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México, profesionalizando la Tortura

Fuentes: Rebelión

Hace un par de días el estado de Guanajuato fue impactado por la publicación de dos videos que muestran a los agentes del Grupo Especial Táctico de la policía recibiendo tratos vejatorios, humillaciones y presionados al límite en actividades de filo sadomasoquistas, pero descritas como «entrenamiento especial» El curso habría durado 170 horas, los dos […]

Hace un par de días el estado de Guanajuato fue impactado por la publicación de dos videos que muestran a los agentes del Grupo Especial Táctico de la policía recibiendo tratos vejatorios, humillaciones y presionados al límite en actividades de filo sadomasoquistas, pero descritas como «entrenamiento especial»

El curso habría durado 170 horas, los dos videos suman juntos, no más de siete minutos.

¿Qué nos falta por ver o enterarnos?

En el primero de los videos un policía es obligado a rodar sobre el vómito de otro compañero afectado por tratos crueles. El funcionario se encuentra desorientado, a la deriva, bastante afectado y se niega a realizar lo que se le pide. Quien va dando las órdenes, aparte de ser el encargado del ejercicio, las hace también de traductor. Esto porque a su lado, de civil, se encuentra un sujeto de gafas con indiscutido acento gringo quien va guiando las acciones. Es decir, un ciudadano estadounidense brindando toda su experiencia y colaboración para tal empresa.

Ante la mediocre maniobra del policía de rodar por sobre el vómito, éste desinteresado amigo del norte, toma de los pies al policía y lo arrastra sobre la repugnancia.

En el segundo video, aparece un policía en posición invertida, con la cara tapada, vendado con un pequeño orificio donde se puede ver su nariz. Es tomado entre varios por los pies e introducido a un hoyo en el cual hay mierda y ratas -según las propias palabras de sus camaradas-. El detalle norteamericano se deja ver una vez más cuando introducen agua por las fosas nasales del individuo con una botella. Generando esta práctica la sensación de estar ahogándose. Esta destreza es bien conocida en América latina. Se le llama. Submarino.

Es decir, la misma práctica inhumana que practican los soldados estadounidenses en las cárceles tanto de Irak, Guantánamo y otras más, que ellos llaman Waterboarding

 

El alcalde de León, Vicente Guerrero Reynoso declaró suelto de cuerpo que la policía requiere preparación extrema para situaciones extremas. «Si no van a jugar al bebeleche» comentó.

Es interesante agregar que Vicente Guerrero R, es señalado como miembro del grupo, El Yunque. Secta Religioso-empresarial y política que maneja subterráneamente importantes hilos de poder en la sociedad mexicana. Es una colección amorfa de fanáticos y ultraderechistas que defiende a ultranza el catolicismo (y el capitalismo) y luchan incansablemente contra Satanás, esto sin importar los métodos que se utilicen para llevar a cabo tal reto. Además, esta secta cuenta con una ingente cantidad de militantes en el Partido Acción Nacional. (Pan) y no despreciables simpatizantes en el PRI.

Siguiendo con las declaraciones de Vicente Guerrero, el panista argumentó que los cursos fueron impartidos por gente especializada en el tema y que la misma preparación se da a otros agentes de élite en otras partes del mundo.

¿Quiénes son esas gentes especializadas? ¿Especializadas en qué? Si el alcaide sabe que este tipo de cursos se dan en otras partes del mundo y él piensa que es de lo más normal, debería agregar más datos al asunto para justificar y engrandecer su excelsas elucubraciones.

Organismos de Derechos Humanos en México insisten que la Tortura y los tratos crueles e inhumanos siguen siendo una práctica vigente y sistemática.

Actualmente se han levantado diversas instancias que impulsan importantes cambios en el Código de Justicia Militar y el artículo 13 de la Constitución Mexicana para derogar el fuero de guerra. (Abolir el «todo vale» que utilizan las fuerzas armadas en contra de civiles)

  Cuando la tortura es presentada como cordura.

El supuesto entrenamiento sería para ayudar o enseñar a la policía a resistir algún trato de esta naturaleza por parte de los «criminales». Otros afirman que el método cavernario sería para «sensibilizar» a la policía y que esta evite (justamente) este trato hacia las personas. O sea, un curso muy intensivo de Derechos Humanos, muy sui-generis por lo demás. ¿Cómo diablos se entrenarán los policías contra los delitos sexuales? ¿Quizás hasta videos hay también y no nos hemos dado cuenta? …

Se reconoció oficialmente que los cursos se imparten desde el 2007, específicamente en el Lugar conocido como El Fortín o Albarradones, ubicado en el balneario de Comanjilla. Sin embargo, esto es lo que se supo debido a los videos filtrados a la prensa. Pero, ¿Qué pasa a lo largo y ancho del Gran México? ¿Este tipo de entrenamiento sólo se da en estas tierras olvidadas de la mano de Dios y tan cercanas a la garras de los panistas y apristas solamente?

El asunto pasa porque la policía explique a quiénes ellos consideran «delincuentes». A los Narcotraficantes como primera cosa, pero ¿A quiénes más? ¿Luchadores sociales, activistas por los derechos humanos, cesantes, campesinos, pobres también? ¿Los que cuestionan el modelo económico también serán considerados «delincuentes», también se les aplicará un poco de todo lo aprendido?

Obviamente que en una estación de Policía es tremendamente importante contar con un gimnasio o sala de deportes para que el personal haga uso y abuso de casi toda su musculatura en contra de las fuerzas y ejes del mal. Sin embargo, ¿Cuántas bibliotecas existen al interior de los recintos policiales? Obviamente el músculo llamado cerebro no es una de las prioridades de la policía en ningún lugar del mundo. Prueba fehaciente de ello es que por ejemplo en México, un montón de cabrones en forma voluntaria, sin que nadie los obligue, se revuelcan en vómito, se lavan el pelo con mierda y se dejan mordisquear las orejas por alguna rata en nombre de la patria.