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La privatización del ISSSTE, como la del IMSS, irreversible

Fuentes: Rebelión

1. «Huelga nacional contra la bota presidencial», fue el grito imponente de decenas de miles de docentes y trabajadores del gobierno que iniciaron una gran jornada de movilizaciones contra la reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y ayer realizaron varias acciones, como el cierre […]

1. «Huelga nacional contra la bota presidencial», fue el grito imponente de decenas de miles de docentes y trabajadores del gobierno que iniciaron una gran jornada de movilizaciones contra la reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y ayer realizaron varias acciones, como el cierre de escuelas primarias y secundarias, suspensión de clases en las universidades Autónoma Metropolitana (UAM) y Pedagógica Nacional (UPN), paros en dependencias de la Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), además de bloqueos en las principales avenidas de la capital del país. Además formarán el Frente Nacional contra la Ley del ISSSTE e integraron una Coordinación Nacional de Huelga para impulsar un paro indefinido de labores.
2. Los gobiernos empresariales de Vicente Fox, y ahora el del impostor Felipe Calderón, con la ley del IMSS impuesta en 2004 y la ley del ISSSTE aprobada hace unos días por la Cámara de Diputados y ayer por la de Senadores, iniciaron con grandes zancadas, pero con fuerte oposición, la implantación de las llamadas «reformas estructurales». Desde hace más de 25 años los grupos financieros internacionales encabezados por la banca yanqui, han venido exigiendo -tanto a los gobiernos del PRI como del PAN- la implantación de reformas que permitan el arribo de grandes inversiones de capital privado y extranjero en campos estructurales de la economía nacional. En los años ochenta  y noventa la privatización de bancos, tierras ejidales, teléfonos, líneas aéreas, carreteras, paraestatales, etcétera, fue dominante; hoy se reitera ese camino.
3. El IMSS y el ISSSTE son las instituciones de salud y de seguridad social más importantes del país, fundadas como producto de una revolución social que con ellas buscaba cumplir con el pueblo pobre y explotado. En 2003 los derechohabientes del IMSS eran 41.8 millones y los del ISSSTE alrededor de 10 millones. Casi la mitad de la población depende de esas dos grandes instituciones de salud. Sin embargo, por la inequitativa distribución de la riqueza, que ha producido 80 millones de pobres y miserables, y por el irresponsable recorte presupuestal a los servicios de salud, México ocupa un destacado lugar en alta tasa de muertes infantiles: 24.9 muertes de cada mil a nivel nacional, aunque en Chiapas es de 64.97. En Cuba es de 6.5 decesos, en Guatemala 36.5, en Nicaragua 35 y en Perú 33. (Ver La Jornada 20/I/03
4. En 1976 sólo el 35 por ciento de los 62 millones de habitantes del país estaba cubierto por los servicios de salud de algún régimen de seguridad social, es decir, 22 millones de personas, entre las que se encontraba alrededor de un 20% de la PEA. Casi dos terceras partes de los habitantes -más de 40 millones- debía ser atendida, en teoría, por la SSA, cuya capacidad en hospitales sólo alcanzaba cubrir  entre 15 y 18 millones. Vale decir que entre 20 y 25 millones de mexicanos carecen de servicios de salud. (López Acuña) En 1986 el gasto público en salud fue el más bajo de los últimos 20 años: 35 millones de mexicanos permanecían en ese momento fuera de los sistemas de salud del país, públicos y privados. El número de personas atendidas aumentó proporcionalmente entre 1982 y 1985, pero los que no tuvieron protección pasaron de 37.2 millones en 1982 a 41.1 millones en 1985.  (Aguilar Camín)

5. Cinco décadas de crecimiento sin planeación, sin cambios y con restricciones presupuestales constantes, así como un aumento desproporcionado en su nómina mantuvieron al IMSS descapitalizado, tal como sucedió con el ISSSTE. Desde la nueva ley del IMSS de 1997, se registró una reducción de las aportaciones obrero-patronales sobre la nómina. En contraste aumentó la contribución del gobierno federal y con estos recursos se pagó, principalmente la totalidad de pensiones y jubilaciones del sistema vigente hasta 1997, en el que se encontraban casi dos millones de personas. Al cierre de 2001, el IMSS contaba con 92 mil 288 jubilados y pensionados cuya edad promedio es de 58 años y su ingreso mensual es de 6.15 veces el salario mínimo.

6. Se ha pretendido engañar al pueblo diciendo que el pago de jubilaciones, de prestaciones y de salarios provocaron la crisis del IMSS, del ISSSTE y demás instituciones, que esa fue la causa de la crisis financiera; nada más tramposo. Por el contrario, ha sido el desarrollo demográfico, el estancamiento de los salarios y, en particular, el fracaso de los planes privatizadores de los recursos destinados para el retiro, fomentado mediante la administración de Fondos para el Retiro (Afores), que es una fuente de ganancia para las empresas privadas que manejaban, a finales de 2001, cerca de 400 mil millones de pesos de todos los empleados del país. (6/VII/03) Entre 1974 y 2003 los derechohabientes pasaron de 14.3 millones a 41.8 millones, mientras que los usuarios de servicios de salud aumentaron de 10.6 a 32.2 millones.

7. El proceso de crisis se inició entre 1978 y 1982. El presupuesto del organismo se redujo 38 por ciento y se detuvo el crecimiento de la estructura, pese al acelerado aumento del número de afiliados… Más en 1984, cuando el descenso en el presupuesto fue de 22.79 por ciento. Se individualizaron las pensiones de los trabajadores, se modificó el esquema de las aportaciones obrero patronales y del Estado, y se ha intentado reducir los derechos laborales de los empleados del IMSS. Desde la década de los 70 -años de mayor crecimiento de la infraestructura- hasta la primera mitad de los ochenta, el organismo disfrutó de los beneficios de la bonanza económica, la cual se reflejó en la construcción y fortalecimiento de los 10 centros médicos nacionales y la ampliación, entre 1977 y 1982 de 107 mil 757 plazas. (4/VIII/04)

8.  Desde la aprobación de las reformas del IMSS, los que ingresen deberán aportar al fondo de pensiones lo necesario para que dentro de 27 o 28 años, según se trate de mujeres u hombres puedan gozar de esas prestaciones. Esto implica en los hechos la modificación del contrato colectivo de trabajo. Actualmente, para cumplir con el régimen, el IMSS-patrón aporta 21.3 por ciento de los recursos, los trabajadores 7.4 por ciento y el 71.3 por ciento restante proviene del presupuesto institucional que debería aplicarse en los servicios al derechohabiente. Esto es lo que ya no ocurrirá con los empleados de nuevo ingreso, pues ellos mismos cubrirán sus cuotas al fondo de pensiones el monto que ahora corresponde al último porcentaje (71.3 por ciento) (12/VIII/04) Los criterios para la asignación de pensiones por invalidez, riesgos de trabajo y viudez en el IMSS deben modificarse para reducir la carga financiera.

9. Debe recordarse que el ISSSTE fue creado en diciembre de 1959, 16 años después del IMSS. En 2002 tenía como contribuyentes a 2.4 millones de trabajadores públicos, que representan el 7 por ciento de la fuerza laboral del país. Prestaba atención a 10.1 millones de personas, una décima parte de la población total. De éstos 420 mil eran jubilados y pensionados, con una expectativa de vida de 15 años más, por lo menos. Se informó que el fondo de pensiones había agotado sus reservas actuariales y, hasta finales de 2001 presentaba un déficit cercano a 13 mil millones de pesos, que según decían se incrementa todos los días. Sin embargo ese año de 2002 el presupuesto fue menor en 2.8 por ciento al del año anterior (16/VI/02)
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10. A dos meses de haber sido electo presidente el privatizador Vicente Fox, Carlos Flores, responsable del programa para el desarrollo social del gobierno entrante, anunció que su nueva estrategia considera: 1.Subrogar servicios a particulares en todos los hospitales; 2. Trasladar el manejo del ISSSTE a cada uno de los estados; 3. introducir esquemas de seguros privados siguiendo esquemas de Estados Unidos y, 4. Integración del sistema público de salud en uno solo, como en España. Cuatro meses después, en diciembre, ya se planteaba que la recuperación financiera del ISSSTE implicaba quintuplicar el monto de las cuotas de los trabajadores, para pasar del ocho por ciento actual a 42 por ciento de sus salarios, con lo que se cubriría el pasivo que genera el pago de las pensiones y jubilaciones de 384 mil personas.

11. Benjamín González Roaro, -como hoy Miguel Angel Yunes- director impuesto por la líder del SNTE Esther Gordillo en el ISSSTE, dijo que esta institución tiene muchos problemas financieros que se agravan por las jubilaciones de cada año. Señaló: en dos años han crecido 50 por ciento los gastos que hacemos en pensiones. Que en 2001 sufrió cuatro recortes presupuestales por 348 millones de pesos y además en 2001 y 2002 se disminuyó en 150 puestos la estructura de mandos medios y superiores y 180 gerenciales. En este año para pagar las pensiones que ascienden a 23 mil 627 millones de pesos lo harán con un 40 por ciento de recursos propios y el resto 60 por ciento con transferencias federales. (3/X/02) El ISSSTE comenzó a jubilar en 1990, ¿qué hizo con todo el fondo de pensiones que se acumuló en 30 años?

12. Es de desearse que esa lucha que han emprendido varios sindicatos nacionales contra la privatización del ISSSTE se fortalezca y logre echar para abajo esa funesta reforma privatizadora. Sin embargo, lo más grave es que con ella el gobierno derechista pro empresarial pretende llevar adelante otras reformas como la de la Ley del Trabajo, así como cambiar todas aquellas leyes que permitan la privatización total de la electricidad y del petróleo. Ojalá que esta batalla contra el gobierno privatizador de Calderón, así como las que vienen, permita unificar fuerzas y organizaciones sectarias caudillistas, incluso oportunistas, que se han mantenido en actividades muy de partido o muy particulares. El Dialogo Nacional, los electricistas del SME y los sindicatos de la UNT tienen un gran trabajo al frente.   [email protected]