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Cívicos independentistas de Tarija

«Queremos guerra civil»

Fuentes: La Epoca

Luego de enfrentar una derrota a manos de campesinos, gremiales y estudiantes, el dirigente cívico, Nelson Valdez, desquita su ira amenazando con la balcanización de Bolivia y una guerra civil para la cual, según el, los cívicos están listos y deseosos. Una demostración de valor y dignidad ayer en Tarija cuando cívicos y empleados de […]

Luego de enfrentar una derrota a manos de campesinos, gremiales y estudiantes, el dirigente cívico, Nelson Valdez, desquita su ira amenazando con la balcanización de Bolivia y una guerra civil para la cual, según el, los cívicos están listos y deseosos.

Una demostración de valor y dignidad ayer en Tarija cuando cívicos y empleados de la prefectura trataron de tomar, por la violencia, las instalaciones de la Radio Patria Nueva, la sede de la Federación Departamental Única de Campesinos (FDUC) y el mercado local, pero se encontraron con la resistencia de mujeres, gremiales y campesinos que lograron evitar la ocupación de dichas instituciones.

Armados con palos, piedras, cócteles molotov y armas blancas, más de un centenar de cívicos y trabajadores de la prefectura, apoyados por miembros de la Unión Juvenil Cruceñista, iniciaron una jornada de enfrentamiento con la policía y los militares con la toma y saqueo de instituciones publicas.

La iracunda horda se comenzó dirigiéndose hacia la Aduana donde después de saquear las oficinas de la institución se apoderó de un bus y una vagoneta que luego fueron incendiados en la calle, la toma luego se extendió hasta el aeropuerto «Oriel Lea Plaza» y posteriormente un enfrentamiento con los policías y militares quienes al final tuvieron que replegarse debido a la creciente intensidad de los ataques por parte de los manifestantes.

Luego de replegada la policía la turba se dirigió hacia la sede de la Federación Departamental Única de Campesinos, la Radio Patria Nueva y el mercado local que se encontraba cerca de estas dos instituciones, sin embargo, el avance de los cívicos se vio detenido por una creciente multitud conformada por mujeres, gremiales y campesinos que estaban dispuestos a ofrecer resistencia.

La violencia se desató casi inmediatamente y en la lucha resultaron heridas mas de 49 personas de ambos lados, entre quemados y apedreados, al frente de los gremiales y campesinos se encontraba la presidenta del Comité Cívico Popular, Marina Hoyos, quien exhortaba a sus compañeras a no abandonar la lucha, «No se vayan compañeras, tenemos que resistir, vengan luchemos para defender nuestras pertenencias», como lo registró la agencia de noticias ABI.

A pesar de tener que resistir las violentas arremetidas de los cívicos que lanzaban cócteles molotov y cacharros de dinamita la resistencia fue intensa y a ella se sumaron estudiantes universitarios, el Comité Cívico Popular y unidades de la Policía Departamental que lograron evitar la toma y saqueo de las instituciones.

Cívicos, «queremos guerra civil»

Durante la jornada del miércoles el dirigente cívico, Nelson Valdez, declaró a los medios que si no se reconocía el carácter autonómico del departamento de Tarija este podría separarse del país y aseguró que los cívicos están listos para una guerra civil.

Luego del frustrado intento de toma de los medios de comunicación estatales y las instalaciones del FDUC  gracias a la resistencia entregada por mujeres, campesinos, estudiantes y gremiales, Valdez exigió la salida del Ejército y la Policía del departamento al calificarlos como «un sindicato del MAS» y aseguró que no habría ningún inconveniente en disparar contra las fuerzas del orden.

Valdez expresó también que ellos (los cívicos) habían sido subestimados por el gobierno y que estaban listos para una guerra civil, para ello pidió al gobierno que retire a la Policía y al Ejercito de modo que el enfrentamiento se de solamente entre civiles.

«Queremos guerra civil y van a tener guerra civil», exclamó el dirigente cívico y luego recordó que Tarija había pasado a ser parte del territorio boliviano por decisión de su pueblo y que si el gobierno no aceptaba al departamento chaqueño como autónomo este se vería obligado a «revisar» y «revocar» su anexión al país.

Luego declaró a Tarija como «libre, soberano e independiente» y calificó a los hechos de violencia y racismo como un desborde social organizado para defender la soberanía del departamento.