Recomiendo:
0

Evo opina que Mesa está cavando su tumba

Según la Central Obrera Boliviana, el Gobierno quiere evitar la nacionalización

Fuentes: Econoticiasbolivia.com

Mesa se ha lanzado con todo para imponer al Congreso una ley favorable a las petroleras y así desarticular la protesta social y la lucha por la nacionalización del gas y el petróleo, advierte la COB La Paz, agosto 23, 2004.- El gobierno boliviano intenta aprobar de inmediato la ley sobre el gas para desarticular […]

Mesa se ha lanzado con todo para imponer al Congreso una ley favorable a las petroleras y así desarticular la protesta social y la lucha por la nacionalización del gas y el petróleo, advierte la COB

La Paz, agosto 23, 2004.- El gobierno boliviano intenta aprobar de inmediato la ley sobre el gas para desarticular la lucha social por la nacionalización, advirtió la Central Obrera Boliviana (COB).

Según el líder de la COB, Jaime Solares, la presión que ha comenzado a ejercer el presidente Carlos Mesa sobre el Congreso busca evitar que los sectores sociales vuelvan a las calles e impidan, desde allá, que se apruebe una ley favorable a las petroleras extranjeras que controlan toda la riqueza hidrocarburífera de Bolivia, la segunda más importante de Sudamérica.

«Este es un show», dijo Solares al referirse a la decisión de Mesa de no promulgar ninguna ley que emane del Congreso, hasta que éste apruebe, sin modificaciones ni cambios, la Ley de Ejecución y Cumplimiento del Referéndum, que sintetiza la interpretación que el gobierno le da a los resultados de la consulta del 18 de julio, y que es cuestionada por los sectores políticos y el Movimiento al Socialismo (MAS).

Según Solares, es posible que el Parlamento ceda ante los «caprichos de Mesa», quien, a su vez, respondería a los intereses de las transnacionales al ejecutar los resultados del referéndum

«Hemos advertido que el referéndum era una trampa (…) Todo se trata de un arreglo entre Mesa y el Congreso», agregó.

Este miércoles, un ampliado de la COB determinará el calendario de movilizaciones y acciones de masas que llevarán adelante las organizaciones sociales y populares para frenar la aprobación de la ley sobre el gas y lograr la nacionalización de los hidrocarburos.

EVO: MESA ESTÁ CAVANDO SU TUMBA

El principal aliado del gobierno, el diputado cocalero y jefe del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, alertó hoy que el Presidente Carlos Mesa podría seguir los mismos pasos de su antecesor, el derrocado ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, si persistía en «chantajear» al Congreso para que apruebe sin discusión ni cambios una ley que es favorable a las petroleras y que desvirtuaría los resultados del referéndum.

«El presidente está cavando su tumba, está convulsionando al país, está provocando al pueblo para que se movilice, para que se una. El presidente debe respetar los resultados (del referéndum), recuperando los hidrocarburos. Si las transnacionales quieren quedarse, que se queden, y si necesitamos tecnología de las petroleras, hay que hacer un contrato de servicios. Ellas no pueden seguir decidiendo sobre los recursos naturales», dijo al rechazar la pretensión gubernamental.

Mesa había anunciado este viernes que bloqueará todas las iniciativas y leyes del Congreso, si es que éste no aprueba y legaliza su proyecto de Ley que recoge la interpretación gubernamental sobre los resultados del referéndum del 18 de julio (ver «Estalla crisis política en Bolivia»).

«Esa amenaza, ese chantaje del Presidente es una forma de insultar y agredir a la democracia y al pueblo boliviano», replicó Morales, preocupado también porque la decisión del Presidente pone en riesgo la realización de las elecciones municipales de fin de año, sobre las que el MAS tiene grandes expectativas y por las que se ha subordinado en muchas ocasiones al gobierno.

«Con esta actitud Carlos Mesa está siguiendo el camino de Gonzalo Sánchez de Lozada esperamos que no lo acompañe hasta Estados Unidos porque lo que dijo es grave (…) es una amenaza. De ser así no serviría de nada el Congreso y el referéndum. Está en la obligación de respetar el mandato del pueblo de recuperar los hidrocarburos», agregó.

El jefe de bancada del MAS, el diputado Antonio Peredo también fue muy explícito: «La decisión de Mesa significa una declaración de guerra al Legislativo y el Presidente sabe que para declarar la guerra tiene que tener otro apoyo (…) si ha encontrado un apoyo extraparlamentario quiere convertirse en dictador».

Otros parlamentarios calificaron a Mesa de «autoritario», «dictador», «soberbio», «petulante» y «chantajista».

«Es un acto de desesperación», dijo el ex presidente de la Cámara de Diputados y miembro del neoliberal MNR, Oscar Arrien, quien cree que es posible aprobar el proyecto de Mesa, pero con modificaciones, lo que sin embargo no acepta el sucesor de Sánchez de Lozada.

«Quiero recordarle al presidente de que la pregunta número cinco (del referéndum), decía llegar hasta un 50 por ciento en regalías e impuesto, pero el proyecto de ley que envió no llega al 20 por ciento. El congreso tiene la obligación de revisar esto para que entre regalías e impuestos se llegue al 50 por ciento tal como se planteó en la pregunta», dijo.

Ernesto Poppe, diputado de la derechista Nueva Fuerza Republicana calificó de «mucha soberbia» la actitud de Mesa. «El pueblo boliviano lo que está buscando es la propiedad de los hidrocarburos en este momento, no aumentar el impuesto de aquí a diez años, ni la tampoco poder recuperar la propiedad de aquí a 36 años y queden de lado los 78 contratos de la capitalización como plantea la ley de Mesa. Yo creo que más bien que estamos en un etapa democrática y un proceso democrático lo que se debe buscar es la concertación y la coordinación de poderes», dijo al justificar una decisión anterior del Congreso que rechazó la propuesta de ley «por insuficiente», ya que tenía muchos vacíos legales y dejaba a discreción del gobierno temas fundamentales en el campo petrolero como la renegociación de contratos y otros.

«Las determinaciones unilaterales del presidente son producto de una conducta soberbia y autocrática contra el sistema democrático, y afectarán directamente a la ciudadanía», dijo por su parte Rafael Oviedo, diputado del neoliberal Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR). «Mesa está demasiado presionado por las transnacionales», complementó el diputado del MAS, Iván Morales.

«Estamos ante un conflicto de poderes, ante un choque de correlación de fuerzas entre un Ejecutivo más reformista y un Legislativo todavía más conservador (…) Tenemos un conflicto de un Ejecutivo que no tiene apoyo parlamentario, pero que tiene apoyo social; y un Parlamento que no tiene apoyo social pero que tiene poder legislativo», graficó el analista indigenista Alvaro García.