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Del colectivo Comuna al pueblo boliviano

Propuesta de Auto-convocatoria a formar auto-gobiernos

Fuentes: Rebelión

Inspiración zapatista: Tomando el ejemplo de las comunidades zapatistas de la selva lacandona.

Bolivianas y bolivianos, comunidades plurales, juntas de vecinos, agrupaciones diversas, poblaciones territoriales, familias, ciudadanas y ciudadanos, nos auto-convocamos a conformar auto-gobiernos.

1. En primer lugar, no requerimos de ninguna elección institucionalizada – que no es otra cosa que la delegación de las voluntades, no sólo de la voluntad general, la transferencia de la propia libertad, a representantes, que usufructúan del poder, resultado de la expropiación política de las voluntades y libertades – para ejercer nuestra libertad de decidir de manera consenssuada, de conformar formas de organización, de administración, de composición, de asociación, llamadas de autogobierno. Es un derecho innato, el ejercicio de este derecho es la consecuencia de su existencia. Nos respaldamos en lo que es la vida misma, memoria sensible, capacidad creativa e inteligente. También política y jurídicamente la Constitución establece textualmente este derecho a la autonomía plural.

2. En segundo lugar, ante la larga historia, que parece interminable, de «malos gobiernos», así como llaman los zapatistas a los gobierno institucionalizados en las repúblicas criollas, herederas de la colonialidad, es obligación nuestra, en el ejercicio pleno de nuestros atributos existenciales, vitales, sociales, culturales y políticos, conformar auto-gobiernos, que podemos llamar, como lo hacen los zapatistas, «juntas de buen gobierno», o, si se quiere, el nombre que decidan los consensos sociales y políticos autónomos.

3. En tercer lugar, una vez que se tome esta decisión colectiva, comunitaria, consensuada, la consecuencia inmediata es la anulación de los mandatos de gobiernos, nacionales, departamentales, municipales, pues no pueden convivir en los mismos territorios «juntas de buen gobierno» y las formas heredadas institucionalizadas de los «malos gobiernos». Inmediatamente se les entregará una carta de agradecimiento por sus malos servicios prestado, invitándoles a aprender cómo se ejercen los auto-gobiernos asociados. Liberándolos de la espantosa tarea de gobernar desde esa institucionalidad dominante, centralista, oprobiosa, burocrática, corrupta e inservible, subordinada al Capital.

4. En cuarto lugar, se anulan, inmediatamente todas las leyes inconstitucionales, aprobadas por el gobierno central, se anula la supuesta legitimidad de todos los actos de la institucionalidad heredada, colonial, dependiente, rentista y burocrática. La historia de esas instituciones, representadas en el imaginario del Estado, quedaran para los archivos de historia, las fuentes y registros de la historia, para aprendizaje de las nuevas generaciones de lo que no se debe hacer, para enseñanza de a lo que lleva la inclinación destructiva por las dominaciones. La vida, la defensa de la vida, pasa por criticar, interpelar y anular esta institucionalidad de la violencia abierta y encubierta de las dominaciones.

5. En quinto lugar, las asociaciones de auto-gobiernos, al recuperar lo común, los bienes comunes, el acceso libre a lo común, al emancipar lo común de la propiedad privada y pública, que usurparon lo común, disponen de estos accesos libres a los bienes comunes y sus ciclos vitales para orientar sus usos, sus consumos, su interacciones, hacia la armonización de las sociedades humanas con todas las sociedades no-humanas del planeta y del cosmos.

6. En consecuencia, quedan anuladas todas las concesiones territoriales y geológicas, hidrocarburíferas y mineras, además de otras concesiones por el estilo, a las empresas privadas, públicas y mal llamadas «cooperativas»; remarcándose la anulación de concesiones a empresas trasnacionales. Estas decisiones autónomas de las asociaciones de auto-gobiernos están por encima de las leyes estatales e internacionales del orden mundial, pues emergen de la vida y los ciclos vitales.

7. En sexto lugar, una de las tareas prioritarias de las asociaciones de auto-gobiernos es acabar con las desigualdades, las injusticias, los colonialismos, las discriminaciones, las explotaciones, los patriarcalismos, las depredaciones, las desposesiones, los despojamientos y las contaminaciones contra la madre tierra y los seres múltiples y diversos de la madre tierra.

8. En séptimo lugar, las asociaciones de auto-gobiernos convocan a una constituyente autónoma y libertaria, que consensue las orientaciones iniciales de los auto-gobiernos y territorialidades integradas, basándose en el libre ejercicio de sus autonomías múltiples, en distintas escalas y niveles.

9. En octavo lugar, las asociaciones de auto-gobiernos de Bolivia, convocan a todos los pueblos del mundo a hacer lo mismo, de la manera diferente que consensuen sus propias asociaciones de auto-gobiernos. La perspectiva es avanzar efectivamente al auto-gobierno mundial de los pueblos.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.