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Miente Bush sobre el «no – acceso» de Cuba a Internet

Fuentes: AIN

En el reciente discurso del presidente George W. Bush dedicado al tema Cuba, destacan algunos «curiosos» planteamientos, demostrativos del derroche de cinismo y demagogia presente en su retórica. Al referirse a la disposición de la Casa Blanca a brindar «apoyo al pueblo cubano», Bush señaló textualmente: «…aquí les presento una idea interesante para ayudar al […]

En el reciente discurso del presidente George W. Bush dedicado al tema Cuba, destacan algunos «curiosos» planteamientos, demostrativos del derroche de cinismo y demagogia presente en su retórica.

Al referirse a la disposición de la Casa Blanca a brindar «apoyo al pueblo cubano», Bush señaló textualmente: «…aquí les presento una idea interesante para ayudar al pueblo cubano – el gobierno de los Estados Unidos está dispuesto a conceder licencias a organizaciones no gubernamentales y a grupos religiosos para que suministren al pueblo cubano computadoras y acceso a Internet – si los gobernantes cubanos ponen fin a sus restricciones que prohíben que el pueblo tenga acceso a Internet.»

Sería como para reírse a carcajadas si no fuera tan groseramente cíni ca tal proposición.

W. debía saber que desde octubre de 1996, casi cuatro años antes de su arribo a la Oficina Oval, cuando la mayor de las Antillas quedó enlazada a la red informática Internacional de computadoras, Washington le ha creado obstáculos diversos, incrementados durante su actual mandato.

El más sobresaliente de estos tropiezos se relaciona con los soportes técnicos para garantizar el libre flujo de datos, pues la abundante legislación estadounidense sobre el bloqueo prohíbe la conexión de Cu ba al cable de fibra óptica administrado por ellos y por el cual viaja la casi totalidad de la red de redes.

Rodea el archipiélago cubano pero no puede tocar sus costas, y como lógica consecuencia el acceso a la red se ha visto limitado al quedar como única opción la satelital, mucho más lenta, de menor calidad y capacidad y, por supuesto, mucho más costosa.

Bush no puede haber olvidado que en diciembre del 2006 -hace apenas 10 meses – su gobierno se dirigió a los proveedores de servicios de Internet con el objeto de prevenirlos de ofrecer servicios a Cuba.

Como resultado de ello se ha visto seriamente limitado el acceso de los cubanos a determinadas bases de datos y páginas web.

Los usuarios de Internet en la ínsula no pueden entrar al buscador Google Herat. Al intentarlo, se recibe el aviso: «This product is not available in your country». (Este producto no se encuentra disponible en su país).

De igual modo ocurre con la actualización de los programas antivirus. Si desde Cuba se desea actualizar el McCaffe, la respuesta en inglés traducida al español será: «Lo sentimos, pero al parecer usted se encuentra ubicado en un país al cual no podemos exportar de acuerdo con la legislación de Estados Unidos.»)

La mas reciente agresión en este terreno se produjo en Brasil, donde la filial local de la fábrica estadounidense de ordenadores Dell, exige a sus clientes firmar un documento en el cual se comprometen a «no transferir, exportar o reexportar, directa o indirectamente, cualquier producto adquirido de Dell para: Cuba, Irán, Corea del Norte, Sudán y Siria…»

Cínicamente oculta el mandatario cómo, pese al obsesivo empeño imperi al de dañar a Cuba, el archipiélago realiza un esfuerzo supremo para avanzar en la informatización de la sociedad mediante un abarcador programa priorizado por el Ministerio de la Informática y las Comunicaciones.

La demagogia del inquilino de la Casa Blanca no le permite dedicar el menor comentario a los más de 600 Joven Club de Computación y Electrónica a disposición de los cubanos en sus 169 municipios, y en los cuales se han graduado más de 800 mil ciudadanos, en su mayoría jóvenes.

Tampoco dice una palabra de los 26 Institutos Politécnicos de Informática con una matrícula de 40 mil estudiantes y la recién cread a Universidad de las Ciencias Informáticas, con casi 10 mil alumnos.

Autorice Bush la conexión de Cuba al cable de fibra óptica y verá desatarse las enormes potencialidades creadas en la nación caribeña para sacar provecho de Internet, como valioso instrumento del desarrollo.