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Obreros de la Cooperativa «Textil Quilmes» movilizados contra el desalojo

Fuentes: Acta

«El jueves pasado cuando nos desalojaron había gendarmes, policías, casi una decena de móviles. Todo eso para arrancarnos la fuente de trabajo, el sustento de nuestras familias. Es curiosa la manera de combatir el desempleo que tiene esta justicia. Prefieren devolverle la fábrica a los patrones que terminarán de destruirla, en lugar de ayudarnos a […]

«El jueves pasado cuando nos desalojaron había gendarmes, policías, casi una decena de móviles. Todo eso para arrancarnos la fuente de trabajo, el sustento de nuestras familias. Es curiosa la manera de combatir el desempleo que tiene esta justicia. Prefieren devolverle la fábrica a los patrones que terminarán de destruirla, en lugar de ayudarnos a que continúe funcionando», explicó a ACTA Eduardo Santillán, presidente de la Cooperativa de la ex Fabetex, «Textil Quilmes».

Desde el jueves pasado los trabajadores acampan frente a la empresa textil. Ese día fueron desalojados por un verdadero ejército de gendarmes y policías. Más preocupado por la defensa de la propiedad privada que por el derecho a la vida de las familias obreras que rescataron a Fabetex del vaciamiento patronal, el juez de Garantías, Gabriel Dándola, ordenó el desalojo.

El martes marcharon al juzgado Nº 4 de Quilmes (ubicado en Mitre 450), el miércoles a las 13.00 estarán frente al Senado provincial, mientras que hoy, jueves a las 11.00 de la mañana volverán a marchar a la Casa de la Provincia.

La Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados (ANTA-CTA) y la Central de Quilmes vienen respaldando la lucha de los trabajadores de esa empresa recuperada.

Lo que sigue es parte del diálogo mantenido con Santillán:

¿Cuánto hace que está funcionando la empresa?

Tomamos la decisión de quedarnos con la empresa después que nos quedamos en la calle. Habían vaciado la empresa. Se fueron sin pagarnos salarios, aportes, indemnizaciones. Ahora que habíamos puesto en marcha la empresa aparece un apoderado de los dueños que pide nuestro desalojo y la justicia le da la razón. Detrás de esto está el poder. Hay todo un sistema que por un lado dice que hay que generar trabajo y, por el otro, destruye fuentes de empleo como ésta.

¿En qué parte del proceso está la expropiación?

Tiene media sanción de Diputados. Creo que el apuro por desalojarnos viene de que el jueves el proyecto podría ser tratado por el Senado. Esa sanción nos había dado tranquilidad, ya que sumado a la legalidad otorgada por el IPAC (Instituto Provincial de Acción Cooperativa) y el INAES ( Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social), pensábamos que nos garantizaba no sufrir esto que pasó. De cualquier manera, fue un gran paso adelante en nuestra lucha, la cual está lejos de terminar.

¿Cómo sigue el trámite en la Legislatura bonaerense?

La media sanción de la Cámara de Diputados fue un respiro en el orden legal que nos permitió plantearnos seriamente la puesta en marcha de la fábrica bajo gestión obrera y empezar a lidiar con todas las dificultades que esto significa. Aguardamos ahora su sanción en el Senado.

¿Qué perspectivas tenía la empresa controlada por los obreros?

Todas. Estábamos empeñados en sumar nuevos trabajadores a los 17 iniciales. Este tipo de emprendimientos es el que más genera empleo. Cuando nos desalojaron estábamos produciendo en un nivel similar al que teníamos antes, con clientes de la zona. No podemos aún recuperar los clientes anteriores, porque necesitamos habilitaciones.

¿Cuáles son los cursos de acción en lo inmediato?

Hemos pedido la intervención del intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, pero sin lograrlo. Nos gustaría mostrarle lo que hicimos, que es posible mantener la fábrica abierta para darle trabajo a más gente y que merecemos que se nos ayude como a otros emprendimientos. No vamos a aflojar en nuestra lucha por mantener esta fuente de trabajo en funcionamiento.