Recomiendo:
0

Las últimas medidas e imposturas del gobierno de Rodrigo Paz

Fuentes: Red de Economía Política

Todo gobierno en la administración del Estado, defiende abierta o solapadamente los intereses de las clases a las que se afilia.

En la última semana fuimos testigos de medidas gubernamentales, salidas a los conflictos y discursos demagógicos (cuándo no!) que van desnudando a un gobierno que terminó siendo un accidente político.

1. El avión hércules siniestrado en el aeropuerto de El Alto donde se perdió 24 vidas y una treintena de heridos por su incursión en área urbana, cargaba billetes nuevos, que, ante la ausencia de los protocolos de seguridad y al derrame de los billetes, grupos de pobladores acudieron a recogerse el mencionado dinero. La inmediata reacción del Banco Central de Bolivia (BCB) y autoridades de gobierno, antes de garantizar la vida de las personas, fue proteger ese dinero y en ello hubo ordenes, contraordenes, mentiras, desmentidos, quema del dinero esparcido, anuncio de que no tenían serie, luego que no tenían valor y finalmente que eran verídicos, pero no tendrían el respaldo del Banco Central. Se acusó y trató de estigmatizar a toda una población como ladrones, delincuentes y a procesar a personas. Un accidente que hasta el día de hoy tiene varias versiones, sin que se aclare si existían otros productos que motivaron la apurada e inexplicable quema de los restos.

Lo concreto es que este es un nuevo desacierto del gobierno de Paz Pereira que está haciendo recaer en la población de la ciudad de El Alto y de los miles y miles de comerciantes de todo el país, todo el costo de la prohibición de la circulación de billetes de 10, 20 y 50 bolivianos de la serie “B”, que dicen fueron sustraídos, porque la población tiene miedo a recibirlos y a transar con ellos. La responsabilidad de los burócratas del BCB quieren que la pague el pueblo, antes de liberar esos billetes que es lo que debe hacerse.

2. A Bolivia regresaron nuevamente las miles de filas en todo el país para la compra de gasolina y diésel para el transporte por que los carburantes que se comercializaron en el actual gobierno son “combustible basura”; como consecuencia, miles y miles de vehículos de transporte público y privado quedaron dañados seriamente. A la fecha, el gobierno está presionado a cubrir los gastos de reparación que serán una carga para el Estado, pero que debe hacerla. Para salvar su mala gestión, llegaron al cinismo de acusar al anterior gobierno como si estos carburantes hubiesen estado en reserva, cuando todos sabemos que Bolivia vivió escases extrema de diésel y gasolina nunca vista. Esta mala gestión no solo peca de inoperante, sino de corrupta por la denuncia de sobreprecio de 4 millones $us./mes en la importación de petróleo crudo denunciadas por la prensa y que hasta la fecha Rodrigo Paz y YPFB no la desmienten con contundencia. La impunidad en este caso alarma, pues parece ser que el gobierno comenzó a no escuchar y tampoco responder a las denuncias de corrupción; el cinismo hecho política.

3. El gobierno al no poder resolver el desorden en la empresa estatal petrolera, decidió militarizar 16 plantas de YPFB con más de 1.500 efectivos. Cual, si militares armados pudieran resolver la razón y circunstancias de la importación viciada, transformación y venta del combustible basura y los negociados que se han destapado. Ante la incapacidad de gestión, han tenido que inventar un supuesto SABOTAJE que les permita distraer la avalancha de denuncias, reclamos y movilización de los transportistas que exigen soluciones inmediatas.

4. Un nuevo decreto en vigencia, es el DS.5563 de Rodrigo Paz, que exime el pago de impuestos sobre las utilidades de las empresas a extranjeros que reinviertan esas utilidades en el país, al cierre de gestión anual. Se trata de beneficios tributarios a accionistas que viven en el exterior de empresas extranjeras que se encuentran en Bolivia, a cambio de que reinviertan parcial o totalmente sus utilidades. Lo mismo, para empresas con sucursales que estén en el país. Se entiende que el propósito es que el capital invertido en Bolivia, logre agrandar ese mismo capital vía la reinversión de sus utilidades; más lo que la historia económica nos informa, es que el país no conoce referencias de reinversiones ejemplares de alguna empresa extranjera, en razón de que el país es una fuente de explotación de recursos naturales y la voracidad extranjera no nos pensó ahora ni nunca en sujeto de desarrollo y progreso alguno.

Pero al mismo tiempo, el gobierno anunció otro impuesto llamado SIETE-RG, de 5% sobre la actividad económica de los pequeños productores, comerciantes, artesanos por la venta de sus productos. La obsesión del Pdte. Paz por favorecer a los sectores empresariales, importadores, exportadores y las oligarquías no tiene freno; como no lo tiene su fijación para que el costo lo paguen los pequeños productores y los sectores populares en general.

5. Rodrigo Paz prometió el 50/50, no para los primeros 3 ó 6 meses, sino para el día siguiente de su posesión en su estilo farsante, aplicar la distribución 50/50 de recursos entre el Estado central y las Regiones. Hoy no sabe cómo salir de semejante promesa incumplible, debido a que una transformación del Estado y de la economía del país, implica profundas transformaciones estructurales y modificación de la Constitución, aunque pretenden hacerlo sin y por encima de la ley de leyes. Se trata no solo de una promesa al calor de la campaña electoral, pues no termina de entender el gobierno, tampoco las logias cruceños (del oriente) y los neoliberales, que la única forma racional, franca, correcta de la distribución de los recursos de forma equitativa, no puede darse sobre la cantidad de población regional o por presiones chauvinistas de los Comités Cívicos, sino, SOBRE PLANES, proyectos de mediano y largo alcance, sobre una Estrategia, visión de plan, explotación de los recursos estratégicos, del mercado interno, del mercado internacional y lo que debe ser el país en los próximos 30 a 50 años.

6. En medio de toda esta coyuntura, se está dando cambios importantes en los hábitos de consumos de las familias y de las propias empresas por que va subiendo el costo de vida, se va reduciendo la capacidad de consumo de las personas y las empresas y comercio están sintiendo la reducción significativa de sus ventas; a la baja del dólar, no le siguió la de los precios de los productos. El crecimiento de la economía no pasó del 1% el 2025 y continua la crisis económica, pese a la campaña mediática para mostrar otra realidad. Pasaron ya 4 meses y la estabilidad de la economía solo es aparente, en razón de que la economía no muestra signos de recuperación, salvo la abundante demagogia y el agotamiento de la resistencia de la población que en los años anteriores logró ahorros por la dinámica del mercado interno que a esta altura llegaron a su límite y, es recién cuando se va sintiendo los efectos del alza de la subvención de los combustibles. El sobre endeudamiento es la otra cortina de humo para mostrar estabilidad, cuando no se mide la trampa a la que nos arrastra el gobierno de Paz Pereira.

No será sabotaje o conspiración, pero lo que viene en el futuro inmediato, es el crecimiento de los índices de pobreza y por tanto de movilización social.

Juzgue estimado lector, con los hechos, para quién trabaja el gobierno de Rodrigo Paz. Sin siquiera referirnos a la vergonzosa sumisión ante el producto naranja (Trump).

RED DE ECONOMÍA POLÍTICA

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.