en una entrevista con CNN, Asfura se desmarcó del ex presidente y los ilícitos cometidos durante sus mandatos, enfatizando que el Partido Nacional cambió de rumbo. Tras el indulto otorgado a JOH por Donald Trump, el presidente declaró que «no me toca a mí juzgarlo» y que su deber como gobernante es resolver los problemas del país, no conducirse como juez.
La supuesta injerencia de JOH
Sin embargo, de acuerdo con fuentes muy cercanas a la Presidencia de Honduras, Asfura estaría muy preocupado por la injerencia de JOH en el desarrollo de sus políticas internas, en especial cuando habría recibido “instrucciones” del ex convicto de reprimir duramente a la oposición del Partido Libre, de los grupos campesinos, especialmente los del Bajo Aguán, y de todo aquel que osara oponerse a las políticas neoliberales que deberían seguir implementándose.
En el seno de su propio partido, Asfura encuentra aliados que nada tuvieron que ver con JOH, pero también muchos ex funcionarios que pretenden influir para volver a cargos gubernamentales e imponer sus propios planes.
Asfura no la tiene fácil. Debe enfrentarse a una oposición muy cerrada y dura y a elementos de su propio partido que pretenden que JOH vuelva a imponer su propio criterio. Veremos cómo evoluciona la situación, aunque por el momento, parece que Asfura va perdiendo poder en beneficio de la ultraderecha interna y externa.
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