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Entrevista a Alfredo Caro Maldonado sobre la COVID-19 (VIII)

“En medio de esta ‘guerra fría’ multinacional se desarrolla más rápido la propaganda que el armamento”

Fuentes: Rebelión

Biólogo, máster y curso de doctorado en inmunología, doctorado en muerte celular, postdoctoral en Inmunología y metabolismo, y segundo postdoctoral en cáncer. Desde hace algo más de tres años lleva la plataforma de divulgación científica Ciencia mundana.

Vuelvo a abusar de tu generosidad. Fecho la entrevista: 29 de junio de 2020. Una de las preocupaciones de estos últimos días es sobre un rebrote del SARS-COv-2 en China, en Pekín. ¿Debemos preocuparnos? ¿Todo está controlado? ¿Vuelta a empezar?

En España cientos de casos diarios, casi todos en Madrid y Aragón, mientras que en Pekín unas decenas de nuevos casos. Creo que esos datos lo dicen todo. La capacidad de China de testar, detectar y aislar sus casos es espectacular. Eso no quiere decir que en general no tengamos que estar preocupados.

Una de las dudas de estos últimos días, ¿se transmite por el aire el coronavirus? Las comunidades científicas, según  leo, están divididas. Hay pruebas, se afirma, de que es posible pero que su alcance estaría limitado a condiciones de exposición continua y ausencia de ventilación. En cualquier caso, nuevos estudios y científicos reclaman que se tenga en cuenta esta vía aérea de contagio y critican que ni la OMS ni el resto de autoridades sanitarias la contemplen. ¿Qué posición es la más razonable en tu opinión? ¿Son justas las críticas? ¿Qué debería hacerse en este supuesto?

La respuesta rápida es sí, claro, se transmite por el aire. Cuando una persona contagiada habla, estornuda o tose, emite microgotas cargadas de partículas virales contagiosas. Entiendo que la duda está si esas microgotas son contagiosas cuando son tan pequeñas que se pueden quedar en el aire el tiempo suficiente para que una persona al pasar por allí se contagie.

Exacto, tú lo formulas mejor. Disculpas.

La capacidad de contagio “por el aire” debe ser baja. Entre otras cosas porque sí se han hecho estudios de viabilidad del virus en presencia de luz solar y es muy corta.

Aunque la verdad es que me parece un debate que para la sociedad nos es poco útil. Y que no va a tener una respuesta clara. La inefectividad depende de tantos factores (del emisor, el vehículo y el receptor) que no es blanco o negro. No estamos tratando con algo mecánico que funciona o no, sino con algo estocástico. ¿Qué quiere decir esto? Pues que difícilmente podremos prever la infectividad en base a las condiciones. Así, que se transmita o no el virus por el aire, la sociedad tiene que hacer lo mismo: distancia social, aire libre, ventilación de espacios cerrados, mascarillas, tests y aislamiento de los contagiados. Lo mismo si entramos en el debate de si se puede uno infectar por contacto. Prevención, reducción del riesgo.

En una carta abierta publicada el pasado 12 de junio en The New England Journal of Medicine, se sostiene que el coronavirus podría causar el desarrollo de diabetes, que«existe una relación bidireccional entre el covid-19 y la diabetes». ¿Es así? ¿Los diabéticos son más propensos? Si no se era antes de la enfermedad, ¿hay riesgo de diabetes para las personas que superen la Covid-19?

Existen dos tipos de diabetes, la infantil o Tipo I donde los individuos no producen insulina, y la Tipo II, donde no se responde a la insulina, así que los músculos y el hígado no retiran la glucosa de la sangre y se produce hiperglicemia. Parece que el SARS-Cov-2, al afectar al receptor ACE2,  afecta a órganos donde se expresa y que tienen que ver con el metabolismo de la glucosa, como el tejido graso. Eso lleva a que el cuerpo no responda a la insulina. Por otro lado, hay alguna evidencia de que el virus podría afectar a las mismas células que producen la insulina y llevar a diabetes tipo I.

Lo que no entiendo, se me escapa, es por qué la diabetes es un factor de riesgo, o sea, aumenta la gravedad de la enfermedad (no de contagiarse, que yo sepa).

Se habla estos días de que el coronavirus ha sufrido una mutación que lo ha atenuado, que ha reducido su letalidad y ha rebajado su capacidad de contagio. Sin embargo, voces autorizadas -como la de Margarita del Val (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid), has hablado de ella en alguna ocasión- aseguran que no hay una sola evidencia genética de que el SARS-CoV-2 haya mutado para mitigarse. De hecho, la microbióloga Hyeryun Choe y sus colegas del Instituto Scripps de Florida han mostrado que la cepa mutante, la D614G, la que que domina Europa y Estados Unidos ahora mismo, hace la espícula más estable, incrementando la capacidad del virus para infectar las células. ¿Hay o no hay atenuación del coronavirus? ¿De dónde surgen estas ideas entre la ciudadanía?

No he visto ninguna evidencia que hable de que el virus se haya atenuado. Ahora se ven menos casos graves, básicamente porque se diagnostica más y se tratan más positivos, mientras que durante lo más duro de la pandemia solo llegaban a los hospitales (saturados y sin medios) los más graves.

No se han dado grandes mutaciones en el SARS-Cov-2, es un virus que comparado con otros muta muy poco, y eso permite trazar su recorrido. El estudio de Scripps del que hablas aún no ha sido revisado por pares, es un “pre-print”. Y como ya hemos hablado en otras ocasiones, si bien es una buena herramienta para la investigación científica, está siendo muy mal utilizada por la prensa. Y además es un estudio hecho en células, o sea, no tenemos ni idea de que esa variante (la D614G que significa que un aminoácido (aspártico) se ha cambiado por otro (glicina) tenga una capacidad mayor de transmisión en personas.

Parece que el Ministerio de Defensa de Rusia y el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamalei, no es el único ejemplo, están comenzando los ensayos en humanos de una vacuna contra el covid-19. ¿Cuál es la situación en estos momentos? ¿La vacuna está al caer? ¿Podemos repicar campanas?

Más aún: CoronaVac es una vacuna inactivada contra el nuevo coronavirus (desarrollada a partir del SARS-CoV-2 ya muerto) elaborada por una farmacéutica china Sinovac. Dicen que es eficaz y segura según los resultados preliminares publicados hace pocos días. Según un comunicado de la compañía, en las pruebas realizadas el preparado ha logrado provocar en tan solo 14 días la producción de anticuerpos en más del 90 % de las personas. ¿Un camino prometedor?

En medio de esta “guerra fría” multinacional los distintos bloques desarrollan más rápido la propaganda que el armamento. En el caso de Rusia, en el centro Gamalei, parece que han desarrollado una vacuna que han probado entre voluntarios del centro (sic) y que en julio probarán en unas decenas de personas para ver su seguridad. Otras, como la China o la de Oxford, van más avanzadas, en fase 2-3, o sea, ya se ha visto que es segura, que induce la producción de anticuerpos, ahora toca ver si realmente reduce el riesgo de contagio o la gravedad de la enfermedad (insisto, dos cosas distintas). Y es que en los modelos animales se ve una reducción de los síntomas, pero no de la carga viral (y por tanto de la capacidad de contagio), lo que parece indicar que no se va a conseguir fácilmente una vacuna que elimine el contagio, porque es una enfermedad respiratoria, que tiene un fuerte componente de inmunidad innata, una respuesta por células T se llama y eso hace que la producción de anticuerpos sea bajita. Entonces, el virus entrará, se replicará (y seremos contagiosos), pero la enfermedad será leve porque nuestros sistema inmunitario estará preparado.

Esto sobre el papel no parece un gran problema, porque bueno si así se consigue que la Covid-19 sea realmente un resfriado, pues nada. Pero en mi opinión tiene consecuencias cuando se confronta con el mundo real, ¿qué regiones conseguirán la vacuna, a qué personas llegará? Aquí es donde, de nuevo, los determinantes sociales de la salud entran en juego. No habrá protección de rebaño, como en tantas otras vacunas, y los más débiles lo sufrirán.

El que haya al menos dos vacunas que este año se hayan visto seguras (al menos a corto plazo) y puedan ser producidas masivamente será útil solo si se prioriza la vacunación a las personas más vulnerables, independientemente de su origen y clase social, y entonces ver si es realmente protectora y produce memoria. Pero con el sistema actual de patentes e incentivos a la industria, sin una red de productores públicos, me parece un reto para los gobiernos.

Tomemos un descanso si te parece.

Como quieras.

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