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Evo Morales no confiscará las refinerias locales de Petrobras

Marcha atrás para la nacionalización

Fuentes: Página/12

  El gobierno de Evo Morales dio un paso concreto hacia posiciones más flexibles con las petroleras y el gobierno de Brasil. Ayer difundió una resolución del nuevo ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, que suspende temporalmente una resolución anterior que afectaba los intereses de la brasileña Petrobras y le costó el puesto a Andrés Soliz […]

 

El gobierno de Evo Morales dio un paso concreto hacia posiciones más flexibles con las petroleras y el gobierno de Brasil. Ayer difundió una resolución del nuevo ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, que suspende temporalmente una resolución anterior que afectaba los intereses de la brasileña Petrobras y le costó el puesto a Andrés Soliz Rada, quien militaba en el bando de los nacionalistas duros del gobierno boliviano.

La medida de Villegas, firmada el 18 de septiembre pero difundida ayer en medios locales, deja sin efecto una resolución anterior de Soliz Rada que nacionalizaba la refinación de crudo y el comercio de hidrocarburos líquidos actualmente en manos de Petrobras.

«Los recursos propios con los que cuenta YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia) son insuficientes para hacerse cargo de estas actividades», justificó el Ministerio de Hidrocarburos. Por no firmar esta resolución derogatoria de su propia iniciativa Soliz Rada abandonó el gobierno el 15 de septiembre pasado. Al asumir su despacho tres días después, Villegas había declarado a la prensa que la decisión de controlar el negocio de refinación sólo estaba «congelada» porque Petrobras no le iba «a doblar la mano» a Bolivia, pero del congelamiento se pasó rápidamente a la anulación de la medida.

«Ministro Villegas suspende la nacionalización de los hidrocarburos», tituló el diario La Patria, de Oruro, poniendo de relieve que el pasaje a YPFB de las refinerías -mediante la venta obligada al Estado del 50 por ciento más una de las acciones- es una de las patas del decreto de nacionalización 28.701 del 1º de mayo de este año. El debate reside en los tiempos necesarios para su puesta en marcha. Y parece claro que Morales optó por quitar el pie del acelerador de su política petrolera.

El intento del ex ministro de apropiarse de esa rama de la actividad el pasado 12 de septiembre generó una crisis diplomática con Brasil, y el gobierno boliviano, temporalmente en manos del vicepresidente Alvaro García Linera, prefirió perder al ministro para reorientar el diálogo con el gigante vecino.

Los temas en discusión son dos: los nuevos precios de exportación del gas que mueve la industria paulista y el reemplazo de los actuales contratos de riesgo compartido entre Petrobras y el Estado boliviano por nuevas figuras acordes con la nacionalización de los hidrocarburos. El próximo martes Villegas se reunirá con ejecutivos de Petrobras en La Paz y el 9 de octubre con el ministro de Energía y Minas de Brasil, Silas Rondeau, para materializar los gestos de buena vecindad en acuerdos concretos.


Todo esto ocurre en el marco del desabastecimiento de gasolina y diésel en varias regiones del país. Varias encuestas en radio y TV reflejan que para muchos bolivianos, la salida de Soliz Rada es sinónimo de un freno en la «recuperación de los recursos naturales», principal reclamo de los movimientos sociales del campo y la ciudad, desde la cruenta «guerra del gas» de 2003.