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¿Será peor estar preso en una embajada (Assange) que gobernar un país como México (Peña)?

Fuentes: Rebelión

1. El presidente Enrique Peña Nieto fue electo de julio de 2012; el preso político Julian Assange, fue confinado un mes después en la embajada de Ecuador en Londres -por órdenes de los gobiernos de EEUU y Reino Unido- por haber difundido para todo el mundo «secretos de Estado» que demuestran guerras, asesinatos, acuerdos y […]

1. El presidente Enrique Peña Nieto fue electo de julio de 2012; el preso político Julian Assange, fue confinado un mes después en la embajada de Ecuador en Londres -por órdenes de los gobiernos de EEUU y Reino Unido- por haber difundido para todo el mundo «secretos de Estado» que demuestran guerras, asesinatos, acuerdos y amenazas de los EEUU y gobiernos del universo. Me pregunto: ¿Es más libre Peña Nieto que viaja por todo el mundo cargando miles de problemas que no puede resolver, que no duerme porque en las calles se pide su renuncia y que sólo espera que de EEUU o de los empresarios le pidan su renuncia? O ¿es más libre Assange que sabe que cuenta con apoyo mundial por su WikiLeak con denuncias que todos esperábamos? 

2. Assange, el joven australiano experto en computación e investigación, solito le propinó al imperio yanqui uno de los peores golpes de su historia al dar a conocer decenas de miles de documentos confidenciales que pudo reunir. Al publicarse en todos los periódicos del mundo se pudo confirmar y reconfirmar mucho de lo que se había denunciado contra EEUU, y saber muchas cosas que los EEUU escondían bajo mil llaves. Assange de la noche a la mañana se transformó en un héroe que vino a enseñar al mundo los asesinatos, robos y desfalcos de los EEUU contra los pueblos y países del universo. Luego lo acusaron -causando risa de todos- de andar con dos prostitutas y no pagarles sus servicios. Por ello quieren llevarlo a la silla eléctrica.

3. Peña Nieto, no le hizo nada al imperio de EEUU y por ello no tiene acusación en su contra; pero en México atraviesa por una grave situación porque se le acusa de ser culpable: De la devaluación del peso; del desplome de la producción; de falta de inversiones por desconfianza e inseguridad; de que continúan los asesinatos; de profunda corrupción; de incapacidad para gobernar y, por todo ello, se le pide su renuncia. Da la impresión de que la cárcel de Peña es más grande y puede ser de oro, pero es peor que donde se encuentra Assange que tampoco deja de pensar en una actuación «como de película» en que los yanquis e ingleses se introduzcan a la embajada -violando todo tratado internacional- para secuestrar a nuestro amado refugiado político.

4. Por ello desde hace muchas décadas he escuchado que digan las presos izquierdistas que ellos «son más libres estando en la cárcel que los que están fuera que tiemblan por miedo de hablar». Obvio, no es tan así en las cárceles de la tiranía capitalista donde se castiga, golpea y asesina a los presos indomables; pero en las cárceles «civilizadas» los presos con conciencia política han aprovechado para estudiar y desarrollar sus facultades culturales. Assange está refugiado en la embajada de Ecuador en Londres desde agosto de 2012 y desde allí no ha dejado de hacer declaraciones, de difundir los males del sistema imperialista y de estudiar los cambios que se registran a su alrededor. Por ello pienso que Peña es un preso en medio de su «libertad».

5. ¿Cómo podrían estar libres los dos (Peña y Assange)? Otorgándole a Assange un salvoconducto para viajar libremente a Ecuador y moverse donde quiera sin que los EEUU lo manden detener o asesinar, y Peña Nieto sólo podría estar libre renunciando a su cargo o colocando las cosas donde deben estar, esto es, obligando a los más ricos a entregar la mitad de sus capitales para crear los empleos necesarios, decretando el aumento de los salarios y castigando el aumento de precios; metiendo a la cárcel -como ejemplo- a los corruptos expresidentes; impulsando la verdadera libertad política y comprometiéndose (ahora sí) a hablar con la verdad al pueblo. Se requiere recuperar la confianza adoptando políticas radicalmente distintas.

6. Lo anterior me enseña que para ser libre hay que huir y combatir todas las cárceles; tanto las de gruesas paredes y rejas de hierro, como aquellas que todos nos ponemos por miedo a decir las cosas y luchar por ellas, siendo éstas las peores. A diario vemos y escuchamos a las gentes decir que son muy libres y vivir en un mundo de libertad, sin darse cuenta que para ello tienen que obedecer y someterse a reglas que ni cuenta se dan. ¿Son libres los que cada mañana deben acudir a hacer un trabajo sucio, despreciable, obedeciendo a un capataz y por un salario que no alcanza para vivir? ¿Son libres aquellos desempleados, estudiantes, campesinos sin ingresos y sin futuro? ¿Quiénes pueden gozar de libertad en un mundo de desigualdad total?

7. Pienso que Peña, aunque quisiera renunciar, no lo dejarían hacerlo por la enorme cantidad de intereses capitalistas que representa. Las 11 reformas constitucionales fueron recomendadas por la clase dominante y no pueden quedar sin aplicarse porque son indispensables para la gran burguesía que lo llevó al poder. En México, hasta los presidentes más idiotas o tontos, han terminado su periodo sexenal porque sus compromisos son por seis años asegurando la sucesión. Muy fácil pueden deshacerse de un secretario de Estado porque lo sustituyen y no pasa nada, pero un presidente no puede liberarse de esa carga aunque se sienta preso y abrumado. Por ello pienso que en gran denunciador del imperio, Julian Assange, encarcelado es más libre.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.