El presidente Javier Milei y sus ministros difundieron un informe oficial de la secretaría de Trabajo que habla de la «incorporación de 14.100 personas al empleo registrado en 2025» y estimaron que lejos de los números que circularon en diversos sectores, «el empleo registrado alcanzó a 12,9 millones de trabajadores».
Por su parte, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, creador del plan de ajuste del empleo en el Estado, entre otros, defendió el plan económico al señalar que lejos de caer el empleo, «se crearon 400.000 puestos de trabajo en los dos primeros años de presidencia de Milei». (sic)
E ironizó: «¿Que no se creaba trabajo? Pues caramba. Este crecimiento en el empleo total se compone de un aumento de 630.000 puestos informales e independientes y una caída de 222.000 formales».
«El empleo registrado alcanzó 12,9 millones de trabajadores en diciembre. En el último mes de 2025, 14.100 personas se sumaron al empleo formal», señaló en X Sandra Pettovello, la ministra de Capital Humano, cartera de la que depende la secretaría de Trabajo, organismo que realizó el informe oficial con el que Milei y los ministros salieron este viernes a desmentir un aumento del desempleo, producto del cierre masivo de industrias y comercios por la caída del consumo y la actividad.
La conclusión de Sturzenegger es que «los puestos de
trabajo están creciendo fuertemente, han crecido en virtualmente
toda la economía excepto en construcción», aunque reconoció
que «el crecimiento en el empleo crece con un sesgo hacia
modalidades más flexibles» y por eso también impulsaron «la
ley de modernización laboral».
«Las bajas
en el empleo registrado del SIPA se explican prácticamente en un
100% por la baja del monotributo social», destacó Sturzenegger,
de quien depende la Secretaría de Empleo Público, en el Ministerio
de Desregulación.
Según ese dato, los trabajadores registrados en el monotributo social, en el último año caen de 653.400 a 248.900, explicando prácticamente el 100% de la caída de trabajadores registrados».
En un extenso mensaje publicado en su cuenta oficial en X, Sturzenegger salió a responder las críticas de economistas y políticos de la oposición que alertan sobre el cierre masivo de empresas y caída del empleo.
«En su incansable intento de buscar sombras en el plan económico de Milei y Luis Caputo, el argumento usado por estos días es el tema del empleo: que crecemos sí, pero sin empleo, o con empleo de baja calidad. Algunos directamente dicen que los empleos están cayendo. Los datos muestran otra cosa».
Sturzenegger consideró que «la economía está en una fase muy fuerte de crecimiento económico: 6,6% el primer año de Milei, 3,5% el segundo» y que «es implausible que con tanto crecimiento tengamos un problema de empleo».
Remarcó que «el REM (Relevamiento de Expectativas del Mercado) parece ubicar a la economía con una tasa de crecimiento del 1% trimestral. Si así fuera hasta el final del mandato, luego de más de una década de estancamiento absoluto Milei terminaría su primer mandato con una economía casi 20% más grande».
Señaló que aunque la tasa de empleo se mantiene relativamente constante, «la cantidad de personas empleadas pasó de 13.396.000 a 13.606.000» y dijo que según estos números, «en los dos primeros años de Milei más de 100.000 personas en promedio consiguieron empleo cada año».
Sturzenegger reconoció que esos datos solo relevan a un 50 % de la población que vive en grandes centros urbanos, y también analizó los datos relevados por la Cuenta de Generación del Ingreso (CGI) del INDEC.
Entre las conclusiones del INDEC, dijo que «en los últimos dos años en el conjunto de la economía se crearon 400.000 puestos de trabajo. En promedio, 200.000 por año en la gestión de Milei, pasando de 22.260.000 a 22.668.000 puestos».
E ironizó: «¿Que no se creaba trabajo? Pues caramba. Este crecimiento en el empleo total se compone de un aumento de 630.000 puestos informales e independientes y una caída de 222.000 formales».
Según Sturzenegger, «de 17 sectores productivos (excluyendo el sector público) todos los sectores crearon empleo salvo 5: pesca , minería, intermediación financiera -sujeto a un fuerte proceso de digitalización-, servicio doméstico y construcción».
«El sector que acumula la mayor pérdida de puestos de trabajo es en construcción (de hecho el 80% de las bajas son allí)», reconoció.
Por otro lado, dijo que «la industria manufacturera, que se la menciona constantemente en la discusión, creó 40.000 puestos de trabajo en estos dos primeros años».
Sturzenegger culpó a la oposición por haber usado solo el dato de asalariados formales que vienen del SIPA, el sistema de empleo registrado con aportes previsionales y no tomar en cuenta el aumento de trabajadores «informales» o «independientes» y que hubo un traspaso entre esos sectores, con caída de los formales y aumento de los informales.
Según reconoció Ssturzenegger los trabajadores registrados en el SIPA: «en el último año, pasaron de 13.287.000 a 12.852.000». Es decir, que bajaron en 435.000 puestos de trabajo formales.
El ministro explicó el traspaso en que «hay cambios en las modalidades de trabajo más flexibles (monotributo) y más tercerización (independientes)» luego de que «la Ley Bases facilitó mucho el monotributo que tiene una menor carga impositiva».
Señaló ademas que «según la CGI el ingreso promedio en
2025 de un independiente es de 1.460.000 pesos. El de un asalariado
1.300.000 pesos» por lo que sostuvo que «no hay una
relación directa entre trabajo independiente y trabajo de mala
calidad».
288.815 asalariados perdieron su trabajo
en la era Milei
El viernes pasado se conocieron los
datos de empleo registrado (SIPA) de diciembre de 2025 y mostró una
nueva caída de los asalariados. En lo que va del gobierno de
Javier Milei 288.815 asalariados, es decir, trabajadores registrados
privados, públicos y trabajadoras de casas particulares, perdieron
su trabajo (diciembre 2025 versus noviembre 2023). En el mismo
período se registraron 159.501 nuevos monotributistas.
Luis Campos, coordinador del Observatorio del Derecho Social (CTA Autónoma), advirtió en la red social X, que “en el sector privado el retroceso es alarmante. El empleo no encuentra piso. Van siete meses seguidos de destrucción a un ritmo bastante importante. En estos dos años ya son más de 200.000 los asalariados que perdieron su puesto de trabajo.”
Según el especialista “durante la gestión de Javier Milei hubo tres fases muy marcadas. Destrucción acelerada de puestos de trabajo en el primer semestre de 2024. Estabilización relativa hasta mediados de 2025. Y nueva fase de destrucción a partir de junio de 2025”.
Dentro del sector privado registrado los sectores más afectados en la era Milei (diciembre 2025 versus noviembre 2023) son: industria manufacturera (-65.437 empleos); construcción (-62.257); actividades inmobiliarias (-23.716) y transporte, almacenamiento y comunicación (-18.306).
De los 15 sectores del sector privado solo 5 registraron más empleos durante el gobierno de La Libertad Avanza entre los que se encuentran agricultura, pesca, comercio. Sin embargo, estos sectores solo explican el 32% del total del empleo privado registrado.
Campos alertó que “a nivel sectorial toda la atención se la lleva la industria. En 2025 se perdieron casi 40.000 puestos de trabajo, la gran mayoría en el segundo semestre. La sensación es que el 2026 no parece haber arrancado mejor” y agregó que “la mayor preocupación empieza a estar por el lado del comercio. En el segundo semestre de 2025 entró en una fase contractiva que, si se profundiza, puede tener efectos aún más graves sobre el mercado laboral.”
También el Indec dio a conocer el uso de la capacidad instalada de la industria en enero y se ubicó en 53,6%, el nivel más bajo de la última década para un primer mes del año. A nivel sectorial, el uso de la capacidad instalada muestra lo que sucede con la actividad: niveles más elevados en energía y minería y muy bajos en las industrias que apuntan al mercado interno. En enero, los rubros con mayor utilización de capacidad instalada se concentraron en refinación del petróleo (86,8%), industrias metálicas básicas (67,6%) y sustancias y productos químicos (64,8%). Por su parte, los sectores que reflejaron una menor capacidad instalada son productos textiles (23,7%), la industria automotriz (24%) y metalmecánica (31,4%).
Esta semana se conoció el despido de 220 trabajadores de la fábrica de preservativos Tulipán (Kopelco S.A.), Lumilagro echó a 170 trabajadores, Electrolux lanzó un plan de retiros voluntarios para despedir trabajadores. Estas noticias no impactaron aún en los datos oficiales. El coordinador del Observatorio del Derecho Social (CTA Autónoma), señaló que “los datos de empleo de diciembre todavía no recogen gran parte de los casos que tuvieron mucha visibilidad en el verano. Pero la tendencia es clara: el empleo formal entró en una fase de destrucción muy fuerte que por ahora no encontró su piso.”
Incluso los sectores que impulsaron la actividad generaron poco
empleo e incluso tuvieron pérdidas. Agricultura, Ganadería y
silvicultura creó 3.583 empleos. En cambio, Intermediación
financiera redujo 5.059. Explotación de Minas y Canteras achicó el
personal en 8.788 trabajadores.
El Gobierno festeja el
empleo precario
En tanto, el ministro de Desregulación
y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, festejó en
la red social X la creación de unos 400.000 nuevos puestos de
trabajo en los últimos dos años y rechazó las visiones que
advierten sobre un deterioro del mercado laboral.
El ministro celebra que se haya creado empleo precario. El
funcionario reconoce que el crecimiento del empleo total se compone
de puestos informales e independientes (cuentapropistas) y hay una
caída de los empleos formales. Sturzenegger justifica que “hay
cambios en las modalidades de trabajo más flexibles (monotributo) y
más tercerización (independientes)”.
La inflación
no cede
La inflación de febrero se ubicó en
2,9% mensual, de acuerdo con lo informado por el Instituto
Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Se trata del mismo número
que se registró en enero, acumulando el noveno mes sin bajar desde
mayo de 2025, cuando tocó el piso de 1,5%.
De esta manera, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló 5,9% en el primer bimestre y 33,1% en la comparación interanual.
Según el INDEC, la división con mayor alza mensual en febrero de 2026 fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,8%), seguida por Alimentos y bebidas no alcohólicas y Bienes y servicios varios, que en ambos casos se incrementaron 3,3%.
Las dos divisiones que registraron menores variaciones fueron Bebidas alcohólicas y tabaco (0,6%) y Prendas de vestir y calzado (0,0%).
En cuanto las categorías, lideró Regulados (4,3%), seguida
por IPC Núcleo (3,1%) y Estacionales (-1,3%).
Aumentan
los colectivos
Al aumento de febrero, que le sumó el
31% al valor del boleto en la jurisdicción nacional, se sumó otro
este lunes que llevó el mínimo a $ 700. Así redondeó un 41% de
incremento.
En la CABA el mínimo cuesta $ 681,85, mientras que en la provincia de Buenos Aires sale $ 832,57.
El subte sigue siendo el transporte urbano más caro del AMBA: $
1363.
Lumilagro deja de producir sus termos de vidrio y
comenzará a importar desde China
En un nuevo golpe a
la producción argentina, Lumilagro decidió dejar de
fabricar sus famosos termos de vidrio en su fábrica de Tortuguitas.
La firma con más de 80 años de funcionamiento en el país tomó la
drástica medida tras una caída del 50% en las ventas. El
cambio en el esquema productivo trajo aparejado una reducción
significativa de su estructura laboral, de una plantilla de
220 empleados en 2022, hoy solo quedan 50 directos. 170
trabajadores fueron desvinculados.
La marca creada por cuatro familias está actualmente conducida por la cuarta generación de los Nadler y los Suranyi. El fundador fue Eugenio Suranyi, tío bisabuelo de Martín Nadler, que en la actualidad es el director ejecutivo y dueño de Lumilagro. “Se consumen 4 millones de termos anuales en Argentina y solo de Paraguay ingresaron 4 millones, más lo que ingresa por el norte. Son termos tóxicos y truchos. Cuando están en contacto con agua caliente, desprenden metales cancerígenos”, expresó Martín Nadler.
En esa línea, aseguró que le preocupa el bienestar de sus trabajadores y criticó al Gobierno por la falta de protección al sector productivo. “El Estado no dedica ni el mínimo esfuerzo para protegernos del contrabando, si bien sabemos que es una política de Estado para bajar el precio de las cosas sea como sea”, sentenció.
En cuanto a las ventas de la empresa, Nadler detalló que están «50 y 50 entre acero y vidrio, cuando el vidrio siempre fue tres veces más que el acero». «Nos golpeó mucho el contrabando. La caída de ventas es del 50%, pese a que cuando hay recesión aumenta la venta de termos porque el mate es de primera necesidad, no importa la situación económica”, expresó.
“Por todo esto, en nuestra planta de Tortuguitas ya no
fabricamos termos de vidrio y bajamos a la mitad la fabricación de
termos de acero que hacemos desde hace 20 años”, agregó
Nadler.
«Esto es un proyecto de muerte y lo encara
el presidente de la república»
El productor
yerbatero Hugo Sand cuestionó con dureza la desregulación del
mercado impulsada por el presidente Javier Milei al asegurar que es
“un proyecto de muerte”.
«Tenemos que entender que la crisis que estamos pasando en este momento tenemos que mirarlo desde el punto de vista que es un problema político”, aseguró.
“Esto no es solamente económico, esto es mucho más profundo. Esto lo ha generado la irresponsabilidad del presidente de la República, Javier Milei al destruir el marco legal que teníamos, que era la ley de creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate», agregó sobre las desregulaciones aplicadas por un decreto de Federico Sturzenegger.
Además, describió la profunda asimetría de poder que existe en el sector tras la eliminación de las herramientas de regulación: «Somos alrededor de 13.000 pequeños productores, muchos productores con poquitas hectáreas. Por un lado, tenemos 15.000 familias que cosechan artesanalmente la yerba mate. Y por el otro lado tenemos dos grandes empresas. Ellos tienen más del 50% del mercado, o sea, están en una posición dominante. Nosotros conocemos esto como mercado imperfecto, oligopsónico”, explicó.
“Javier Milei pretende que un pequeño productor vaya a negociar el precio con estos monstruos. Eso es irreal, eso es imposible».
“Yo tengo el atrevimiento de pensar que no es solamente por la materia prima que ellos vienen, vienen por la tierra, vienen por el agua bebible del acuífero guaraní y vienen por todo lo que es la estructura, lo que es la cultura, lo que es la historia», enfatizó Sand.
También detalló el impacto económico directo que sufrió el sector productivo en términos de ingresos no percibidos durante el primer periodo de la actual gestión: «Ese primer año comenzaron pagando 300 pesos y terminaron pagando 150. Si yo digo que dejamos de percibir 200 pesos por kilo, que tenían que habernos pagado aquellos que nos compraban, que eran estos grandes industriales, ¿sí? Y esos 200 pesos lo multiplico por los 1000 millones de kilos de hoja verde que se cosechó ese año. Son 200.000 millones de pesos que no ingresaron al sector productivo», ejemplificó.
«Las chacras van pasando de mano. Esas tierras van perdiendo sus propietarios originarios. Por eso denuncio y digo que vienen por todo. Vienen por el agua, vienen por la tierra, vienen por la selva misionera”, recalcó.
Por último el productor alertó sobre los riesgos ambientales y sanitarios que conlleva el cambio en el modelo productivo hacia una mecanización intensiva.
«Al no haber mano de obra para controlar las especies
silvestres que crecen dentro de los yerbales, que ahora lo hacemos
con asada, o lo hacemos por machete o motoguadaña. Lo van a hacer
con paquetes tecnológicos. No me vengan después con que tenemos
labios leporinos, espinas bífidas, leucemias, cánceres,
malformaciones congénitas, extinción de la biodiversidad. Todo esto
es un proyecto de muerte. Sí. Y lo encara el presidente de la
República», concluyó Sand.
Panaderías
Las
ventas de las panaderías cayeron un 45% promedio desde el inicio de
2026 y el porcentaje subió al 70% en productos de necesidad
secundaria como las piezas de repostería y las confituras.
«Todos los meses nos aumentan los costos, un 1,5 o un 2%, advierte Martín Pinto, titular del Centro de Panaderos de Merlo y referente de la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN). Pero la harina, que es nuestro insumo más importante, este mes subió 7,3% interanual».
Unas 2000 panaderías registradas han cerrado con 16.000 puestos
de trabajo menos a nivel nacional.
Argentina registró
la segunda mayor caída industrial del mundo
La
industria argentina culminó el segundo año de gestión de Javier
Milei en una «recesión profunda», acumulando una caída
del 7,9% promedio respecto a 2023, según el último informe de la
consultora Audemus.
Según el último informe sectorial de la consultora Audemus, la industria nacional no solo no logró acompañar el rebote de sectores extractivos como el agro o la minería, sino que se hundió en una recesión que la ubica en el podio del declive global.
Con una contracción acumulada del 7,9% en el bienio 2024-2025, Argentina se consolidó como el segundo país con mayor caída industrial de una muestra de 56 naciones relevadas por la ONUDI, siendo superada únicamente por el retroceso de Hungría.
Este fenómeno de desindustrialización se desmarca de la tendencia regional, donde vecinos como Brasil (+3,5%) y Chile (+5,2%) mostraron signos de expansión sostenida.
La pérdida del tejido empresarial es quizás el dato más alarmante por su carácter estructural y de difícil retorno. En apenas 24 meses, 2.436 empresas manufactureras dejaron de realizar aportes al sistema de seguridad social, lo que representa la desaparición del 5% del total de las firmas del sector.
El informe advierte que el ritmo de cierres es tan severo que la cantidad de unidades productivas activas se encamina a perforar los mínimos históricos registrados durante la pandemia de COVID-19 en 2020.
No se trata de un proceso de «limpieza» de ineficiencias, sino de un colapso que afectó incluso a firmas con décadas de trayectoria que sucumbieron ante la combinación de caída del consumo interno, encarecimiento de costos en dólares y una apertura comercial sin red de contención, indica el informe.
El impacto en el mercado de trabajo formal fue directo y profundo, afectando la estabilidad de miles de familias. El sector industrial expulsó a 72.955 trabajadores registrados entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025, lo que implica una reducción del 6% de su plantilla total.
«El empleo industrial cayó en 16 de los 24 meses de la gestión actual», destaca el documento, subrayando que la destrucción de puestos de trabajo fue la norma y no la excepción.
Incluso en los meses donde la actividad mostró leves rebotes técnicos, la contratación de personal no reaccionó, evidenciando que el sector privado industrial entró en un modo de «supervivencia» donde la reducción de costos laborales es la única herramienta de corto plazo para evitar el cese total de actividades.
Al analizar la Utilización de la Capacidad Instalada Industrial (UCII), el diagnóstico de Audemus revela que las máquinas argentinas están paradas en niveles alarmantes. El promedio de 2025 se ubicó en un 57,9%, la cifra más baja de la última década si se exceptúa el año del confinamiento total por la emergencia sanitaria.
Ramas estratégicas como la metalmecánica y el sector textil registraron sus peores niveles históricos. «Tres ramas —tabaco, químicos, y caucho y plástico— presentaron las menores tasas promedio desde 2016, incluso por debajo de sus niveles de 2020», detalla el informe, lo que da cuenta de una crisis que, para estos sectores específicos, ya es más destructiva que la parálisis total provocada por la pandemia.
La segmentación por rubros permite observar la profundidad del daño en los sectores más sensibles a la demanda doméstica. La industria de «Cuero y Calzado» fue la más castigada, con una caída del 16,4% en la cantidad de empresas activas durante el bienio.
Le siguieron de cerca el sector de confecciones y la producción de productos metálicos, que sufrieron la pinza entre la caída del poder adquisitivo y el ingreso de productos terminados del exterior.
En contrapartida, los únicos sectores que lograron eludir la tendencia destructiva fueron aquellos vinculados directamente a la exportación de commodities, como la molienda de cereales y oleaginosas, que se recuperó tras la sequía, y la industria farmacéutica, que mantuvo niveles de empleo relativamente estables debido a la inelasticidad de su demanda.
El informe de Audemus también pone la lupa sobre el inicio de 2026, señalando que las importaciones cayeron por primera vez en 14 meses. Lejos de ser una noticia positiva para la balanza comercial por un supuesto proceso de sustitución, el dato es interpretado por los analistas como un síntoma de «crisis productiva terminal».
La caída se explica fundamentalmente por la menor compra de bienes de capital y piezas intermedias (insumos necesarios para fabricar). Sin inversión en maquinaria y sin piezas para ensamblar o producir, la industria argentina enfrenta un techo estructural bajo el esquema macroeconómico vigente, caracterizado por un tipo de cambio que favorece el consumo externo pero asfixia la competitividad fabril.
La dinámica del empleo privado total tampoco ofrece consuelo ante
el derrumbe manufacturero. Según los microdatos de la SRT procesados
por la consultora, noviembre de 2025 cerró con una contracción
mensual de 17.900 puestos totales, acumulando una destrucción neta
de más de 80.000 empleos en el último año calendario.
El
número de locales comerciales cerrados en CABA trepó un 43% en solo
dos meses
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios
(CAC) indicó que el número de locales vacíos en las principales
áreas comerciales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA)
registró una suba de 38,5% en relación al mismo período de 2025.
En el primer bimestre de 2026 se detectó un total de 284 locales en venta, alquiler o cerrados en las áreas relevadas. Con respecto a la medición anterior, correspondiente a noviembre-diciembre de 2025, se encontró un aumento del 43,4%, ya que entonces los recintos vacíos habían sido 198.
En el análisis de alquileres hubo una suba de 158,8% comparado con el primer bimestre del 2025, y con respecto a noviembre-diciembre de 2025, hubo un aumento de 91,3%.
En lo que refiere a locales en venta hubo un crecimiento de 12,5% en comparación con el mismo bimestre del año pasado y un descenso de 25% en relación al cierre de los dos meses finales del 2025.
Este estudio se realiza de manera periódica desde el 2014 y en
esta ocasión la medición de la Cámara incluyó a las principales
arterias comerciales porteñas, se registraron avances bimestrales en
todas las zonas menos en la Av. Pueyrredón (0-1200) que se mantuvo
igual que el bimestre anterior.
¿Qué pasa en La
Plata?
Según los datos analizados por la Cámara
Argentina de Comercio y Servicios (CAC), que surgen de un
relevamiento efectuado por la Federación de Mayoristas y Proveedores
del Estado de la Provincia de Buenos Aires (FEMAPE) se determinó
que, durante enero-febrero de 2026, en comparación con el mismo
relevamiento de 2025, se registró un crecimiento de 180% en el
número de locales inactivos —en venta, alquiler, clausurados o
simplemente cerrados— en las principales áreas comerciales de La
Plata.
“Cabe destacar que esta variación estuvo magnificada por la baja base de comparación, dado que en el primer bimestre del año pasado solo se habían detectado 5 locales inactivos”, señalaron en el informe.
Por último, en el mismo estudio señalaron que «comparado con el bimestre previo, noviembre-diciembre de 2025, hubo un aumento de 7,7%».
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


