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Entrevista a Marcelo Ramal, legislador del FIT y a Claudio Katz, economista de izquierda (II)

«A Axel Kicillof le tocó ser el Gómez Morales de Cristina»

Fuentes: Rebelión

Mario Hernandez (MH): Continuamos con Claudio Katz y Marcelo Ramal. El diputado del Frente de Izquierda (FIT), Nicolás del Caño, interpeló al Jefe de Gabinete, Capitanich, sobre Gestamp y denunció al SMATA y cuando iba a leer un párrafo del escritor detenido-desaparecido, Rodolfo Walsh, sobre la burocracia sindical le cortaron el micrófono al grito de […]


Mario Hernandez (MH): Continuamos con Claudio Katz y Marcelo Ramal. El diputado del Frente de Izquierda (FIT), Nicolás del Caño, interpeló al Jefe de Gabinete, Capitanich, sobre Gestamp y denunció al SMATA y cuando iba a leer un párrafo del escritor detenido-desaparecido, Rodolfo Walsh, sobre la burocracia sindical le cortaron el micrófono al grito de «no nos van a venir a leer a Walsh a nosotros», proferido entre otros por los diputados Carlos Kunkel, Diana Conti y Oscar Romero.

Leamos el párrafo en cuestión que pertenece al libro ¿Quién mató a Rosendo?: «pero al suceder actuaron casi todos los factores que conforman el vandorismo: la organización gangsteril, el macartismo (‘son trotskistas’), el oportunismo literal que permite eliminar del propio bando al caudillo en ascenso, la negociación de la impunidad en cada uno de los niveles del régimen, el silencio del grupo solo quebrado por conflictos de intereses, el aprovechamiento del episodio para aplastar a la facción sindical adversa y, sobre todo, la identidad del grupo atacado compuesto por auténticos militantes de base. El asesinato de Blajakis y Salazar adquiere entonces una singular coherencia con los despidos de activistas de las fábricas concretados entre la UOM y las Cámaras empresarias, con la quiniela organizada y los negocios de venta de chatarra que los patrones facilitan a los dirigentes dóciles, con el cierre de empresas pactado mediante la compra de la Comisión Interna, con las elecciones fraguadas o suspendidas en complicidad con la Secretaría de Trabajo». Hasta aquí Walsh.

Al respecto, declaró su hija, Patricia Walsh: «Rodolfo Walsh no vive en los premios que usan su nombre y apellido, no está en los homenajes de aquéllos que lo usan para homenajearse a sí mismos, vive en sus textos de denuncia que siguen siendo actuales pero sobre todo vive en la lucha de aquéllos a los que admiraba tanto por su compromiso y entrega. Allí sí está Rodolfo Walsh y no se calla y sigue denunciando»

Quería comenzar «Metrópolis» con esta lectura.

Marcelo Ramal (MR): El episodio debería ser girado a la flamante Secretaría de Coordinación del Pensamiento Nacional para que se expide sobre la pertinencia o no de utilizar a Rodolfo Walsh en un discurso.

Matías Eskenazi (ME): Proponés que se expida el «Ministerio de la Verdad».

MR: Así es. El episodio tiene un contenido simbólico y político muy fuerte porque la tradición del peronismo combativo ya no puede ser utilizada por sus supuestos herederos y una resistencia obrera que en el pasado pudo estar referenciada por el peronismo de izquierda, hoy está tomada por una izquierda que busca superar al peronismo. Creo que en este sentido el gesto de la diputada Diana Conti apagándole el micrófono a Del Caño tiene un significado político muy fuerte.

Claudio Katz (CK): Ricardo Foster no va a pronunciarse porque fue designado para no hacerlo. Su elección es una decisión política de Cristina para evitar la indignación entre las propias bases progresistas del kirchnerismo frente a casos como el que hemos visto por parte del Secretario General del SMATA. En lo últimos 10 o 15 años no recuerdo una declaración de la gravedad de la de Pignanelli, más o menos convocando al retorno de la Triple A y no hemos escuchado voces de Carta Abierta ni de Página 12 repudiando y sí una actitud patotera de Diana Conti y Carlos Kunkel en el Congreso. Es muy alentador que Patricia Walsh se haya pronunciado en esos términos.

MR: Creo que el antecedente es Pedraza con toda la escalada anti-izquierdista en el ferrocarril y finalmente el asesinato de Mariano Ferreyra. Estos son los métodos de Pedraza explicitados públicamente como hizo en estos días Pignanelli a través de declaraciones y solicitadas.

El kirchnerismo llega a la nacionalización de YPF después de haber tolerado su vaciamiento

MH: Volvamos a la economía política. Matías recordanos tu pregunta.

ME: ¿Cómo el momento aparentemente más brillante del kirchnerismo con la renacionalización de YPF, es el antecedente inmediato a este otro donde justamente con el pago a Repsol se inicia la búsqueda para volver a acceder a los mercados internacionales de crédito en condiciones muy distintas a las buscadas en 2007 y 2011? ¿Cómo podríamos vincular ambos momentos de este ciclo y cuál es la viabilidad de este intento?

MR: Para responder a esta pregunta tenemos que tratar de caracterizar la renacionalización de YPF porque América Latina fue el escenario de varias nacionalizaciones petroleras por parte de gobiernos que protagonizaron enormes choques con el capital petrolero internacional, con el imperialismo, pero hay que caracterizar concretamente la nacionalización kirchnerista.

El kirchnerismo llega a la re-nacionalización de YPF como un recurso de emergencia impuesto por una crisis energética enorme después de haber tolerado el vaciamiento de YPF y de las reservas de hidrocarburos durante unos cuantos años, incluso después de haber asociado a la burguesía nacional kirchnerista a ese vaciamiento. No nos olvidemos que el grupo Eskenazi se asocia a YPF por indicación del kirchnerismo que le permite pagar su participación con una deuda que se iba amortizando con los propios dividendos de la compañía.

Repsol y Eskenazi retiraban el 90% de las utilidades sometiendo a YPF a una desinversión implacable. La consecuencia fue el déficit energético, la importación de gas, todo lo que vivimos.

Este vaciamiento de YPF también se conectaba con la crisis mundial porque los accionistas de Repsol, la Caixa de España, Sacyr Vallehermoso, son empresas que en este proceso de quiebra financiera, hipotecaria en España estuvieron altísimamente comprometidas. Entonces, aceleraron el retiro de recursos de YPF para cubrir sus quebrantos en España.

El kirchnerismo saca a Repsol a sabiendas que la situación era absolutamente imposible, pero no como parte de un viraje, la propia Ley de recuperación de la soberanía hidrocarburífera señala que el objetivo de la intervención del Estado en YPF es abrir alianzas estratégicas con petroleras internacionales, es decir, dar paso de inmediato a una reprivatización. El sentido no fue el de un viraje nacionalista sino el reemplazo de un monopolio petrolero quebrado, completamente agotado como resultado de la crisis mundial, en busca de alianzas de otros que pudieran darle lo que no podía Repsol.

Por supuesto, algunos pueden preguntar ¿por qué el kirchnerismo no le dio a Repsol lo que luego a Chevron? Porque hubiera sido inútil, era como tirar dinero en un barril sin fondo. Luego le dio esos recursos a Chevron y la noticia de hoy es que se ha suscripto un acta con los gobernadores de las provincias petroleras donde el acuerdo con Chevron se universaliza al punto que se cambiará la vieja Ley de hidrocarburos en un sentido más leonino del que existía bajo el menemismo.

Entonces, este problema del punto más esplendoroso creo que fue una intervención que nunca pretendió abrir un viraje nacionalista en materia petrolera ni en ninguna otra sino que apuntó simplemente a reemplazar ciertos grupos petroleros por otros, por lo tanto, para preparar las condiciones de la política actual que vemos con Chevron y los otros grupos que están negociando.

Una semana después de la intervención a YPF, Galuccio y Kicillof recibían a Exxon, Conoco Phillips, al grupo chino Sinopec, es decir, iniciaron la ronda con los nuevos inversores extranjeros y ni siquiera se trataba de una suerte de compromiso válido en función de recuperar soberanía en materia de hidrocarburos que estableciera acuerdos para servirse del capital extranjero sino que fueron acuerdos que apuntaban, como se dio con Chevron, a establecer el principio de la explotación de hidrocarburos que conduce inevitablemente a la cesión de la renta petrolera al capital internacional y, como ocurrió con el gas durante el menemismo, al agotamiento de las reservas.

MH: Antes de darle la palabra a Claudio Katz quiero comentar que la Carpa Villera cumplió 50 días de huelga de hambre y sin respuesta, por eso han decidido plantar más de 20 ranchos en el Obelisco, radicalizando la lucha, los vecinos/as armaron la Villa Obelisco. El 21 de abril montaron la Carpa Villera, miles de ciudadanos apoyaron la lucha como así también personalidades de la cultura, la política y los Derechos Humanos. Exigen la urbanización con radicación pero aún no recibieron ninguna respuesta del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, por eso profundizaron la protesta (tres días después arribaron a un acuerdo).

MR: Integro la Comisión de Vivienda de la Legislatura porteña y estoy al tanto de esta crisis con la incumplida urbanización de las villas y me gustaría que en algún momento habláramos sobre el tema.

MH: Con mucho gusto. También tengo en carpeta el Plan Maestro para la Comuna 8.

MR: El Mundial de Mauricio Macri.

MH: Dicen que proyecta el estadio de fútbol Johan Cruyff.

MR: También una villa olímpica con viviendas que supuestamente después serían ocupadas por habitantes de la zona. La Legislatura está a las puertas de debatir y votar este proyecto.

Salvando las distancias esto ya pasó con el primer gobierno de Perón

CK: Retomando el caso YPF que es muy simbólico, muy representativo y evidente de las dos etapas o el giro del gobierno. No es lo mismo cuando Axel Kicillof fue al Congreso a decir no le pagaremos a Repsol sino que habrá un tribunal que auditará las cuentas y ellos tendrán que pagarnos el daño ambiental, que el que avaló el pago inmediato de todo lo que solicitó Repsol.

Lo mismo ocurre en todos los terrenos. Nacionalizan las AFJP y paralelamente las utilizan como fuente de financiación espuria del gasto público, el período de recuperación salarial seguido del actual de recorte, o de la negociación de la deuda a la entrega, incluso cuando Cristina Kirchner tuvo a principios de año la oportunidad de evitar la devaluación nacionalizando el comercio exterior y claramente optó por el ajuste y la devaluación. Tuvieron un choque por la distribución de la renta sojera y terminaron avalando la primarización sojera del país. Salvando las distancias esto ya pasó con el primer gobierno de Perón que tuvo un período de mejoras sociales, de nacionalizaciones y en 1953-4 se estaba retirando con el Congreso de la Productividad, con un giro económico que para la época era el equivalente al actual.

Lo que ha ocurrido es que estos procesos nacionalistas, nacionalistas burgueses, neo-desarrollistas bajo el peronismo siempre concluyen de esta manera. Hay un momento en el cual se agota el intento inicial de reorganizar la economía en algún sentido diferente y vuelven a tomar el camino clásico.

Lo patético de la Argentina de hoy es que nada menos que a Axel Kicillof le haya tocado el rol de ser el Gómez Morales de Cristina. El hombre que viene a imponer el ajuste conservador es nada menos que el abanderado mayor de la heterodoxia. Ese Axel Kicillof es el que está realizando todas las negociaciones que están conduciendo a la situación actual.

En el fondo se les achicó el margen, a tal punto, que el gobierno está moviéndose por un camino tan angosto que si intenta bajar la tasa de interés inmediatamente se vuelca el dinero al dólar y comienza la presión devaluatoria y tiene que volver a subir las tasas.

El gobierno está en su fase final manejándose entre un ajuste virulento y explícito o el ajuste disfrazado, pero así terminan los gobiernos de este tipo y lo importante es que una porción muy grande de la población lo está comenzando a comprender y busca una salida por la izquierda.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.