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¿Por qué las vacunas contra el coronavirus son más efectivas que las de la gripe?

Fuentes: Público [Foto: Agencia EFE]

Las primeras vacunas aprobadas frente a la covid han mostrado una eficacia espectacular: 94% en el caso de Moderna, 95% en el caso de Astra-Zeneca. Estas eficacias anunciadas en los ensayos clínicos se están confirmando además en los despliegues masivos en el mundo real.

Estas eficacias contrastan mucho con la eficacia de la vacuna de la gripe, que varía entre el 20% y el 60% según las temporadas. En el siguiente gráfico tenéis la efectividad de la gripe medida cada temporada en

Fuente: CDC.gov

Así que la pregunta es evidente: ¿Cómo puede ser que vacunas frente a una enfermedad nueva sean más eficaces que vacunas que llevan décadas desarrollándose?

El virus de la gripe no es «un» virus

Tanto la gripe como la covid son producidas por virus de ARN. Pero mientras el SARS-CoV-2 (el virus responsable de la covid) es un virus, los virus que producen la gripe son toda una familia de virus diferentes.

Para empezar, hay 4 tipos diferentes de virus de la gripe, llamados «A», «B», «C» y «D».

Los virus de gripe de tipo A son los que causan las pandemias globales.

En el siguiente gráfico tenéis un esquema de un virus de gripe A. Como podéis ver, la superficie del virus está recubierta por unas proteínas llamadas hemaglutinina (representada en color azul) y neuramidasa (en color rojo).

Fuente: CDC.gov

Estas proteínas, a su vez, también pueden ser de diferente tipo. Hay 18 tipos diferentes de hemaglutinina (que se representan con los símbolos H1, H2, H3, …., H18) y 11 tipos diferentes de neuramidasa (N1, N2, N3, …, N11).

Todas esas combinaciones producen 198 diferentes subtipos de gripe A: por ejemplo el subtipo H1N1 o el H3N2.

Ahí no acaba la cosa. Para cada subtipo de virus de gripe A luego hay clados y subclados. Esta división en grupos y subgrupos se hace mirando las mutaciones en el ARN y nos permite dibujar un «árbol genealógico» del virus.

Los virus de gripe de tipo B también provocan epidemias.

No hay diferentes subtipos de los virus de gripe B, pero sí dos linajes diferentes llamados B/Yamagata y B/Victoria. A partir de ahí los virus de gripe B también se dividen en clados y subclados.

Los virus de gripe de tipo C generan infecciones leves en los humanos y no se consideran en las vacunas. Y los de tipo D no contagian a los humanos.

El virus de la covid muta. Los virus de la gripe no sólo mutan sino que además se recombinan.

Como hemos explicado otras veces en el blog, el virus de la covid muta: las «letras» que componen su material genético pueden cambiar aleatoriamente. Un pequeño porcentaje de esas mutaciones creará un virus más eficiente (por ejemplo, que se transmita con mayor facilidad). Así es como aparecen las llamadas «variantes».

Los diferentes virus de la gripe también mutan. Pero, además de mutar, también tienen otra forma de crear variedades: la recombinación.

¿Qué es la recombinación en los virus de la gripe?

El ARN del virus que provoca la covid está formado por un «hilo» inseparable.

El ARN de los virus de la gripe están formados por un «hilo» dividido en 8 segmentos.

Imaginemos que un huésped (un humano, un ave o un cerdo) se contagia a la vez de dos virus diferentes de gripe. Llamemos «L» y «M» a esos virus originales. En las células infectadas estarán mezclados los 8 hilos del primer virus con los 8 hilos del segundo virus. Y aquí puede aparecer un virus de gripe diferente: por ejemplo, uno que coja 7 hilos del primero y 1 hilo del segundo. Llamemos «R3» a ese virus que aparece gracias a la recombinación.

Lo podéis ver esquemáticamente en la siguiente figura:

Fuente: https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp0904572

Reservorios animales de los virus de la gripe

El virus que provoca la covid se cree que tuvo su origen en los murciélagos. (La razón es que se han encontrado coronavirus muy parecidos en estos mamíferos). A partir de ahí salto a los humanos quizás utilizando algún otro animal intermedio.

Aunque se han documentado algunos casos de contagio entre humanos, visones y de vuelta a humanos, por ahora no parece que haya un «reservorio» de animales en los que el coronavirus se pueda esconder y saltar continuamente a los humanos.

La situación con los virus de la gripe es mucho peor: los virus de la gripe circulan de manera continua entre humanos, cerdos y aves. Las aves migratorias además hacen imposible el control de los virus entre continentes.

Con esos reservorios animales, las posibilidades de la gripe para mutar, recombinarse y volver a saltar a los humanos con una nueva variante diferente son casi infinitas.

Los virus de la gripe son multitud. ¿Cómo elegir los que se incluyen en la vacuna?

Hemos visto hasta ahora que la enorme variedad de diferentes virus de gripe. El problema es evidente: si queremos hacer una vacuna, ¿frente a cuál de todos los virus de la gripe la hacemos?

Alrededor del mundo hay 142 centros nacionales de la gripe. Esos institutos se encargan de monitorizar qué tipos de virus de gripe están circulando en cada zona del mundo. Todos esos datos se pasan a la OMS. Y así dos veces al año se decide cuáles van a ser los virus concretos que se incluyan en las vacunas. Cada febrero se decide la composición de la vacuna para el Hemisferio Norte (donde la campañas de gripe empezarán en el mes de octubre siguiente). Cada septiembre se decide la composición de la vacuna para el Hemisferio Sur.

Por ejemplo, para la temporada del año que viene en el hemisferio norte (2021-2022), la OMS ha recomendado que las vacunas de la gripe hagan frente a estos cuatro virus:

Un virus de gripe A de subtipo H1N1 llamado: A/Victoria/2570/2019 (H1N1)pdm09-like virus

Un virus de gripe A de subtipo H3N2 llamado: A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2)-like virus

Un virus de gripe B de linaje Victoria llamado: B/Washington/02/2019 (B/Victoria lineage)-like virus

Un virus de gripe B de linaje Yamagata llamado: B/Phuket/3073/2013 (B/Yamagata lineage)-like virus

Así la vacuna de la gripe cambia cada año de composición.

¿Y qué pasa si los virus que se eligen cada año en la vacuna de la gripe no acaban coinciendo con las que de verdad circulan el invierno siguiente?

Pues que la eficacia de las vacunas de la gripe durante ese año será menor de lo esperado.

Espera, ¿eso significa que la vacuna de la gripe «no sirve»?

No, no, en absoluto. La vacuna de la gripe es esencial, sobre todo en los grupos de riesgo (por ejemplo, mayores de 65 años, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas o personal sanitario). Al ser una enfermedad tan común, aunque la vacuna de una temporada no tenga una eficacia muy alta, evita decenas de miles de hospitalizaciones y miles de muertes cada año.

Vale, las vacunas frente a la covid son más eficientes que las vacunas frente a la gripe. Pero, ¿hay vacunas mejores frente a otros virus?

Sí. Por ejemplo la vacuna frente al virus que provoca el sarampión tiene una eficacia de más del 97% tras dos dosis. (Esta vacuna suele ser la llamada «triple vírica» que además protege frente a las paperas y la rubeola).

Fuente: https://blogs.publico.es/alberto-sicilia/2021/03/10/por-que-las-vacunas-contra-el-coronavirus-son-mas-efectivas-que-las-de-la-gripe/