Juan Montaño Escobar

Artículos

Esta nueva normalidad no empezó con el COVID-19, el contagio solo animó eso que parecía inerte y a muchos les quitó escamas de las vistas, pero los adueñados de la vida cotidiana de los países se quedaron sin caretas. Y se supo: neoliberalismo despiadado y atroz, narrativas políticas ramplonas, privatizaciones sin ley, gobernantes ranfleros y más adjetivos de rabia y dolor… en Ecuador, Brasil, Bolivia, Uruguay.

Cimarronaje en el Pacífico Sur

El libro del escritor afroecuatoriano Juan García Salazar (1944-2017) concibe la historia como construcción comunitaria narrada desde la existencia al filo de la muerte, desde la resistencia anticolonialista y antiesclavista.

Racismo, un elemento de la opresión sistemática

«Las vidas negras importan»; aquellas de George Floyd, Tamir Rice, Eric Garner, Michael Brown (EE.UU.); aquellas de Marielle Franco, Ágatha Felix, Alexandre da Silva (Brasil); aquella de Andrés Padilla (Ecuador). Ya no quedan ánimas solas y adoloridas por las injusticias de los gobiernos racistas.

¿Las vidas negras importan?

Black Lives Matter tiene potencia ética equivalente en el Ubuntu al ‘si tú eres ese humano yo también soy ese mismo humano».

No puedo respirar EE.UU.

I can’t breathe (no puedo respirar), salmodia definitiva de George Floyd. Esta súplica agónica debió repetirse por siglos en las sentinas de los barcos, en las plantaciones, en las minas o en las calles de las nacientes repúblicas americanas.

El Covid-19 se quedará por ahí, tumbará vidas, nos repondremos con un buen surtido de anticuerpos. ¿Y qué cambiará? Como el dinero la contrarrevolución sistémica nunca duerme.

La letra X y los 150 millones de afrodescendientes americanos

La letra X descubrió y descubre la unidad afroamericana como mandato. Malcolm X se preguntaba: “¿Se imaginan lo que ocurriría si todos esos pueblos de origen africano comprendieran algún día que están unidos por lazos de sangre?”

Al fin entendieron aquello de “caminante no hay camino, se hace camino al andar”, lo siento Antonio Machado, ahora los caminos que se hacen conducen al mismo sitio: la ventana. Sobre todo aquella que da a la calle.

Las páginas deportivas de los diarios son redundantes. El fútbol perdió por goleada este periodo, no sé si en primero, segundo o en sobretiempo. Ganó la política. El COVID-19 fija las coordenadas: bioquímica y política. ¿Volverá el fútbol a ser aquello que fue?

Responsabilizan a la naturaleza de la culpa de la depredación capitalista

Las calles de mi ciudad, Esmeraldas, y las de otras miles, están desoladas. Algún caminante necesario, por su función en esta crisis. Los sonidos se han evaporado por la amenaza. Desapareció la niñez, la juventud, las personas ancianas están al fondo de las casas y los partes de los Gobiernos angustian o sacan unas rabias individuales fratricidas.

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