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Los precios del gas

Fuentes: Rebelión

En el Semanario «Pulso», del 24 al 31 de marzo último, el periodista Fernando Molina criticó mi nota «El Fraude en la Ley de Hidrocarburos», publicada en «La Epoca», del domingo pasado, en la que opiné el Estado debía fijar los precios de exportación del gas, tomando, como parámetro, los precios de venta de gas […]

En el Semanario «Pulso», del 24 al 31 de marzo último, el periodista Fernando Molina criticó mi nota «El Fraude en la Ley de Hidrocarburos», publicada en «La Epoca», del domingo pasado, en la que opiné el Estado debía fijar los precios de exportación del gas, tomando, como parámetro, los precios de venta de gas norteamericano a México y Canadá. Su crítica fue la siguiente: «Soliz no sólo quiere que la nueva ley transgreda la seguridad jurídica -a lo que finalmente ya estamos acostumbrados–, sino que trastorne las leyes de la economía y, aún más, el sentido común, logrando que el costo de vida en el Brasil o en la Argentina se convierta por decisión del todopoderoso Estado boliviano, en el costo de vida de EEUU. Además, pasa por alto las diferencias de costo que DEBE DE HABER (sic) entre la producción de un millón de pies cúbicos de gas en EEUU y en Bolivia.». Estas mis respuestas:

1.- A Molina le parece una herejía sugerir que el precio de exportación del gas de EEUU sea un parámetro para la venta del gas de Bolivia, ya que lo anterior vulneraría las leyes de la economía y del sentido común, al no tomar en cuenta los costos de vida existentes entre ambos países. Con relación al costo de vida, ¿no es un atentado a las leyes de la economía y del sentido común que los bolivianos recibamos de la Argentina $US 0.18 por Millar de Pies Cúbicos (MPC) y paguemos en el mercado interno $US 6.2 por el mismo volumen? Para evitar la acusación de «medias verdades», incluyo el cálculo pertinente: Desde el punto de vista químico, no hay diferencias entre el gas natural comprimido (GNC) y el gas natural (gas seco o pobre). El metro cúbico de GNC se vende en las refinerías de Repsol o ERB a 1.77 bolivianos el metro cúbico, lo que equivale a $US 6,24 el MPC. 1.77 bolivianos equivale a $US 0,219. Un millar de pies cúbicos contiene 28.32 metros cúbicos de 35.31 pies cúbicos. 28.32 metros cúbicos, volumen equivalente a 1 MPC, cuesta a los bolivianos $US 0.219 X 28.32, lo que da como resultado $US 6.2. Si el costo de vida de un país influye de manera decisiva en el precio interno de los hidrocarburos, ¿por qué el precio de la gasolina en EEUU, que tiene un costo de vida más alto que el de Argentina, Brasil y Chile, llega a $US 0.53 el litro, en tanto que en la Argentina es de $US. 0.57, en el Brasil de $US 0.71 y en Chile de $US 0.81?

2.- El Estado debe fijar los precios de exportación por ser inadmisible que las compañías que compran y venden nuestro gas pasando la frontera sean las mismas. Esta relación incestuosa les permite exhibir precios ficticios que causan inmensos perjuicios al país. Veamos el fundamento de esta observación: Bolivia exporta diariamente alrededor de 31 millones de metros cúbicos de gas, o sea cerca de 1.100 millones de pies cúbicos, lo cual equivale a 1.1 millón de MPC. Este volumen se comercializa en $US 7 millones como GNC (100 % metano) en Argentina. Cuando nuestras exportaciones suban, como ya se anunció, a 30 millones de metros cúbicos a la Argentina y 70 millones de metros cúbicos al Brasil, o sea 2,5 veces más que los volúmenes actuales, las compañías obtendrán una ganancia bruta de 7 X 2.5 X 365, lo que significa 5.475 millones de dólares, sólo por el gas seco. Los expertos del CEDIB estiman que las utilidades por la comercialización del etano, del GLP (butano y propano) y de los condensados (gasolinas), las transnacionales obtendrán por cada TCF (y exportaremos un TCF al año), una ganancia anual superior a $US 12.000 millones.

El ingreso fiscal de Bolivia por esa exportación llegará al 8 % de las mencionadas ganancias brutas sobre compuestos no industrializados de gas natural «boliviano». El robo a Bolivia es tan escandaloso que a principios de esta década, en Madrejones, Pluspetrol (subsidiaria de Repsol), exportaba el gas boliviano a su refinería en la Argentina a $US 0.7 el MPC. Lo anterior seguirá ocurriendo mientras Repsol filial Bolivia le venda el gas a Repsol Argentina, Pluspetrol Bolivia a Pluspetrol Argentina y Petrobrás Bolivia a Petrobrás Brasil. Para Molina denunciar estos hechos implica una violación a las leyes de la economía y al sentido común. ¿Será otra violación mostrar el absurdo que significa exportar 15.000 barriles diarios de crudo a Chile, en lugar de producir diesel en las refinerías que operan en Bolivia con capacidad ociosa?

3.- No es evidente que YPFB, al ser «agregador», en la exportación de gas, intervenga en la fijación de precios. Todo lo contrario. Solo recordemos que Pluspetrol Bolivia, con la complicidad del gobierno de Mesa y del MAS, vendió a Pluspetrol Argentina, al precio «solidario» de $US 0.98 el MPC de metano y de $US 1.20 el gas húmedo. ¿Dónde estuvo el papel de «agregador» de YPFB en esta transacción abusiva?