La agenda mediática cambia a la velocidad de la luz: una guerra eclipsa a otra, aunque la precedente siga vigente y sus efectos destructivos no disminuyan en intensidad. El conflicto que estalló en Gaza en octubre de 2023 pareciera haber relegado a un segundo plano la confrontación entre Rusia y Ucrania que estalló en febrero de 2022; sin embargo, el impacto letal de esta última no ha disminuido ni un ápice.