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Macri y Netanyahu: el negocio de la represión

Fuentes: Rebelión

El Primer Ministro israelí, encontró en el Presidente argentino un socio ideal para la venta de armas y material de espionaje. Macri, ansioso por reprimir y, Netanyahu, ansioso por vender armas de represión. El periodista y analista político Carlos Aznárez aseguró que «tarde o temprano, las armas que Macri le compró a Netanyahu van a […]

El Primer Ministro israelí, encontró en el Presidente argentino un socio ideal para la venta de armas y material de espionaje. Macri, ansioso por reprimir y, Netanyahu, ansioso por vender armas de represión. El periodista y analista político Carlos Aznárez aseguró que «tarde o temprano, las armas que Macri le compró a Netanyahu van a ser usadas contra el pueblo argentino».

La lógica política del presidente argentino, Mauricio Macri, y del primero israelí, Benjamín Netanyahu, los convierte en los socios perfectos. Ambos claramente de derecha. Ambos claramente neoliberales. Macri, ansioso por reprimir. Netanyahu, ansioso por vender amar para la represión.

A ello se suma que ninguno de los dos tiene la mínima intensión de que se esclarezcan los atentados a la Embajada de Israel en Buenos Aires (1992) y a la mutual israelita AMIA (1994) (Netanyahu, por intereses geopolíticos y Macri por intereses de la política local). Por lo que la muerte del fiscal Alberto Nisman y la acusación contra la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner por supuesto intento de encubrimiento, la acusación contra Irán, les viene a ambos como anillo al dedo.

Otro punto en común es que, en cuanto asumió su gobierno, Macri pagó miles de millones de dólares al Fondo Buitre coordinados por Paul Singer. Uno de los principales aportantes a las campañas políticas de Netanyahu fue Sheldon Adelson, integrante del Fondo Buitre coordinado por Paul Singer.

Macri está construyendo un país con presos políticos (Milagro Sala es el caso más emblemático), en el que la Gendarmería, además de haber sido denunciada por participar del intento de fraude electoral en la provincia de Buenos Aires, es la fuerza represiva que está acusada de haber desaparecido a Santiago Maldonado, un joven que participaba en una protesta contra la extranjerización de la tierra y en defensa de los derechos de los pueblos originarios. A ello se suma un salvaje ajuste, la redistribución de la riqueza en favor de los sectores de mayores recursos, despidos masivos, crecimiento de la pobreza y de la desocupación, elementos que crean un modelo que solo es posible de aplicar con represión.

Netanyahu, un experto en represión, acusado de violación de derechos, crímenes de guerra y de crímenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino. Un hombre ansioso por promocionar la industria de armas y de tecnología para el espionaje israelí. Un hombre que encontró en Macri al socio perfecto.

En diálogo con Contexto, el periodista y analista internacional, Carlos Aznárez aseguró: «La visita de Netanyahu representa una afrenta para el pueblo argentino. Macri recibió con todos los honores a un criminal de guerra, a un hombre que no puede pisar varios de los países de Europa porque está reclamado por la Justica por ser un genocida. Un hombre que, incluso, en su propio país está denunciado por participar en negocios ilícitos. Es un despropósito haberlo recibido y haberlo declarado huésped de honor».

«Esta visita deja lo que Netanyahu vino a buscar. Él dijo que Macri es un gran aliado en Sudamérica. Vino a impulsar la venta de armas y tecnologías para la persecución y represión de la sociedad. Venta de armas, que ya se había iniciado con el viaje de Patricia Bullrich a Israel y que ahora se ha multiplicado», remarcó el especialista.

Aznárez destacó que «las organizaciones sociales y políticas argentinas realizaron una multitudinaria manifestación frente a la Embajada de Israel en Buenos Aires, para repudiar la llegada de Netanyahu. Muchas de las pancartas que tenían los manifestantes decían que las balas que matan palestinos llegan para matar a los argentinos que protesten contra el macrismo».

Por último, el analista aseguró que «cuando uno compra armas, lo hace para usarlas, ya sea para amedrentar o para atacar. Las armas que han comprado Bullrich y Macri, han sido usadas para masacrar al pueblo palestino. Hoy nuestro país está viviendo una etapa de protestas frente a los recortes, ajustes, despidos y frente a hechos como la desaparición de Santiago Maldonado. En este contexto, tarde o temprano, las armas que Macri le compró a Netanyahu van a ser usadas contra el pueblo argentino».

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.