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Los veteranos de Malvinas estamos con Venezuela contra Trump, Milei y Villarruel están con Trump contra Venezuela

Fuentes: Rebelión

A las pocas horas de producido el criminal ataque y secuestro del presidente Maduro y su esposa, los diferentes actores de la política local tomaron posición.

Como era de esperar, Milei manifestó en las redes un exultante apoyo al ataque en nombre de la ‘libertad’. Sabido es que para el bufón de la Rosada ese noble vocablo sirve para reprimir jubilados, eliminar el derecho laboral y vaciar la salud y la educación pública. En este caso resultó útil para convalidar una flagrante violación al ‘derecho internacional basado en reglas’ nacido tras la segunda guerra mundial. Su pronunciamiento resultó particularmente grotesco cuando a las pocas horas de acusar a Maduro de ‘narcoterrorista jefe del Cartel de los Soles’, el propio Departamento de Justicia norteamericano declaró que dicha entidad no existía. Pero la vergüenza es un sentimiento extraño al bufón cuyo único objetivo como primer mandatario es ser el mejor alumno del patrón anaranjado del Norte.

Algo menos previsible fue la reacción de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Autoproclamada ‘malvinera’ y ‘nacionalista’, la defensora de torturadores presos se mostró esperanzada en que, con el bombardeo y la muerte de alrededor de 100 militares y civiles, comience ‘un nuevo capítulo para Venezuela’ con justicia para quienes ‘violaron los derechos humanos’. Los dichos de la amiga de Videla y activa militante por la libertad de Alfredo Astiz, Carlos Guillermo Suarez Mason y Antonio Pernías, entre otros, suenan como una ofensa a la inteligencia popular. Sin embargo, su postura retrata una vez más la farsa de su pretendido ‘nacionalismo’. En varias notas anteriores hemos subrayado el carácter farsesco de sus explosivas loas a la Patria lanzadas mientras convivía con alguien tan ajeno al interés nacional como Milei. En esta ocasión, nuevamente sus caminos se cruzan en el afán de mostrarse servilmente alineados con los intereses norteamericanos en la era Trump. No hay ni una gota de patriotismo ni de ‘malvinismo’ en esta mujer de rostro adusto y carácter enérgico.

En un sentido exactamente opuesto al del tándem Milei-Villarruel se expresó la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina que, a pocas horas de los sucesos que reseñamos, emitió un documento público que lleva la firma de su presidente Ramón Jesús de León y de su secretario Oscar Vasquez. A continuación, rescatamos los párrafos más salientes de dicho documento.

‘Justo en un 3 de enero, cuando los argentinos recordamos la usurpación británica de nuestras islas Malvinas de 1833, las fuerzas norteamericanas atacaron al hermano pueblo venezolano. Repudiamos enérgicamente esta agresión que rompe la vigencia del Derecho Internacional en nuestro hemisferio, y nos retrotrae a las peores prácticas imperialista’

Luego de desmontar las pueriles acusaciones de narcotráfico, dice ‘El pueblo argentino guarda leal memoria del apoyo brindado por parte de las autoridades y de la comunidad venezolana a favor de nuestro país, cuando nos enfrentamos a la alianza anglo-norteamericana durante la recuperación y defensa de nuestras Islas Malvinas, en el año 1982’.

‘Tampoco olvidamos que el mayor defensor de los derechos argentinos en el ámbito iberoamericano durante estos años de posguerra -sigue el documento– fue el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, el Comandante Hugo Chávez Frías, quien en numerosísimas oportunidades reclamó por la devolución de las Islas Malvinas y demás territorios usurpados por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, solo posible con el apoyo de EE.UU.’.

‘…esta actualización de la Doctrina Monroe, además de anacrónica y extemporánea, resulta hipócrita porque desde la guerra de 1982 hasta la fecha, EE. UU viene permitiendo que una potencia extra-continental como Gran Bretaña ocupe ilegalmente una porción significativa del Atlántico Sur’.

‘Quienes peleamos en Malvinas contra la pérfida alianza anglo-norteamericana no caemos en la trampa de la propaganda colonialista, repudiamos también a todos aquellos que en nuestro país justifican esta flagrante agresión sobre un pueblo hermano de la Patria Grande. Para que hubiera una invasión a nuestras Malvinas el 3 de enero de 1833, tuvo que haber el bombardeo previo a nuestra comunidad fundada por Luis Vernet por la fragata norteamericana ‘Lexington’. Para que hubiera victoria británica el 14 de junio de 1982, tuvo que haber apoyo decisivo de la administración del gobierno de Ronald Reagan. No permitamos que bajo argumentos pseudo-democráticos, se lesiones un solo milímetro del suelo iberoamericano. ¡Viva la Patria Grande de San Martín y Bolivar! ¡Malvinas, volveremos!’.

Como salta a la vista en la declaración la distancia entre el genuino patriotismo de quienes combatieron al imperialismo en 1982 y el seguidismo abyecto de Milei y Villarruel, es sencillamente colosal. Es la distancia que media entre la Patria y sus enemigos de ayer y de hoy

Fernando Cangiano es exsoldado combatiente de Malvinas y autor del libro ‘Malvinas, la cultura de la derrota y sus mitos’ Ed. Dunken – 2019.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.