Recomiendo:
0

Niñas jornaleras realizan doble trabajo: Agrícola y doméstico

Fuentes: Argenpress

‘Se debe conocer la importancia que tiene para las familias migrantes el trabajo de la infancia para el poder adquisitivo de las familias jornaleras’, pues el ingreso económico que las niñas y los niños perciben impacta en la economía familiar, destacó la investigadora Silvia Ramírez, durante el ‘Foro Trabajo Infantil y Migración’, realizado en el […]

‘Se debe conocer la importancia que tiene para las familias migrantes el trabajo de la infancia para el poder adquisitivo de las familias jornaleras’, pues el ingreso económico que las niñas y los niños perciben impacta en la economía familiar, destacó la investigadora Silvia Ramírez, durante el ‘Foro Trabajo Infantil y Migración’, realizado en el Auditorio Quetzalcóatl, en la Delegación Iztapalapa.

El 49 por ciento de la niñez jornalera agrícola que llega a los campos de cultivo es indígena. Cuando llegan a estos campos, el 58 por ciento se incorpora al trabajo asalariado. El 100 por ciento de los que tienen entre 11 a 14 años de edad ya trabaja en la labor, destacó la especialista.

En el caso de las niñas jornaleras, una vez que terminan sus jornadas, generalmente tienen que llegar a cuidar a sus hermanitos y realizar quehacer doméstico, lo cual habla de una doble desventaja, señaló la investigadora social.

Nashieli Ramírez, coordinadora general de la organización Ririki, señaló que las familias siguen llegando a los campos agrícolas con las niñas, niños y adolescentes. Sin ofertas educativas para jóvenes, se están incrementando los embarazos adolescentes, están en alto riego de contraer VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual.

‘Dicha problemática se tiene que abatir mediante políticas integrales para la sociedad migrante, se necesita la responsabilidad de los empresarios y concientización de los poderes políticos’, finalizó Silvia Ramírez.

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) reportó en el 2005 que en el país trabajaban 3.3 millones de niñas y niños, entre 6 y 14 años de edad, es decir, uno de cada seis. A pesar de los esfuerzos que se han realizado por medir y conocer la dimensión de la problemática en México, todavía no existe un sistema nacional de medición fiable y periódico que dé cuenta del universo del trabajo infantil.

De acuerdo con cifras del Programa Nacional de Atención a Jornaleros Agrícolas (1999), de la Secretaría de Desarrollo Social, existen 3.4 millones de jornaleros agrícolas migrantes, de los cuales 1.2 millones son niñas y niños menores de 18 años.

De éstos, se estima que aproximadamente 900 mil se ven obligados a trabajar en plantaciones agrícolas de exportación (374 mil entre 6 y 14 años y 526 mil entre 15 y 17 años) lo que representa casi 27 por ciento de la fuerza de trabajo que se emplea en este sector de la economía.

Niñez migrante en Estados Unidos

Las niñas y niños migrantes de México que trabajan en Estados Unidos (EEUU) lo hacen por necesidad y tienen que buscar la manera de sobrevivir, pues los adultos no son los únicos que mandan remesas, también tienen que colaborar en la economía familiar, destacó Ignacio Pegueros Pacheco, antropólogo social.

El antropólogo Pegueros dijo que esta niñez generalmente trabaja por las noches en restaurantes, quitando la nieve, cortando jardines, envolviendo periódicos, en la construcción y en los campos agrícolas.

Ignacio Pegueros comentó que el trabajo jornalero en EEUU no difiere mucho de las condiciones que prevalecen en México, pues la mayoría son indígenas, trabajan en condiciones de esclavitud, están expuestos al sol, viven a la intemperie, tienen que comprar en la tienda del dueño donde está el terreno y se les paga menos de tres dólares por hora.

Principalmente tienen deficiencias lingüísticas para defenderse en una sociedad receptora hostil, porque la zona expulsora no les dio las herramientas de educación que les corresponden, pues nacen con la lengua materna indígena, después se enfrentan a deficiente español y finalmente al inglés, recalcó el especialista.

Las niñas y niños migrantes son sujetos de deportación, los criminalizan, sus huellas son detectadas, porque generalmente tiene que falsificar papeles, se les ve y se les trata como delincuentes, porque falsificar es un delito federal, puntualizó Pegueros.

Panorama regional

La Organización Internacional de Trabajo señala en un comunicado que en el mundo más de 132 millones de niñas y niños entre 5 y 14 años trabajan en la agricultura. Ellos representan el 70 por ciento de toda la infancia que trabaja en el mundo.

En Brasil existen 1 millón 200 mil niñas y niños entre 5 y 17 años trabajan en el sector agrícola en este país. De ellos, 500 mil tienen entre 5 y 15 años. De otra parte, de acuerdo con la Encuesta Continua de Hogares del 2005, Colombia tiene una tasa de 37 por ciento para la niñez entre 5 y 17 años vinculados a la agricultura como rama de actividad.

En Ecuador una investigación de la OIT señaló que solo en las provincias de Los Ríos, El Oro y Guayas, donde se concentra la mayor producción de plátano del país, existían cerca de 8 mil niñas y niños menores de 18 años realizando diversas actividades.

Por otra parte, un estudio especializado en la zafra de la caña de azúcar reveló que en Bolivia cerca de 10 mil niñas y niños entre 9 y 18 años participan junto a sus padres y hermanos mayores en la cosecha de este producto en los departamentos de Santa Cruz y Tarija, bajo modalidades encubiertas de ayuda para cumplir los cupos impuestos por los contratistas.

En Perú existen 972 mil niñas y niños entre 6 y 13 años que trabajan en el sector agropecuario.

Un reciente estudio realizado por la OIT sobre la magnitud del trabajo infantil en Paraguay reveló que más de 90 mil niñas y niños entre 5 y 17 años realizan actividades como agricultores y trabajadores agropecuarios y pesqueros.

En América Central y la República Dominicana, según las últimas encuestas de hogar, la mitad de los 2 millones de niñas y niños trabajadores, laboran en la agricultura, y el 50 por cierto no asisten a ningún tipo de escuela, colegio o centro de formación profesional.

El documento señala que los gobiernos, empleadores y trabajadores de la región dieron un paso importante al comprometerse en el seno de la OIT a desarrollar medidas urgentes y prioritarias para acabar con las peores formas de trabajo infantil en el 2015 y eliminar el trabajo infantil en su totalidad para el 2020.