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Reseña del libro "Hijas de la ira. Vidas rotas por la guerra civil" de Juana Salabert

No se autocensure

Fuentes: Rebelión

Juana Salabert (1962), hija de Miguel Salabert, escritor de una novela cuyo título se ha integrado en el lenguaje de la calle para representar el lugar donde uno no puede ser alcanzado por la vigilancia dictatorial: «El exilio interior», ha publicado las novelas «Varadero», «Arde lo que será», «Mar de los espejos», «Velódromo de invierno», […]

Juana Salabert (1962), hija de Miguel Salabert, escritor de una novela cuyo título se ha integrado en el lenguaje de la calle para representar el lugar donde uno no puede ser alcanzado por la vigilancia dictatorial: «El exilio interior», ha publicado las novelas «Varadero», «Arde lo que será», «Mar de los espejos», «Velódromo de invierno», «La noche ciega»,… y relatos. El conjunto de su obra alumbra desde diferentes ángulos personajes y acontecimientos relacionados con nuestra guerra y con la 2ª Guerra Mundial. Ahora nos presenta bajo el título: «Hijas de la ira. Vidas rotas por la guerra civil» diez historias personales sobre las vivencias de otras tantas niñas de entonces, diez mujeres que vuelcan en éste libro sus recuerdos. Antes de que ellas empiecen a contar, Juana Salabert apunta lo que en cierta ocasión le declaró la escritora Rosa Regas: «Mientras en los libros de texto españoles no se les diga a los escolares la pura y simple verdad, es decir, que el dictatorial régimen de Franco fue un régimen asesino y exterminador, la transición democrática seguirá inconclusa.» Aún hoy estamos esperando que a nuestros jóvenes se les informe y se les explique en los libros de texto eso tan importante, nuestra Historia. La autora menciona en su prólogo libros como «Capital de la gloria», de Juan Eduardo Zúñiga, autor de vida reservada, de literatura condensada y del mayor interés humano, sin lugar a dudas uno de los mejores escritores que tiene España y que debía ser conocido por el público lector en general y los jóvenes en particular; sus tres títulos inolvidables sobre la guerra civil, podían ser motivo de lectura y trabajo en Institutos y Universidades, alcanzan alturas literarias de las que el lector no baja indemne: «La tierra será un paraíso», «Largo Noviembre en Madrid», y, «Capital de la gloria». También menciona Juana Salabert el libro último de Pisón, que a mí me parece ambiguo interesadamente y dentro de ese curso de distracción que lleva la opinión de que mejor es hacer culpas de todos, y concretamente de la República que peligraba. Bien dice la autora unas líneas más abajo: «La II República jamás incitó fehacientemente al asesinato y al crimen, nunca «aplaudió» los paseos y matanzas perpetrados en su zona por los escasos -por comparación con el otro bando, que mató, torturó y aniquiló a centenares de miles de personas por sistema- incontrolados y sanguinarios sin ley ni orden que aprovecharon los momentos de pánico y asedio para sus deleznables acciones.» Recoge y contrasta palabras de diferentes personalidades republicanas y fascistas, tan esclarecedoras en sus propósitos y en sus sentimientos que su lectura se hace como si alcanzásemos un punto final. Se nos recuerda la importancia del conocimiento de la Historia, con H mayúscula y el conocimiento de la historia de héroes del pueblo que son orgullo de republicanos, que defendieron la legalidad y el progreso. Sobre éstos quedó la voluntad de los fascistas como el coronel Barato que declaraba a un periodista de un diario canadiense, el Toronto Star: «Habremos establecido el orden cuando hayamos ejecutado a dos millones de marxistas». Se recoge de «La España del siglo XX», de Tuñón de Lara, un hecho terrible, la llamada Escuadra del Amanecer fusilaba en Valladolid cerca del Campo de San Isidro, y allí, pusieron churrerías para que en esa hora temprana y última acudiese el público a ver cómo ellos cometían sus crímenes mientras tomaba el desayuno. El horror ha superado lo imaginable.

Juana Salabert menciona otras tantas novelas que se hace necesario conocer para a través de ellas vivir con emoción la lectura que nos da conocimiento: «Las trece rosas», de Jesús Ferrero, «El laberinto mágico», título general que dio Max Aub a su mirada sobre lo ocurrido en aquellos años y que se divide en seis volúmenes imprescindibles; de uno de ellos, «Campo de Almendros», puede haberse desprendido la novela de Rafael Torres «Los náufragos del Stanbrook». Termino el repaso al prólogo con dos ejemplos extremos del mundo en el que el fascismo sumió a los españoles: El Noticiero, periódico de Cartagena, el 23 de Diciembre publicaba la prohibición del empleo de árboles de Navidad y de Papá Noel, la prohibición decía: «Ni aun en el seno de las familias se consienten tales fiestas por ser contrarias a los postulados del régimen.» Solo se autorizaba el Nacimiento y los Reyes Magos. Y como esa, mil y una prohibiciones más. El otro extremo se sitúa en un dato que sobresale en el mundo de la cultura: de 600 catedráticos que tenían las Universidades españolas en el 36, pasaron a tener 380.

Las diez mujeres que exponen su experiencia infantil y juvenil en el libro, son ejemplares. Ahora bien, solo una, la primera, Ángeles Losada, es una mujer que nace y hace su vida entre el proletariado y el campesinado, su narración es la más emocionante, la más viva. Las otras nueve son mujeres de familias que se desarrollan en el mundo del trabajo más especializado y también artístico, léase la literatura, la pintura, el teatro,…, y expresan vivencias más de piel para afuera. Julia Gutiérrez Caba, Josefina Aldecoa, Ana María Matute, Juana Ginzo, Teresa Azcárate,… juntan sus recuerdos en un ramo sencillo que entregan directamente al lector. Entre sus voces se vierten algunas críticas sobre aspectos concretos de organizaciones que combatían al fascismo; la Historia en cualquiera de sus espacios presenta sus contradicciones. Libro éste de lectura intensa, entrañable, de confección fácil y voces ejemplares. Podemos decir tras su lectura lo que Dante en «La Divina Comedia»: «El círculo más ardiente de los infiernos, lo reservó Dios a aquellos que, en una época de mayor crisis moral, optan por la neutralidad.» No da lo mismo uno que otro, no se autocensure.

Título: Hijas de la ira. Vidas rotas por la guerra civil.

Autora: Juana Salabert.

Editorial: Plaza y Janes.