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Reseña del libro: "Nueva Hegemonía Mundial. Alternativas de cambio y movimientos sociales"

Nueva hegemonía mundial: el principio del fin

Fuentes: La Jiribilla

Hace ya algunos años el nombre de Francis Fukuyama le dio la vuelta al mundo anunciando lo inimaginable: el fin de la Historia. No fue el único; con el desmoronamiento del llamado «socialismo real» en los países de Europa del este y la URSS, los tanques pensantes de Occidente lanzaron a los cuatro vientos todo […]

Hace ya algunos años el nombre de Francis Fukuyama le dio la vuelta al mundo anunciando lo inimaginable: el fin de la Historia. No fue el único; con el desmoronamiento del llamado «socialismo real» en los países de Europa del este y la URSS, los tanques pensantes de Occidente lanzaron a los cuatro vientos todo tipo y engendros teóricos que, solo con algunas diferencias de estilo y tono, se sumaban a la nueva profecía: no hay más allá, el capitalismo es la única solución, el destino, el estado perpetuo de la humanidad.

Desde entonces el mundo ha visto erguirse a los EE.UU. como el gendarme del planeta; estos, en poco más de diez años han desatado varias guerras de alta y baja intensidad pisoteando a las Naciones Unidas, la opinión pública mundial y la del propio pueblo norteamericano para imponer sus ideas y apropiarse de los recursos naturales de otros países. En nombre de la democracia y el desarrollo van imponiendo su modelo neoliberal, con su sociedad de consumo y fórmulas económicas que hacen más abismales las diferencias entre norte y sur, entre ricos y pobres, y conllevan la explotación de los recursos naturales del planeta a niveles alarmantes. Enarbolando la bandera de lucha contra el terrorismo han sumido al mundo en un estado de violencia y terror sin precedentes en la historia de la humanidad.

En resumen, estamos presenciando la impostura de un nuevo orden mundial caracterizado por la oferta del capitalismo como único camino y por la pretensión del gran campeón del nuevo orden, los EE.UU., de dominar el mundo de manera permanente sin escatimar los medios para ello.

Pero, mientras ¿cómo reacciona el mundo frente a los planes imperiales?, ¿qué papel juegan en la nueva realidad las potencias capitalistas europeas?, ¿qué ocurre en el sudeste asiático donde hay que contar con el poderío chino y japonés?, ¿qué posibilidades se ofrecen a la América Latina y el Caribe en la actualidad?, ¿hay alternativas a los planes imperialistas?, ¿qué futuro espera a la humanidad?

Estas y muchas otras interrogantes son motivo de reflexión en Nueva Hegemonía Mundial. Alternativas de cambio y movimientos sociales, volumen compilado y prologado por Atilio A. Borón donde se reúnen textos de Noam Chomsky, Perry Anderson, Robert A. Dahl, Samir Amin, Francisco de Oliveira, Armando Hart Dávalos, Atilio A. Borón y Fidel Castro Ruz, presentados en las sesiones de la XXI Asamblea General de CLACSO y III Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales, celebrada en La Habana en octubre de 2003.

«Los dilemas de la dominación», de Chomsky, se adentra en el estudio de una serie de hechos que a partir de septiembre de 2002 han afectado la situación internacional. El primero de ellos fue el anuncio, por parte de la administración Bush, de la doctrina de Seguridad Nacional, mediante la cual alertaba de su pretensión de dominar al mundo, apoyándose en su indiscutible supremacía militar. Chomsky destaca que esa actitud estadounidense no es nueva pero que «lo que es diferente en la declaración de septiembre de 2002 es su descaro y su extremismo, y el tono desafiante con que fue anunciada ante la opinión pública: se le advertía al mundo que tuviera cuidado» (p. 16). Otro de los acontecimientos de 2002 a tener en cuenta fue la apertura de la campaña electoral; en ella la estrategia para el triunfo quedó clara: enfatizar en los temas de seguridad nacional, o sea, sembrar el miedo en la población a un enemigo previamente demonizado. Pronto el enemigo quedó bien identificado y dio paso al tercer evento, la invasión a Iraq.

Una vez identificados estos tres hechos, Chomsky analiza sus consecuencias para la situación internacional actual, entre ellas «la dispersión del monopolio de la violencia», la aceleración de la corrosión de la democracia debido a las medidas económicas neoliberales o la oposición a la guerra en todo el mundo y otros temas relacionados como la estrategia a seguir para ganar las elecciones de 2004, los planes norteamericanos para conseguir el dominio mundial, el papel de Europa y otras regiones en la situación descrita, para concluir con una breve mirada a los nuevos rostros de la carrera armamentista y afirmar que hoy el mundo es más inseguro que nunca.

Perry Anderson, profesor de historia de la Universidad de California, en «El papel de las ideas en la construcción de alternativas», parte de unas interesantes distinciones semánticas que se dieron durante la llamada Guerra Fría para entender mejor la política imperialista actual. Es sabido que después de 1945 el equilibrio mundial quedó polarizado entre capitalismo y comunismo. Pero mientras la URSS se acogía a estos términos, el bloque occidental no utilizaba la palabra capitalismo para reconocerse. Occidente hablaba de «mundo libre» y de lucha entre «democracia y totalitarismo». Sobre la base de estas diferencias semánticas, el imperialismo construye el discurso político actual. Hoy no solo se autodenomina capitalista, sino que propone el capitalismo como única salida a la humanidad. Más adelante define Anderson, no sin cierta ironía, el concepto de «humanismo militar» con el cual caracteriza los rasgos más relevantes de la nueva hegemonía mundial: «a) la autoafirmación del capitalismo […] ‘único’ modo de organizar la vida moderna concebible para la humanidad de aquí a la eternidad; b) la abierta anulación de la soberanía nacional como clave de las relaciones internacionales entre los estados en nombre de los derechos humanos» (p. 40).

Este nuevo escenario mundial ha generado sus focos de resistencia entre los cuales destaca Anderson el movimiento pacifista internacional, el Oriente Medio y la América Latina, a la cual dedica un aparte por considerarla la reserva política más importante: «es la única región del mundo con una historia continua de trastornos revolucionarios y luchas políticas radicales que se extienden por algo más del último siglo» (p.44).

En un bien documentado ensayo, «Los sistemas políticos democráticos en los países avanzados: éxitos y desafíos», Robert A. Dahl, profesor Emérito de la Universidad de Yale, analiza la situación actual y las perspectivas de los sistemas políticos democráticos en las naciones más desarrolladas. Para ello se centra en el estudio comparado de lo que considera el desafío mayor de los estados desarrollados: «cómo alcanzar y sostener un nivel satisfactorio de igualdad política entre los ciudadanos de un país democrático» (p. 53).

«Geopolítica del imperialismo contemporáneo» es el título del texto de Samir Amin. Allí el destacado politólogo ofrece una visión histórica de la expansión del capitalismo desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad. El trabajo de Amin es de un elevado vuelo especulativo y, en ese sentido, presenta y argumenta numerosas tesis parciales dentro de su tesis general: «Del conflicto permanente de los imperialismos al imperialismo colectivo», «El proyecto de la clase dirigente de los EE. UU.», «El imperialismo colectivo de la tríada y la hegemonía de los EE.UU.»; «El Medio Oriente en el sistema imperialista»; «Europa frente a su propio Sur árabe y mediterráneo», entre otras. En su extenso y lúcido análisis Samir Amin afirma que los EE.UU. están imponiendo al mundo, en su carrera hegemónica, una política fascista como lo ejemplifica su actitud en la ONU, donde han declarado que «no aceptan siquiera el concepto de un derecho internacional superior a lo que consideran ser las exigencias de la defensa de sus ‘intereses nacionales’ (p.78). De la misma manera lo demuestra su declaración de no tolerar «la reconstitución de ninguna potencia económica o militar capaz de cuestionar su monopolio de dominación del planeta y se adjudica, con esta finalidad, el derecho de conducir ‘guerras preventivas'» (p. 79).

El brasileño Francisco de Oliveira practica un bojeo por la actualidad latinoamericana en «¿Hay vías abiertas para la América Latina?». Tomando como ejemplo varios países de la región, Oliveira demuestra cómo la globalización ha encapsulado el desarrollo económico, político y social del continente, al punto de que en el futuro inmediato no le quedará más campo de acción a los estados nacionales que el de «la administración de las políticas de funcionalización de la pobreza».

«Amar, pensar y actuar desde América Latina» es el título de la intervención de Armando Hart Dávalos. Partiendo del estudio de las raíces del pensamiento de José Martí, Hart va hilvanando ciertos momentos claves de la historia de las ideas del siglo XIX latinoamericano esenciales para entender y encontrar soluciones a la crisis del mundo actual. Encuentra en Martí dos ideas fundamentales para dar respuestas a los retos de hoy: las ideas sobre el equilibrio del mundo y la utilidad de la virtud y las posibilidades del mejoramiento humano. Destaca, también, cómo se sintetizan en el pensamiento martiano el amplio saber de la modernidad europea, la tradición ética de raíces cristianas, la influencia de las ideas de la masonería, la raíz bolivariana y latinoamericana y el antimperialismo que fraguó dentro de los propios EE.UU.

De ahí que, para Hart, sean esenciales la cultura, la espiritualidad, la inteligencia y la eticidad en la construcción de un mundo mejor. La América Latina muestra una rica tradición en el cultivo de esos valores y debe estar llamada, por tanto, a ocupar un lugar relevante en la salida del complejo panorama político que vivimos hoy.

En «Hegemonía e imperialismo en el sistema internacional», Atilio A. Borón analiza la problemática de la nueva hegemonía mundial; un texto ameno que dialoga con otros autores incluidos en la antología. Borón se concentra en la naturaleza del sistema capitalista para el estudio de su fase actual, la función del neoliberalismo dentro de ella y ofrecer una panorámica de la situación mundial actual y futura. Allí explica que los exégetas del neoliberalismo quieren hacer creer que la globalización llegó para poner fin a la fase imperialista del capitalismo pero que, en realidad, esta no es más que una nueva fase del imperialismo que acentúa de manera extraordinaria la naturaleza genocida y predatoria de este.

En una manifiesta actitud radical sobre el tema, Atilio Borón declara la ineptitud del capitalismo como vía para el desarrollo de la humanidad; denuncia su naturaleza predatoria, la cual ha privado a las tres cuartas partes de la humanidad de los medios de vida elementales para la subsistencia y es causante de la muerte de cerca de cuarenta millones de personas cada año, el equivalente a más de la mitad de las víctimas que, en seis años, ocasionó la Segunda Guerra Mundial: «una civilización que en nombre de la eficiencia, la racionalidad y el progreso practica el más grande genocidio conocido en la historia de la humanidad» (p. 134), declara Borón.

Cierra la antología el discurso de clausura de la XXI Asamblea General de CLACSO pronunciado por Fidel Castro Ruz. Allí Fidel hace un minucioso análisis de varios temas: la naturaleza del imperialismo, el concepto de democracia, la militarización, las relaciones entre Cuba y el pueblo norteamericano, la batalla de ideas que libra Cuba en el contexto mundial actual, el terrorismo, el ALCA y la América Latina, entre otros. Un discurso que trasmite las ideas y experiencias del protagonista excepcional de la historia contemporánea que es Fidel.

La antología compilada por Atilio A. Borón es un texto básico para comprender mejor los tiempos que corren. Pero más allá de ese valor intrínseco, el libro es el testimonio de la existencia de un pensamiento humanista comprometido con las causas de los pueblos y seguro de que un mundo mejor es posible. Su lectura -sin soslayar el peligro real que corre la humanidad en nuestros días- nos devuelve la confianza en el futuro y responde, por encima del tiempo, a la angustia de Rubén Darío cuando, reconociendo la amenaza que representaban los EE.UU. para Latinoamérica se preguntó en Cantos de vida y esperanza «…¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés?»

Nueva Hegemonía Mundial. Alternativas de cambio y movimientos sociales. CLACSO libros, Buenos Aires, 2004. Compilador: Atilio A. Borón.