Recomiendo:
0

Entrevista al arquitecto Silvio Schachter, miembro del Consejo de Redacción de la revista Herramienta

La Inmobiliaria PRO

Fuentes: Rebelión

Sobre los negociados inmobiliarios del PRO en la Ciudad de Buenos Aires Schachter considera que forma parte de un proyecto más global que tiene la gestión macrista, y es la desposesión de los bienes comunes.

M.H.: ¿Qué pensás de la privatización de las tierras de Costa Salguero, donde se ha habilitado la construcción de un barrio Premium?  

S.S.: Esto es parte de un proyecto más global que tiene la gestión macrista que apunta a los 16 años en el gobierno de CABA que es la desposesión de los bienes comunes. Porque la gente piensa que esto es del Estado y, en realidad, el Estado administra un bien común que nos pertenece a todos y que lo que eufemísticamente se llama “la inmobiliaria PRO” considera de su propiedad para favorecer a los negocios de aquellos que son sus amigos y con los cuales cogobierna.  

Este no es un paso aislado, cualquiera que haya seguido la gestión de este gobierno sabe que tiene que ver con la venta de los terrenos del Tiro Federal, con la concesión a Movistar para hacer su mega estadio en Villa Crespo, la venta de una enorme cantidad de lotes en distintos puntos de la Ciudad.  

Los pocos que quedaban sin vender fueron expuestos el 5 de diciembre pasado, porque en realidad lo que aprobó la Legislatura ahora es el cambio de zonificación, porque el Código no permitía hacer lo que esta gente va a hacer.  

A pesar de que es un Código profundamente regresivo, en el cual ya estaba contemplado, por ejemplo, transformar toda la zona de la Costanera que va desde la Ciudad Universitaria hasta Costa Salguero en el famoso “Distrito Joven” que es otra forma encubierta de privatización y, de alguna manera, es la continuidad de lo que fue el principal proyecto de desposesión y expropiación de bienes comunes que fue Puerto Madero.  

Este proyecto son 32 ha, pensemos que Puerto Madero son 132 y que se transformó en el principal negocio inmobiliario no solo de Argentina sino de América Latina. Eso empezó siendo un proyecto donde se podían reciclar los docks para construir algunos proyectos de viviendas de planta baja y tres pisos que no superaran la altura de los docks y terminó modificándose, sin que pasara por la Legislatura, sin pasar por el Congreso, permitiendo hacer torres de 40 y 50 pisos que es lo que hoy existe en Puerto Madero. 

Aquellos que compraron un lote en un millón de dólares en poco tiempo lo vendieron en 20 millones de dólares. Lo cual explica la fabulosa renta urbana que favorece este gobierno y los gobiernos anteriores, en el caso de Puerto Madero a la elite de las inmobiliarias y los grandes emprendedores inmobiliarios de la Argentina.  

Acá hubo un momento en donde el gobierno de la Ciudad se juntó con los grandes operadores y grandes estudios y aprovecharon todos los recursos a disposición para ver qué es lo que se podía vender, qué queda de Buenos Aires para vender. Terminado Puerto Madero, esta gente culminó sus negocios, se encontró con una gran liquidez y salió a la caza de todo terreno público que existe en CABA.  

Este es un terreno de alto privilegio en una zona de alto privilegio porque tiene una belleza escénica que es la proximidad al río, la posibilidad del Aeroparque, el acceso al centro de la ciudad, a todo el equipamiento administrativo, con lo cual el valor del metro cuadrado va a estar en niveles impensables. 

M.H.: Hablan de U$S 9.000. Mencionaste el Aeroparque y en este Barrio Premium se van a desarrollar grandes edificaciones. 

S.S.: Sí. Edificios de alturas importantes y en teoría en esa zona no se podría porque existe un gran riesgo por el despegue y aterrizaje de aviones, recordemos el accidente de Lapa. Pero son cosas que a esta gente no le importa demasiado en tanto y en cuanto puedan hacer un buen negocio.   

Además, es violatorio de la Constitución de la Ciudad, del Plan verde ambiental y de todos los criterios urbanísticos que se puedan haber estudiado en el mundo y en la propia carrera de urbanismo de la UBA y todas las facultades del país. 

M.H.: Mi hija es docente de un colegio que está en la zona, al cual habitualmente me invita los 24 de marzo para darles una charla a los niños y niñas. Y el año pasado recorriendo las instalaciones pude ver que tiene mucho parque, una huerta, es un colegio muy lindo, los niños en su mayoría son de la Villa 31 y conversando con la directora le comenté que me parecía raro que el gobierno de la Ciudad no le hubiera puesto el ojo a este espacio, ella me dijo que el jefe de Gobierno los había visitado el año anterior y había estado recorriendo las instalaciones, pero me señaló que la ventaja que tenían era que ahí no se podía construir en altura. Y ahora me resuena eso. 

S.S.: Recordás que en Puerto Madero el único lote que no pudieron privatizar es el Centro de deportes del Colegio Nacional Buenos Aires. Hubo una presión enorme de parte de los alumnos, docentes y todo el entorno del Colegio se opuso, sino se hubiese privatizado.  

Este proyecto requiere una rezonificación porque ni este Código tan regresivo lo tuvo en cuenta, al menos no en los papeles. La privatización se aprobó en una sesión exprés como hacen siempre, en diciembre del año pasado, junto con otros lotes de la Ciudad. De la misma manera que sucedió en 2013 cuando privatizaron las playas del ferrocarril de la Ciudad como Liniers y Caballito. 

M.H.: Estaba Nicolás Caputo en eso. 

“Buenos Aires no es para todos” 

S.S.: Así es. Pensá que el área edificable que se aprobó son 260.000 metros cuadrados, ellos prevén que van a haber 1.000 habitantes, lo que prevé entre comunes y propios 260 metros por habitante, por otro lado, el Código autoriza a hacer viviendas de 28 metros, frente a 260 metros por habitante que habría disponibles.  

Esto muestra para quién se piensa esto, quiénes son los que van a usufructuar esto que tendría que ser un privilegio para todos los habitantes de la Ciudad y es la contracara violenta de lo que está pasando en Guernica, donde la gente no tiene más opción que ocupar tierra para poder sobrevivir frente a un gran negocio inmobiliario donde se habla de miles de millones de dólares.  

Lo grave es que esto fue prohijado por la Sociedad Central de Arquitectos que organizó el concurso con el apoyo de la Facultad de Diseño y Urbanismo y el auspicio de la Federación Argentina de Arquitectos. Aquellos ámbitos profesionales que tendrían que haber denunciado que es una privatización violenta de tierra pública, no solo no lo hicieron, sino que generaron el concurso del que además participaron 100 estudios de Arquitectura. Lo que muestra cuál es la tendencia de formación profesional de la Universidad pública.  

Ha habido un conjunto de arquitectos que sacó una declaración condenatoria de esto, pero en general las instituciones que representan a los arquitectos en la Ciudad de Buenos Aires están sumamente comprometidas con este tipo de proyectos que enmascaran la idea de que esto genera trabajo, a expensas del bien común. 

M.H.: Y sin dar respuesta a la necesidad de viviendas populares. 

S.S.: En plena pandemia tenés 300.000 habitantes de la Ciudad que no tienen agua ni cloaca y están pensando en proyectos de U$S 10.000 el mt2. Es realmente abusivo. Para el 27 de noviembre está planteada la audiencia pública, con todas las limitaciones que eso tiene, es una tribuna de denuncia. Yo he participado de este tipo de convocatorias. 

M.H.: Sí, porque no es vinculante. 

S.S.: Claro. Pasó cuando se aprobó el Código, después también a raíz de la presión que hicieron los vecinos y forzó al gobierno de la Ciudad a hacer una audiencia por el estadio de Villa Crespo y, en medio de esto, cuando intervinimos con los vecinos para denunciar un negocio plagado de fallidos, violencia administrativa y mecanismos corruptos éramos 50 versus 3 representantes del gobierno que defendían el proyecto y, sin embargo, el proyecto continuó.  

La opinión de los vecinos a pesar de los mails, las cartas y los llamados telefónicos donde plantean que escuchan su opinión es parte de una maniobra que disimula o crea la idea de participación. Está dirigida a lo personal, como individuo podés “participar”, pero cuando se recoge un reclamo colectivo no.  

Ha habido algunas excepciones como el caso de la manzana 66 en Balvanera donde los vecinos lograron hacer una plaza, pero fue a partir de que escucharon que se estaba haciendo un proyecto de privatización del terreno. 

M.H.: En Belgrano y Jujuy. 

S.S.: La otra cuestión muy importante que ha sido explicitada en otras denuncias es que, a diferencia de otras medidas de gobierno, cuando privatizás y construís, la ciudad metaboliza rápidamente esos bienes raíces y revertir esa situación es casi imposible. Es como plantear hoy hacer un parque público de Puerto Madero.  

La perspectiva de transformar lo que es hoy millones de metros cuadrados, gente viviendo y negocios sería un incordio jurídico impensable. Entonces, cada cosa que se apropian a través de estos negocios es casi irreversible, lamentablemente. En una ciudad que necesita mucho la existencia de parques y plazas.  

Si uno recorre la ciudad hoy, ve que los parques y las plazas están repletos de gente a cualquier hora, cualquier día. Y la realidad es que la mayoría de esos parques públicos los promovió una derecha oligárquica conservadora, liberal en lo económico, represiva como fue la generación del 80. Parque Centenario, Los Andes, Saavedra, fueron promovidos por esa oligarquía, igual que los principales hospitales públicos. Esta nueva oligarquía financiera y política lo que hace es todo lo contrario, nos priva de algo que es básico como es la necesidad de espacio verde para la salud, para la recreación, para generar lazos, etc.  

El discurso de que ahí va a haber un parque público es otro fraude, primero que la secretaria de Planeamiento de la Ciudad dijo que esta es una manera de incorporar la ciudad al río. Es un fraude, hay un millón de maneras de incorporar la ciudad al río sin privatizarla. Al contrario, cuando la privatizás le están sacando esa posibilidad a los habitantes de la Ciudad.  

M.H.: “El río incorporado a la Ciudad” me recuerda a cuando mis tíos me llevaban a bañarme al río en el Balneario municipal. 

S.S.: Claro, la gente de la zona sur que tiene menos posibilidades de espacios verdes, porque le han privatizado hasta el Parque Interama, necesita esos espacios verdes de recreación. Fijate la poca cantidad de centros de práctica deportiva municipal que hay en la Ciudad. Porque hay una elite que paga la cuota del gimnasio privado.  

Este proceso de gentrificación, quitándole posibilidades a los sectores de trabajadores que viven en la Ciudad, expulsándolos, va creando esta idea de ciudad de elite, como diría el secretario de Planeamiento de Cacciatore: “Buenos Aires no es para todos”. La paradoja es que en el otro extremo de este proyecto está el Parque de la Memoria, donde se homenajea a quienes lucharon justamente contra esto que está haciendo este gobierno.