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Cambios radicales y positivos

Fuentes: Rebelión

El México del año 2023 es muy distinto al México anterior a ese año. Para empezar, desapareció el fraude electoral organizado desde la cúpula del poder, es decir, desde la presidencia de la república.

Y es evidente y constatable que hoy existe, por primera vez, la división de poderes. Ha desaparecido la subordinación, servidumbre, mejor dicho, al Poder Ejecutivo de los otros dos poderes del Estado (el Legislativo y el Judicial).

En el caso del Judicial, no sólo terminó aquella servidumbre. Ahora incluso hay enfrentamiento y pelea abierta y pública. Ya no existe el emblemático teléfono rojo que usaba el jefe del Ejecutivo para darle instrucciones al presidente de la Suprema Corte.

Frente a estos dos ejemplos, ¿habrá alguien que se atreva a sostener que el sistema político mexicano no ha cambiado sustancial, radical y positivamente?

Ahora la cuestión es saber el resultado de este enfrentamiento. Pero es evidente que la Corte ha empezado este pleito en condiciones de notoria desventaja ética. Mientras la Presidencia de la República goza de enorme prestigio y apoyo popular, la Corte se encuentra absolutamente desprestigiada y con bien ganada fama pública de institución corrupta, podrida. Y lo que se dice de la Suprema Corte puede decirse, igualmente, del Poder Judicial en su totalidad.

En esta áspera lucha política cada uno de los bandos trabaja en la búsqueda  de aliados. El Poder Judicial cuenta con la mayor parte de los medios de información. Pero no se ven muchos otros.

En el caso del Poder Legislativo, es claro que las fuerzas están divididas, pero con notoria mayoría en favor de Palacio Nacional en proporción de dos a uno. O dicho en términos de porcentaje, al menos el 66 por ciento está con López Obrador, en tanto que el 33 por ciento restante se alínea con el Poder Judicial.

Sin embargo, en los pasados comicios intermedios, Morena, el partido que llevó a López Obrador a la Presidencia no logró ese 66 por ciento. Es decir, no consiguió la mayoría calificada que es indispensable para reformar la Constitución y seguir avanzando en la transformación positiva del país.

De modo que lograr esa mayoría calificada será la tarea principalísima de Morena en las próximas elecciones generales de 2024. Y hasta el momento las encuestas y los resultados de las elecciones locales apuntan que Morena cuenta con mucho más del 66 por ciento, digamos 70 por ciento.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.