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Referéndum aprobatorio y dignificatorio

Fuentes: Rebelión

Las leyes aprobadas en La Paz entre la tarde y noche del jueves 28 de febrero del 2008, son la constatación plena de que Bolivia ha fundado un nuevo tiempo, donde la sociedad organizada ha decidido que nada se hace sin su permiso, su fiscalización y aprobación previa. Las voces del pasado neoliberal se rasgan […]

Las leyes aprobadas en La Paz entre la tarde y noche del jueves 28 de febrero del 2008, son la constatación plena de que Bolivia ha fundado un nuevo tiempo, donde la sociedad organizada ha decidido que nada se hace sin su permiso, su fiscalización y aprobación previa.

Las voces del pasado neoliberal se rasgan las vestiduras y denuncian ante el mundo que Bolivia ha sufrido un golpe a la democracia, que la aprobación de las tres leyes no es legal y que por lo tanto es viable el alzamiento, el levantamiento, la sedición y el golpe.            

Así lo hacen conocer diputados, senadores, constituyentes y dirigentes políticos de la derecha política afincados en PODEMOS, las prefecturas y comités cívicos de la «media luna». Los falsos demócratas de ayer -con un cinismo sin límites y en pleno de acto de sedición-, defienden una «democracia» y un estilo de legalidad a las cuales usaron, mancillaron, despreciaron e instrumentalizaron a favor empresarial, transnacional y de políticos corruptos encaramados en la administración del Estado a lo largo de dos décadas perdidas para el país y el pueblo boliviano.

Los argumentos esgrimidos -sin embargo-, adolecen de un gran déficit, viene de quienes en el pasado neoliberal, encarcelaron, confinaron y asesinaron dirigentes sociales de sectores populares, campesinos, indígenas y campesinos. Viene de los mismos que a nombre de la democracia otorgaron privilegios a las transnacionales, desmantelaron los Poderes del Estado, fragmentaron al Poder Ejecutivo en minifeudos partidarios, el Legislativo en una vergüenza nacional de levantamanos y el Judicial en la región donde el colonialismo contemporáneo se impuso con toda su fuerza y nitidez.

Por el lado mayoritario la sociedad organizada desde diversas regiones, logra una victoria importante para la historia reciente del país y que se traduce en tres leyes que representan unidad y dignidad nacional, encausan una democracia de alta intensidad y profundizan la participación popular vía referéndum en dos sentidos: dirimidor en la extensión máxima constitucional de la propiedad agraria (5.000 Vs. 10.000 hectáreas) y de aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado.

El gobierno en un acto de consecuencia programática con el 54% de ciudadanos y ciudadanas que votaron por el cambio, la nacionalización de los hidrocarburos y la Asamblea Constituyente promulgó a rango de Ley de la Republica la convocatoria a  Referéndum Nacional para la aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado elaborada por la Asamblea Constituyente (Ley Nro. 3836)

La sanción de la Ley contó con 83 diputados y 17 senadores de los nueve departamentos haciendo más de dos tercios de los requeridos en el Congreso Nacional para la promulgación de una ley y que soporto estoicamente el boicot sistemático por parte de PODEMOS.

Sin duda este hecho marca el tiempo político nacional en bien de bolivianos y bolivianas que ven con esperanza las consecuencias de los logros recientes: 883.000 alfabetizados que han permitido la declaración de 118 municipios libres del analfabetismo, una serie prolongada de políticas sociales que han merecido el reconocimiento internacional como el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad el Seguro Universal de Salud y el plan extensivo de operaciones a problemas de la vista.

Por el lado de la economía y la producción se ha ido implementando paulatinamente el Plan Nacional de Desarrollo en beneficio de las pequeñas y microempresas, la nacionalización de los hidrocarburos ha viabilizado un plan ampliado de industrialización de recursos estratégicos que no se había visto a lo largo de la historia republicana.

Con todo ello, queda demostrado que los representantes de la «media luna» no pretenden democracia, eso en realidad les interesa muy poco, lo que defienden los logieros y pícaros es la tenencia latifundista de la tierra, tal como lo expreso el señor Branco Marinkovic, planteando que el «Referéndum no debería ser por la extensión de la tierra sino por la Capitalía», a confesión de parte relevamiento de prueba.

En este campo de lucha, entre el cambio y la reacción, entre la democracia de alta intensidad y la democracia de privilegiados, entre la nacionalización y la antipatria, entre una constitución monocultural y una Nueva Constitución Plurinacional, Bolivia, bolivianos y bolivianas tenemos el desafío de lograr una victoria contundente con el SÍ en el Referéndum Constituyente, en el Referéndum Aprobatorio y Dignificatorio…

 

[*] Representación Presidencial para la Asamblea Constituyente.