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Subordinado como colonia europea, colonial frente a los pueblos indígenas

Fuentes: Editorial Virginia Bolten

La sangre indígena y africana que corre por las venas de los pueblos de América Latina dejó de ser una reivindicación de quienes creen que la verdadera Historia de la región deba ser contada honestamente, tratando de dar a conocer el genocidio y la barbarie que caracterizaron los tiempos de la mal llamada “conquista” o “descubrimiento” de América.

Ya en el siglo XXI, hay varios estudios de secuenciamiento genético que dan fe de que los actuales pueblos de Abya Yala —a pesar del exterminio de los pueblos originarios y esclavizados y del proceso de migración masiva desde Europa— tienen más genes indígenas y africanos que europeos, lo que también evidencia las violaciones sistemáticas de los europeos hacia los cuerpos de las mujeres no europeas.

El colonialismo, esa compleja estructura de poder que transforma la subjetividad con la cual las personas viven y que sigue reproduciendo la relación entre el colonizador (ciudadano) y el colonizado (objeto) y la institución de la desposesión que transfiere recursos económicos de los pueblos originarios hacia los colonizadores, engendra la reproducción de la narrativa de los conquistadores. Esta invasión del territorio con todas sus formas de violencias y represión, también resultó una invasión del universo mental. El resultado es la repetición de las narrativas del conquistador. Según Frantz Fanon, esa alienación no es una cuestión individual, sino un fenómeno construido socialmente y que funciona como engranaje de un sistema político capitalista, un mecanismo de distribución de privilegios en sociedades marcadas por la desigualdad.  

Entender al colonialismo desde esas consecuencias mentales, además de lo económico, permite visibilizar la estrategia de homogeneización cultural que iniciaron los reinos europeos hace cinco siglos con el fin de borrar por completo la diversidad cultural que existía fuera de su continente. Y a pesar que ese genocidio logró reducir significativamente a las poblaciones del continente americano, aun así mantienen la resistencia más de 30 pueblos en la Argentina y por encima de 500 pueblos en todo el continente. Y no solo ellos: millones de personas guardamos en nuestra forma de pensar, sentir y actuar el legado de larga data de nuestras ancestras, y aunque este se ha transformado por las imposiciones que buscaron no definirnos desde esas identidades, sino desde la estandarización de sentirnos parte de naciones inventadas, no solo en nuestro ADN sino en nuestra cultura permanecen sustratos de ese pasado. Y claro que a nuestros territorios llegaron migrantes que transformaron nuestras sociedades, pero escoger solo definirnos desde esas migraciones relativamente recientes nos impiden reconocer las distintas ramas de ancestralidad de las que hacemos parte,  ratificando la negación colonial de quienes habitaron estas tierras por siglos. 

Las declaraciones del presidente del territorio denominado Argentina, Alberto Fernández, en ocasión de su encuentro con el jefe de Estado del Reino de España, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, es un nítido ejemplo del complejo de inferioridad del colonizado en el ámbito económico y de reproducción del colonialismo desde lo cultural. Al decir que “los mexicanos salieron de los indios, los brasileros de la selva y los argentinos de los barcos”, Fernández niega el origen indígena del pueblo argentino, escapando de lo que es considerado por el colonizador como “salvaje”, intentando demostrar al español que es confiable y que sus “lazos de sangre” lo diferencia de sus vecinos. Afirma, así,  que la dominación colonial en Argentina fue completa, y que ésta absorbió la cultura y la civilización europeas.

La visita de Sánchez a este territorio tuvo por objetivo central afirmar la intención de una alianza estratégica para  un plan económico y de inversiones. El equipo de presidente español contó con la presencia de empresarios españoles y con su compromiso de llevar adelante su propio proyecto llamado “Plan de Acción para la Internacionalización de la Economía Española 2021-22”, que tiene como meta recuperar espacios de negocios perdidos por la pandemia y hacer frente a la disputa entre Estados Unidos y China. También se habló de retirar las trabas que impiden la ratificación del acuerdo de libre comercio entre los bloques del Mercosur y la Unión Europea que, según la opinión de personas expertas, podría resultar en pérdidas para el sector de autopartes argentino, entre otros impactos negativos para todos los países del bloque sureño. 

Lejos de lograr una relación simétrica, como parece ser el deseo de Fernández, cuando el presidente pone a su territorio en un lugar de subalternidad frente a Europa y busca mostrar al Europeo el orgullo que siente por su blanquitud compartida —más allá de despreciar a las naciones hermanas— también nos hace seguir preguntando ¿es posible cambiar los resultados sin cambiar las estructuras?  

Fuentes: 

https://nuso.org/articulo/ue-mercosur-europa-ganadores-perdedores-integracion/

Decolonization, Decoloniality, and the Future of African Studies: A Conversation with Dr. Sabelo Ndlovu-Gatsheni

https://www.revistas.usp.br/sankofa/article/view/102437

Brasil é nação construída em estupro de mulheres negras e indigenas por brancos europeus, aponta estudo

Enlace: http://virginiabolten.com.ar/editorial/subordinado-como-colonia-europea-colonial-frente-a-los-pueblos-indigenas/