Se cumple un año del fallecimiento de José “Pepe” Mujica. Expresidente de Uruguay y referente mundial del progresismo y la izquierda uruguaya, unida en el Frente Amplio. En todo el país y en buena parte del planeta se está recordando su legado. Por la lucidez de sus planteos desde Obama hasta el Papa, pasando por René de Calle 13, se quisieron entrevistar con él. De hecho, casi todas las personalidades políticas, culturales, artísticas que visitaban Uruguay se hacían un tiempo para visitar la chacra de Mujica y poder conocerlo y conversar con él; casi todas, porque el “Pepe” también provocaba el odio de la derecha más recalcitrante.
Detenido y encarcelado en varias ocasiones por su actividad subversiva, fue parte de la fuga masiva del Penal de Punta Carretas en 1971 (retomando los pasos de los anarquistas del 30). En 1972 cae preso nuevamente pero ya no habrá fuga que lo libere. Estuvo preso 13 años, desde antes del Golpe de Estado, y durante toda la dictadura cívico-militar que encarceló y torturó a miles de patriotas orientales, y forzó al exilio a centenares de miles de uruguayas y uruguayos. Dictadura que rápidamente derivó en fascismo, defendiendo a sangre y fuego al capital. Junto a 8 compañeros tupamaros fue rehén de la dictadura, torturados y sometidos a condiciones inhumanas de aislamiento.
Haciendo autocrítica de su pasado guerrillero, se sumó a la construcción de la unidad del pueblo uruguayo en el Frente Amplio, se convirtió en un defensor de la democracia como instrumento de libertad y soberanía popular, y en un luchador por la Paz en un mundo de guerras imperialistas. No abandonó sus convicciones socialistas, pero consciente de los peligros del burocratismo planteó la idea de que socializar la riqueza no quiere decir estatizar todo; crítica especialmente dirigida hacia la experiencia socialista en Venezuela.
El aporte que realizó, junto a su grupo político, fue clave para el triunfo histórico de la izquierda en Uruguay en 2004 y el desarrollo de la conciencia política en el interior del país; territorio históricamente dominado ideológica y políticamente por la oligarquía terrateniente expresada en el Partido Nacional, con el cual Mujica supo romper en 1962, transformando su nacionalismo en internacionalismo.
Si bien no cursó la educación superior, se lo puede considerar como un filósofo humanista. En su pensamiento y su acción política (siempre en el marco de una determinada correlación de fuerzas) se reivindicó el trabajo humano como creador de la riqueza de la sociedad. En esa línea profundizó la idea de Aristóteles sobre la naturaleza social del hombre, planteando (inspirándose en Marx y Engels) que el ser humano es socialista por naturaleza, polemizando con los propagandistas mercenarios del capital (quienes se hacen pasar por periodistas) que difunden la idea de que somos seres egoístas. No serían posibles las maravillas creadas por la humanidad en un mundo donde cada quién solo pensara en sí mismo. La solidaridad es la condición de la evolución humana, incluso en un mundo en que la lucha de clases es el motor de la historia; o mejor dicho, de la prehistoria social de la humanidad.
También inspirada en el marxismo, su crítica del consumismo se extendió a lo largo del mundo. Fortaleció la conciencia de que lo más valioso que tenemos es nuestro tiempo de vida, y cuestionó la tendencia de las sociedades capitalistas que esclavizan al trabajador para que pueda “disfrutar de los lujos del mercado”. Lo importante no es lo que se tiene sino lo que se es, y lo que se es depende de lo que se hace con el tiempo que se tiene.
Se lo conoció en el mundo por su prédica de la austeridad, a través de la cual se lo ha vinculado al pensamiento filosófico de Epicuro y de la escuela estoica. Pero es falso que no tuvo en cuenta las necesidades materiales del ser humano. La política del gobierno popular que encabezó, al igual que la del gobierno anterior encabezado por el Dr. Tabaré Vazquez, redujo significativamente la pobreza, impulsó la dignificación de la clase trabajadora a través del crecimiento del salario y la mejora de las condiciones de trabajo, y la construcción de viviendas, especialmente para los sectores más golpeados por el capitalismo.
Durante su Presidencia también se aprobó la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial, impulsada por el movimiento sindical, especialmente por miles de obreros movilizados, nucleados en el SUNCA y en el PIT-CNT. Ley que significa la defensa de la vida del trabajador. A su vez, se promovió la denominada agenda de derechos, en base a las luchas de vastos sectores del pueblo uruguayo. Se aprobó el matrimonio igualitario. Se fortaleció el derecho a la salud sexual y reproductiva, camino iniciado por el anterior gobierno frenteamplista. Y se regularizó la producción y venta del cannabis, como forma de hacer frente al narcotráfico, flagelo promovido por el neoliberalismo (estrategia de dominación de la burguesía), y protegido por los gobiernos de derecha a lo largo del mundo.
Siempre polémico en sus declaraciones, varios nos encontramos identificados con su planteo crítico de que los docentes debemos educar hasta abajo de un árbol. Fue continuador de la mejoría sustancial que tuvo la Educación Pública durante los gobiernos del Frente Amplio, síntesis de las luchas populares. Durante su Presidencia se siguió aumentando el presupuesto educativo, creció el salario docente, se profundizó la descentralización de la educación, especialmente con la creación de la segunda Universidad Pública del país, la Universidad Tecnológica (UTEC), otro de los ejemplos mediante los cuales se dignificó el trabajo y la educación en Uruguay.
Quizá la parte más negativa de su legado fue su incomprensión de la necesidad de extirpar el fascismo de las Fuerzas Armadas de Uruguay, lo cual tiene consecuencias negativas hasta el día de hoy. Pero lejos del sectarismo y de la idealización, lo que planteamos en este artículo puede abonar la idea de que José Mujica fue un socialista, un internacionalista, de los principales referentes mundiales (sino el principal) de la izquierda uruguaya, ejemplo de unidad, de amplitud y profundidad en la lucha por la liberación nacional y el socialismo.
* Profesor de Filosofía Egresado del IPA, Licenciado en Filosofía por la UdelaR.
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