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La escolaridad no iguala; hace más poderosa a la clase dominante

Fuentes: Rebelión

1. Emiliano Zapata, líder histórico de los campesinos durante la Revolución 1910/17, planteó lo que veía sin necesidad de consultar estadísticas: «la educación en vez de igualar reafirma los privilegios de la clase dominante». Hoy después de consultar datos llegamos a la misma conclusión: el 50 por ciento de la población no concluye la primaria […]

1. Emiliano Zapata, líder histórico de los campesinos durante la Revolución 1910/17, planteó lo que veía sin necesidad de consultar estadísticas: «la educación en vez de igualar reafirma los privilegios de la clase dominante». Hoy después de consultar datos llegamos a la misma conclusión: el 50 por ciento de la población no concluye la primaria y menos del 10 por ciento pisa la Universidad fundamentalmente por motivos económicos y falta de oportunidades. Los altos y mediados cargos de gobiernos, empresas públicas y privadas, están en manos de quienes poseen escolaridad. El 90 por ciento de los hijos de campesinos, artesanos, empleados, siguen en el oficio o trabajo de sus padres.

2. No es un problema de ignorancia, de flojera, tradición o «mala suerte». En un asunto de estructura social impuesta por el capitalismo: «los hijos de los explotados deben seguir siendo explotados y los hijos de los ricos seguir gozando de la herencia de sus padres, porque Dios así los hizo; pero a cambio ningún rico atravesará por el ojo de una aguja, o sea, por las puertas de cielo». Esas frases difundidas mundialmente por la iglesia han sido un puntal del sistema de dominación capitalista que ha calado profundamente en el pensamiento de los seres humanos. ¿Para qué protestar, para qué preocuparse, luchar por la justicia o la igualdad si las cosas están hechas inteligentemente por Dios?

3. Desde siempre el porcentaje del presupuesto público dedicado al ramo de Educación ha sido de los más grandes del país por la enorme cantidad de maestros y empleados de la SEP (quizá un millón 800) además de los muchos millones de pesos que cobran sus altos funcionarios. Pero esa cantidad nunca ha sobrepasado el 4.1 del Producto Interno Bruto (PIB) ¿Se olvida que la UNESCO (dependiente de la ONU) recomendó desde 1946 que se invierta en educación el 8 o 12 por ciento del PIB y que en México cuando más se ha invertido el 4.1 por ciento? Así que no hay pretexto: la educación ha ido de mal a peor porque han preferido invertir la autoridades en armas y ejército.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

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