Con una clara mayoría la ciudadanía helvética frenó una iniciativa que proponía controlar el número de inmigrantes y refugiados. Casi el 55 % de los votantes rechazaron en las urnas esta propuesta que de haberse aprobado hubiera impuesto un control inmigratorio aún más fuerte para evitar que el país llegue a los 10 millones de habitantes.