Recomiendo:
0

En el contexto de las próximas elecciones en México

No basta con votar por AMLO: El caso de los Maestros

Fuentes: Rebelión

Son muchos años de lucha tenaz en contra de la mal llamada Reforma Educativa. Con paros, marchas, plantones, barricadas, tomas de edificios, manifestaciones diversas, etc., miles y miles de maestros de todos estados de la República, han tenido que enfrentar todo el poder aplicado por el gobierno de Peña Nieto para imponer dicha Reforma. Mucho […]

Son muchos años de lucha tenaz en contra de la mal llamada Reforma Educativa. Con paros, marchas, plantones, barricadas, tomas de edificios, manifestaciones diversas, etc., miles y miles de maestros de todos estados de la República, han tenido que enfrentar todo el poder aplicado por el gobierno de Peña Nieto para imponer dicha Reforma.

Mucho han batallado, mucho han sufrido. El costo ha sido muy alto: presos, perseguidos, despidos, golpizas y hasta vidas segadas han soportado en esta batalla por la educación.

Pero ni con todo eso, oligarcas como Emilio Azcárraga Jean (Televisa) Claudio X. González (Kimberly-Clark), Alejandro Ramírez (Cinépolis) etc., agrupados en «Mexicanos Primero», así como el gobierno de Peña Nieto y su sargento Nuño, lograron vencer la resistencia organizada de los trabajadores de la educación.

En el ocaso de este gobierno, ahí siguen firmes los maestros, terca y dignamente resistiendo. Este gobierno ya no pudo derrotarlos.

¡Viva la lucha de los maestros! ¡viva su ejemplo tenaz y digno! ¡estóicamente han resistido!

Más no se trata sólo de resistir. Se trata de vencer. Y sí se puede.

Ahora que existen altas probabilidades de un cambio en la Presidencia de la República, se puede y se debe ir a la ofensiva, y pasar de la resistencia, a cavar la tumba de la repudiada reforma educativa. Es más, construir sobre su lápida, una Reforma concebida desde y para el pueblo y no desde y para los ricos de México.

Ellos, los de arriba, lo saben, y por eso les urge derrotar a los maestros sin demora; sacarlos ahora mismo del ring de la lucha social, antes del 1 de diciembre;  antes de que ocupe la silla presidencial «ya saben quién».

Derrotar a los maestros, e imponer la Reforma, significa que ellos son los que van a seguir dictando las órdenes en este país, los que seguirán mandando, en este y en otros puntos, sin tener un títere en la silla presidencial.

Permitir que asesten este golpe, es dejarlos con el poder de seguir decidiendo las vidas de 125 millones de mexicanos, y hacer con ellas un enorme campo de explotación, una carnicería inagotable para saciedad de su eterno apetito de sangre y sudor del pueblo y los trabajadores.

De ese tamaño es la importancia de esta lucha.

Ellos no quieren un presidente, quieren un gerente obediente y leal a sus negocios e intereses, como lo tuvieron con Peña, Calderón, Fox y otros. Y eso es lo que querrán hacer de AMLO todo el sexenio, un gerente a su servicio, empezando desde ya y contra los maestros. ¿Los dejamos hacer?

El mensaje es claro:

Generar un clima de inmovilidad social para que el gobierno entrante carezca de soporte popular, responda y se someta sólo a la presión empresarial. Que el poder del pueblo se reduzca a votar y mantenerse por 6 años como un simple espectador.

¡Patrañas!

Ante diversas voces que recomiendan a los maestros deponer la lucha, y esperar al nuevo gobierno para «ganar», nosotros sostenemos con ellos:

¡Lo que se gana en la urna se debe ganar en la realidad! ¡por eso no basta con votar!

Es la hora de luchar. El pueblo debe alzar la voz, sin espera, ahora más que nunca.

Los maestros no se rinden, y eso constituye en sí una victoria, pero si sumamos la fuerza del pueblo a la suya, la victoria sobre ese engendro de Reforma Educativa podrá ser total.

¡Vamos pueblo, apoyemos a los maestros!

¡Luchemos todos contra la oligarquía de este país! Contra los que quieren educar esclavos, con esclavos; contra los que conciben la educación desde los requerimientos de una minoría, y no desde las necesidades de la mayoría; contra los que han convertido a México en un valle de sangre, lágrimas y miseria.

¡No es hora de aflojar! ¡impensable derogar la mal llamada reforma educativa sin su lucha! ¡la resistencia es suya, la victoria es vuestra valientes maestros!

Los grandes poderes de la comunicación, tanto impresa como electrónica, llevan décadas como voceros del gobierno. También son la vocería de la ideología dominante, principal promotora del individualismo y del egoísmo, que tanto daño nos han causado como sociedad. Son verdaderos instrumentos ideológicos de dominación. No educan, adiestran.

Televisa, T.V. Azteca y otros, todos los días entran a nuestros hogares. Abierta o encubiertamente generan comportamientos, dominan las conductas de nuestros hijos. Sicológicamente penetran en sus mentes e inculcan valores neoliberales.

Implantan en la sociedad que la pobreza es un fracaso individual y no un fracaso del sistema, que el joven rechazado de la universidad, es problema personal y no del gasto social, que el desempleado es por «flojo» y no por el modo de producción. Y siempre es así, el individuo es culpable de todo, la sociedad capitalista, de nada. Siempre competir en lugar de compartir, siempre creer en lugar de crear, imponen hasta las preocupaciones que debe tener una sociedad.

Y todos los días, sin pedir permiso, entran a tu casa, y están las 24 horas y los 365 días del año. Cómoda y cobardemente, escondidos tras una cámara, sus locutores atacan e insultan a todas las luchas sociales. Generan encono. ¡Que el pueblo odie al pueblo!

Así es cómo, gracias a la magia de la televisión, los trabajadores de la educación, «no quieren dar clases», «son flojos» y «en sus manos no debe estar la educación de los niños, ¡Deben enseñar como nosotros les decimos, lo que nosotros queremos y con las condiciones laborales que les imponemos!» ¡Esa es la orden de los «Mexicanos Primero»!

Dicen que les preocupa la educación. ¡Hipocresía barata!

Lo único que quieren es que la educación siga en sus manos, en las manos de la oligarquía mexicana, para dotarse de la mano de obra que a sus intereses y preocupaciones responda.

Queridos maestros:

Es el pueblo de México y su conciencia, lo que debe forjarse en las escuelas, y no en la televisión, su televisión.

Por sus aulas pasan millones de cerebritos en proceso de maduración. Millones de niños que desde el pupitre y con su concurso, van definiendo la clase de personas que serán.

¡Adelante maestros!

¡A construir una verdadera reforma educativa!

Sí, pero desde el pueblo y para el pueblo.

¿Quién, sino los maestros, van a resguardar las mentes de los hijos del pueblo del veneno de Televisa? ¿Quién, sino los mentores, pueden blindar el pensamiento social, que todos debemos tener, del culto al individuo que por años ha promovido el neoliberalismo? Por todos los medios se enseña a pensar en uno mismo. ¿En dónde se nos enseña a pensar en los demás? ¿Quién, sino el magisterio, consciente y organizado será capaz de enfrentar a la fábrica de mentiras más poderosa que haya existido en México?

El homo sapiens es la especie que más conocimiento ha acumulado y transmitido que habita este planeta, y en mucho se lo debemos a los maestros. ¿Cómo saldremos de esta pesadilla neoliberal sin ellos?

Una verdadera Reforma Educativa se construye en el movimiento real y no en la urna. No basta con votar.

Pueblo de México:

En el gobierno casi absoluto del PRIANRD, ¡por fin! comienza a abrirse una grieta que hay que agrandar y hacerla crecer cada día más, hasta resquebrajar el poder que por 35 años han empuñado los engalanados y ostentosos ricachones totalmente Forbes. ¡Ahora es cuando!

Esto NO es un asunto de los maestros, es un asunto de todos, y todos deberíamos escucharlos y debatir abiertamente qué educación se quiere y, sobre todas las cosas, ¿para quién?

No basta con votar.

Con la lucha de los maestros, se trata de ir recuperando todo lo que nos han arrebatado, a menos que sólo queramos un cambio en la silla presidencial, para que todo siga igual.

Se trata de la educación, los salarios, las condiciones de trabajo, la salud, la tierra, el campo, etc., Se trata de impedir que sigan mandando sobre nuestras vidas.

En los maestros va echado nuestro propio destino.

¡A la lucha pueblo de méxico!

¡Todo el apoyo al magisterio!

¡Presupuesto suficiente para cubrir materialmente los gastos de todas las escuelas de México!

¡Desayunos y uniformes escolares para todos!

¡Certidumbre Laboral! ¡Estabilidad en el empleo!

¡Salarios y jubilaciones dignas a los maestros y a todo el pueblo trabajador!

¡Que no haya un niño sin escuela y sin útiles escolares suficientes!

¡Incremento a la matrícula de las Normales! ¡Más Normales Rurales!

¡Por una educación del pueblo y para el pueblo y no para los ricachones Forbes!

¡Ya basta de reprimir a los maestros! ¡basta de tanto insulto!

En lugar de satanizarlos, honremos su lucha. Pongámonos de pie ante su tenacidad. Alcemos nuestra voz, levantemos el puño y con todos ellos echemos las últimas paladas de tierra a la tumba de la reforma educativa del sargento Nuño.

Los maestros nos enseñan a nosotros y a nuestros hijos a no dejarse humillar por nadie, a no dejarse arrebatar los derechos adquiridos, a no temerle al poderoso y a no limitarse a votar.

Por esta cátedra de dignidad. Por esta clase de tenacidad. Por todo su esfuerzo y sacrificio. Por esta lección de vida: ¡Gracias maestros! ¡muchas gracias!

Nosotros, UNIVERSITARIOS, padres, madres e hijos del pueblo, los miramos con admiración y respeto.

Adelante, Maestros. ¡Adelante!

¡Adelante!

Los Brigadistas UNAM. Apuntes para la Resistencia Social y la Transformación de México

https://web.facebook.com/ApuntesParaLaResistencia

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.