Los datos recientes del comercio exterior mexicano muestran un cambio que merece mayor atención de la que hasta ahora ha recibido. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones alcanzaron 390 mil 059 millones de dólares, 24.6 por ciento más que durante el mismo periodo de 2025, mientras que las importaciones sumaron 379 mil 846 millones, con un crecimiento de 22 por ciento. El resultado fue un superávit comercial de 10 mil 214 millones de dólares.
Vistas de manera aislada, las cifras parecen confirmar nuevamente la fortaleza del sector externo mexicano. Exportamos más, las importaciones crecen a un ritmo ligeramente menor y tenemos superávit. Podríamos cerrar ahí el análisis y felicitarnos. Empero, el problema es que la economía rara vez puede entenderse observando únicamente los más aparente.
Al descomponer las cifras aparece una transformación mucho más profunda. México está comprando crecientemente en Asia, exportando todavía más hacia Estados Unidos y modificando aceleradamente el tipo de mercancías que circulan entre ambos extremos. La pregunta fundamental es qué papel desempeña México en medio de esta cadena de valor.
Los datos básicos
Estados Unidos continúa siendo el principal proveedor de México. Durante enero-junio de 2026 vendió mercancías al país por 130 mil 459 millones de dólares, equivalentes a 34.3 por ciento del total. China permaneció en segundo lugar, con 65 mil 757 millones, equivalentes a 17.3 por ciento. Sin embargo, las importaciones provenientes de Taiwán aumentaron 200.5 por ciento y alcanzaron 43 mil 915 millones de dólares. Vietnam incrementó sus ventas a México 103.2 por ciento; Corea del Sur, 58.3 por ciento; Malasia, 44.2 por ciento; y Tailandia, 36.2 por ciento.
Cuadro 1. Principales países de origen de las importaciones
Enero-junio de 2026 (miles de USD)
| Pos. | País | Importaciones | Variación | Participación |
| 1 | Estados Unidos | $130,458,594 | 5.5% | 34.3% |
| 2 | China | $65,756,827 | 5.8% | 17.3% |
| 3 | Taiwán | $43,915,220 | 200.5% | 11.6% |
| 4 | Vietnam | $18,405,064 | 103.2% | 4.8% |
| 5 | Corea del Sur | $17,739,061 | 58.3% | 4.7% |
| 6 | Malasia | $10,643,345 | 44.2% | 2.8% |
| 7 | Alemania | $9,981,423 | 4.7% | 2.6% |
| 8 | Japón | $9,645,883 | 3.9% | 2.5% |
| 9 | Tailandia | $8,218,653 | 36.2% | 2.2% |
| 10 | Canadá | $7,015,106 | 13.7% | 1.8% |
| Resto | $58,066,366 | 11.20% | 11.2% | |
| Total | $379,845,542 | 22.00% | 22.0% |
Fuente: elaboración propia a partir del Sistema de Información Económica, balanza de pagos.
Taiwán, Vietnam, Corea del Sur y Malasia representan conjuntamente 23.9 por ciento de todas las importaciones mexicanas, una proporción superior a la de China.
La diversificación observada entre los proveedores desaparece cuando analizamos las exportaciones. Estados Unidos recibió mercancías mexicanas por 324 mil 661 millones de dólares, equivalentes a 83.2 por ciento de nuestras exportaciones. Canadá ocupó el segundo lugar con apenas 3.1 por ciento. Los dos socios norteamericanos concentran, en consecuencia, 86.3 por ciento de las ventas externas de México.
China, aun con un crecimiento de 65.3 por ciento, recibe solamente 1.9 por ciento de las exportaciones mexicanas. Alemania representa 1.1 por ciento y Corea del Sur uno por ciento.
Cuadro 2. Principales destinos de las exportaciones
Enero-junio de 2026 (miles de USD)
| Pos. | País | Exportaciones | Variación | Participación |
| 1 | Estados Unidos | $324,661,109 | 24.5% | 83.2% |
| 2 | Canadá | $12,257,572 | 20.2% | 3.1% |
| 3 | China | $7,589,397 | 65.3% | 1.9% |
| 4 | Alemania | $4,396,777 | 45.9% | 1.1% |
| 5 | Corea del Sur | $4,004,156 | 30.2% | 1.0% |
| 6 | España | $3,240,528 | 37.6% | 0.8% |
| 7 | Brasil | $2,553,997 | 29.6% | 0.7% |
| 8 | Japón | $2,424,541 | 25.0% | 0.6% |
| 9 | Colombia | $1,749,744 | 22.6% | 0.4% |
| 10 | Reino Unido | $1,638,890 | -13.5% | 0.4% |
|
| Resto | $25,542,681 | 17.5% | 6.5% |
|
| Total | $390,059,392 | 24.6% | 100.0% |
Fuente: elaboración propia a partir del Sistema de Información Económica, balanza de pagos.
Tenemos entonces una primera contradicción: México diversifica aceleradamente de dónde compra, pero prácticamente no diversifica a quién vende. Nuestro aparato productivo recibe insumos de una red internacional cada vez más compleja, mientras el mercado final continúa extraordinariamente concentrado en Estados Unidos.
La dependencia comercial no desaparece porque aumenten las exportaciones. Al contrario, una economía puede exportar cada vez más y, simultáneamente, aumentar su vulnerabilidad si esas ventas dependen de un solo mercado.
El superávit mexicano de 10 mil 214 millones de dólares es pequeño frente a los enormes desequilibrios bilaterales que existen debajo del agregado. México obtuvo durante el semestre un superávit de aproximadamente 194 mil 203 millones de dólares con Estados Unidos. También registró un saldo favorable con Canadá, por alrededor de 5 mil 242 millones.
En sentido contrario, presentó un déficit de 58 mil 167 millones de dólares con China, de 13 mil 735 millones con Corea del Sur, 7 mil 221 millones con Japón y 5 mil 585 millones con Alemania.
México mantiene fuertes déficits con las economías de las cuales obtiene una parte significativa de sus insumos, componentes, maquinaria y equipos tecnológicos y, posteriormente, obtiene un enorme superávit en el mercado estadounidense.
De los automóviles a las computadoras
La composición por producto ofrece otros elementos de interés. Las partes y accesorios para máquinas y aparatos de oficina se convirtieron en el principal producto importado por México, con 37 mil 936 millones de dólares y un crecimiento anual de 194.3 por ciento.
En segundo lugar, aparecen las máquinas para procesamiento de datos, con 31 mil 427 millones y un crecimiento de 196.9 por ciento. Los circuitos electrónicos ocupan el tercer lugar.
En contraste, las partes y accesorios de vehículos aumentaron apenas 1.3 por ciento y retrocedieron posiciones, mientras que las importaciones de automóviles tipo turismo disminuyeron 2.8 por ciento.
Cuadro 3. Principales productos de importación
Enero-junio de 2026 (miles de USD)
| Pos. | Código | Producto | Importaciones | Participación | Variación |
| 1 | 8473 | Partes y accesorios para máquinas y aparatos de oficina | 37,935,643 | 10.0% | 194.3% |
| 2 | 8471 | Máquinas para procesamiento de datos | 31,426,995 | 8.3% | 196.9% |
| 3 | 8542 | Circuitos y microestructuras electrónicas | 18,240,425 | 4.8% | 31.1% |
| 4 | 8708 | Partes y accesorios de vehículos | 16,390,232 | 4.3% | 1.3% |
| 5 | 2710 | Aceites de petróleo, excepto crudos | 15,393,460 | 4.1% | 23.7% |
| 6 | 8517 | Aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía | 12,898,483 | 3.4% | 47.9% |
| 7 | 8703 | Automóviles tipo turismo | 8,675,922 | 2.3% | -2.8% |
| 8 | 2710 | Gasolina | 8,472,338 | 2.2% | 19.2% |
| 9 | 8544 | Conductores aislados para electricidad | 5,019,990 | 1.3% | 12.3% |
| 10 | 2711 | Gas de petróleo e hidrocarburos gaseosos | 5,013,901 | 1.3% | -12.0% |
| 11 | 8523 | Soportes para grabar sonido | 4,935,966 | 1.3% | 114.6% |
| 12 | 8536 | Aparatos para corte o conexión de circuitos eléctricos | 4,914,157 | 1.3% | 11.8% |
| 13 | Otros 85 | Otras máquinas y material eléctrico | 4,563,734 | 1.2% | 2.3% |
| 14 | Otros 84 | Otros aparatos mecánicos y partes | 4,123,587 | 1.1% | -10.7% |
| 15 | 2710 | Gasóleo | 4,052,109 | 1.1% | 36.7% |
| 16 | 8504 | Transformadores eléctricos | 4,005,537 | 1.1% | 17.7% |
| 17 | 3004 | Medicamentos para venta al por menor | 3,405,443 | 0.9% | 26.4% |
| 18 | Otros 39 | Otros plásticos y sus manufacturas | 3,182,126 | 0.8% | 1.6% |
| 19 | 8407 | Motores de gasolina | 2,961,420 | 0.8% | 1.1% |
| 20 | 9018 | Aparatos de medicina o veterinaria | 2,948,307 | 0.8% | 7.7% |
| Resto productos | 176,275,645 | 47.0% |
| ||
| Total | 374,835,420 | 100.0% |
|
Fuente: elaboración propia a partir del Sistema de Información Económica, balanza de pagos. Las participaciones se calculan respecto de las importaciones nacionales. Algunas partidas del capítulo 27 se presentan como desagregaciones y, por ello, los renglones no deben sumarse como categorías mutuamente excluyentes.
La transformación es todavía más evidente por el lado de las exportaciones. Las máquinas para procesamiento de datos generaron ventas externas por 87 mil 603 millones de dólares durante los primeros seis meses del año. Representan 22.5 por ciento de todas las exportaciones mexicanas y crecieron 182.1 por ciento respecto de 2025.
Para dimensionarlo, México exportó más de tres veces el valor de computadoras que de automóviles tipo turismo.
Los automóviles, durante décadas uno de los símbolos de la especialización manufacturera mexicana, exportaron 27 mil 982 millones y disminuyeron 3 por ciento. Los vehículos para transporte de mercancías aumentaron 7.7 por ciento y las autopartes apenas 1.7 por ciento.
Cuadro 4. Principales productos de exportación
Enero-junio de 2026 (miles de USD)
| Pos. | Código | Producto | Exportaciones | Participación | Variación |
| 1 | 8471 | Máquinas para procesamiento de datos | 87,603,189 | 22.5% | 182.1% |
| 2 | 8703 | Automóviles tipo turismo | 27,982,283 | 7.2% | -3.0% |
| 3 | 8704 | Vehículos para transporte de mercancías | 21,824,950 | 5.6% | 7.7% |
| 4 | 8708 | Partes y accesorios de vehículos | 19,952,066 | 5.1% | 1.7% |
| 5 | Otros 85 | Otras máquinas y material eléctrico | 11,324,328 | 2.9% | 5.4% |
| 6 | Otros 84 | Otros aparatos mecánicos y partes | 10,735,016 | 2.8% | 11.4% |
| 7 | 8544 | Conductores aislados para electricidad | 10,498,717 | 2.7% | 12.9% |
| 8 | 8517 | Aparatos eléctricos de telefonía o telegrafía | 10,254,443 | 2.6% | 32.8% |
| 9 | 2709 | Aceites crudos | 7,784,330 | 2.0% | -1.6% |
| 10 | 9018 | Aparatos de medicina o veterinaria | 7,659,329 | 2.0% | 3.4% |
| 11 | 8473 | Partes y accesorios para máquinas y aparatos de oficina | 5,646,128 | 1.4% | 101.4% |
| 12 | 8528 | Televisores | 5,434,972 | 1.4% | 24.7% |
| 13 | 2603 | Minerales de cobre y concentrados | 4,413,995 | 1.1% | 80.5% |
| 14 | 9401 | Asientos y sus partes | 4,082,292 | 1.0% | 3.9% |
| 15 | 2607 | Minerales de plomo y concentrados | 3,836,186 | 1.0% | 117.8% |
| 16 | 7106 | Plata en bruto, semilabrada o en polvo | 3,780,372 | 1.0% | 109.0% |
| 17 | 7108 | Oro en bruto, semilabrado o en polvo | 3,757,539 | 1.0% | 26.5% |
| 18 | 8504 | Transformadores eléctricos | 3,691,759 | 0.9% | 6.2% |
| 19 | 8415 | Máquinas y aparatos para acondicionado de aire | 3,634,686 | 0.9% | -9.9% |
| 20 | 8418 | Refrigeradores | 3,623,663 | 0.9% | 2.2% |
| Resto productos | 124,112,346 | 32.5% |
| ||
| Total | 381,632,589 | 100.0% |
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Fuente: elaboración propia a partir del Sistema de Información Económica, balanza de pagos. Las participaciones corresponden a las exportaciones nacionales totales del periodo.
¿Triangulación o relocalización productiva?
El 13 de agosto, la Casa Blanca publicó “The Great Transshipment Scam”, un informe dedicado al supuesto desvío de mercancías vinculadas con China mediante terceros países para evitar los aranceles estadounidenses. México fue incluido en el denominado Tier 1, junto con Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, Corea del Sur y Taiwán. La clasificación merece atención, pero también cautela.
Entre 2024 y 2025, mientras las importaciones estadounidenses provenientes directamente de China disminuyeron aproximadamente 131.7 mil millones de dólares, las provenientes de México aumentaron 31.2 mil millones. Sin embargo, las importaciones mexicanas desde China crecieron solamente alrededor de 3.8 mil millones.
Si México hubiera reemplazado masivamente la ruta directa China-Estados Unidos mediante un simple desvío por territorio mexicano, esperaríamos observar un crecimiento mucho mayor y proporcional de las compras mexicanas a China. Sin embargo, los datos no respaldan de todo esa situación.
Al observar los datos en maquinaria y equipo de cómputo, entre 2024 y 2025, las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos aumentaron alrededor de 45 mil millones de dólares, mientras las compras mexicanas a China del mismo grupo crecieron aproximadamente 1.3 mil millones.
Y precisamente aquí los datos de 2026 vuelven todavía más interesante el problema. Las importaciones mexicanas procedentes de China crecieron sólo 5.8 por ciento durante el primer semestre. Las de Taiwán aumentaron 200.5 por ciento; Vietnam, 103.2 por ciento; Corea del Sur, 58.3 por ciento; y Malasia, 44.2 por ciento.
Entonces, si existe una reorganización de las cadenas productivas asiáticas alrededor de México, ésta ya no puede analizarse exclusivamente con la relación China-México-Estados Unidos, el fenómeno podría ser más complejo.
Primero, podría ser una relocalización productiva legítima. Las tensiones entre Estados Unidos y China, el desarrollo de la inteligencia artificial, los centros de datos y la reorganización global de las cadenas tecnológicas están trasladando determinadas etapas de producción hacia México. Componentes asiáticos entran al país, son transformados y posteriormente exportados al mercado estadounidense.
Segundo, regionalización asiática de las propias cadenas chinas. Parte de la producción que anteriormente podía registrarse directamente como proveniente de China se está desplazando hacia Vietnam, Malasia, Tailandia, Taiwán y otros países. El informe estadounidense, de hecho, incluye a varias de estas economías dentro de su red de riesgo y señala que Vietnam, Tailandia, Malasia e Indonesia están profundamente integrados a cadenas manufactureras vinculadas con insumos chinos.
Tercero, ser una triangulación o transformación insuficiente: mercancías que utilizan México como una etapa meramente logística o realizan una transformación menor para intentar aprovechar un tratamiento arancelario que no les corresponde.
Ante esto, queda el problema estructural que nuestros propios datos revelan y que, son una característica de la inserción del país a las cadenas productivas globales. México está exportando 87 mil 603 millones de dólares en máquinas para procesamiento de datos, pero simultáneamente está importando cantidades extraordinarias de máquinas, componentes, circuitos y partes provenientes de Asia.
¿Cuánto de lo que llamamos exportación mexicana es realmente valor agregado en México? El problema comienza cuando un país se especializa durante décadas en importar componentes, ensamblarlos mediante trabajo relativamente barato y volverlos a exportar sin desarrollar una red suficientemente amplia de proveedores nacionales, investigación, tecnología, maquinaria y bienes de capital propios.
De tal forma que, el supuesto éxito exportador resulta un espejismo. Que México se convierta en uno de los grandes exportadores de servidores y equipos de procesamiento de datos puede representar una enorme oportunidad. Pero fabricar bienes tecnológicamente sofisticados no convierte automáticamente en sofisticada a la economía que los ensambla.
Una cosa es producir el procesador, desarrollar su arquitectura, diseñar los circuitos, fabricar los semiconductores, producir la maquinaria, crear el software y controlar la propiedad de la innovación industrial. Otra muy distinta es ensamblar componentes desarrollados y producidos en el resto del mundo. Las dos actividades aparecen estadísticamente como manufactura. Las dos generan exportaciones. Pero sus efectos sobre productividad, salarios, desarrollo tecnológico y crecimiento de largo plazo son profundamente distintos.
Por eso sería un grave error repetir con la nueva cadena tecnológica el mismo modelo seguido durante décadas con buena parte de la manufactura maquiladora: impulsar el crecimiento de las exportaciones mientras se ignora su contenido importado, ni que decir de los puntos de crecimiento que añaden a la economía, cuando esta se encuentra profundamente estancada.
México necesita dejar de pensar su política industrial únicamente en términos de atraer inversión extranjera y aumentar exportaciones. Necesita aumentar el contenido nacional de lo que produce, desarrollar proveedores mexicanos y establecer canales de financiamiento productivo. Necesita mayor inversión pública y privada, orientada a investigación, ingeniería y desarrollo tecnológico. Necesita formar trabajadores altamente calificados y, sobre todo, pagarles salarios acordes con esa calificación.
La problemática de fondo no es si un servidor cruza la frontera con una etiqueta que diga “Hecho en México”. La discusión es qué parte de ese servidor fue realmente hecha, diseñada, desarrollada y financiada en México.
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